Desde la Sierra de Albarracín hasta Cuenca.

recorte1Seguimos  camino en nuestro largo viaje por tierras Aragón. La próxima parada es la sierra de Albarracín. Lo primero que veo en mis apuntes es una recomendación de Azorín: “Visite una de las ciudades más bonitas de España, visite Albarracín”.

Y es tan verdad que poco tengo que añadir. Les dejo un enlace  (https://www.youtube.com/watch?v=6X0ctDuCqQo)a un vídeo que me pasó mi compañera Esther para que cliquen en el  y hagan un recorrido virtual por estos parajes únicos, que llevan al viajero a la entrada de las gargantas del Gualdalquivir, a 1180 metros de altitud.

Callejear para sentir y conocer .

En la plaza de Albarracín

Van a entrar en un pueblo donde queda evidente su pasado musulmán, con una arquitectura muy bien conservada, con calles empinadas y casas antiguas. Aunque sus murallas están restauradas, si pasean por estas estrechas calles, sentirán que están en una “ciudad de la penumbra”, que ha sido declarada Monumento de Interés Mundial por la Unesco.
Una divertida parada en Cañete.
Realizamos una para técnica para estirar las piernas en un pueblecito que nos salió al camino: Cañete. Está rodeado por una muralla de origen andalusí y un castillo de igual procedencia. Es uno de esos pueblos medio vacíos en invierno y lleno de turistas en verano. Tiene bastante encanto y una placa sorprendente , donde se afirma que allí nació la familia, de origen sefardí, del premio nobel de literatura, Elias Canetti.

Una procesión con intrusos

También hay una estatua del condestable Alvaro de Luna. Sorprendidos , y con buen humor, caminamos y hacemos fotos a diestro y siniestro, que también es muy divertido.
Cuenca es una pintura abstracta y genial de la naturaleza.

Casas colgadasEstamos ahora en otra comunidad autónoma, la de Castilla la Mancha. Cuenca nos recibe con calles estrechas por donde no entra el bus, pero, además, todo en la ciudad es como una pintura magistral y extraña que pinta la naturaleza. Ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad.
Qué ver y sentir.
Todo, aunque lo más famoso sean sus Casas Cogadas, que no “colgantes”. Casas que se asoman, con temeraria valentía, a la Hoz del rio Huécar. Su origen es un debate entre quienes consideran que se remonta a época musulmana y otros que consideran su origen en tiempos medievales. Sea como fuere, es visita sagrada que no defrauda. Actualmente se ha instalado en ellas uno de los mejores museos de arte abstracto de toda España.
La sorprendente  Catedral de  Santa  Maria de Gracia.
Es una catedral muy especial, donde hay de todo y todos los estilos, donde cualquier historia es posible, desde vidrieras abstractas hasta el fabuloso “Arco de Etienne Hamete” (Esteban Jamete para los conquenses).

Fue construida donde antes se ubicaba una alcazaba musulmana. Es todo un símbolo de grandes proporciones donde, según varios historiadores, podemos ver el ejemplo más temprano de lo que será el Gótico español. Pero en esta singular catedral encontraremos diferentes estilos y movimientos arquitectónicos que van desde los siglos XIII, XV, XVI y XVII. Para algunos, es “el diamante de la arquitectura castellana”. Para mí, lo confieso, es sorprendente y me gustó muchísimo por lo que tiene de poco previsible en una iglesia.

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Pero sobre todo, el anexo, el Palacio Episcopal, con soberbias pinturas de gente como el Greco, hacen que la visita al lugar sea más que imprescindible.
Y es tanta la belleza de esta ciudad, que les aconsejo que caminen por sus calles y tomen la caña, ya fuera del casco histórico en la tasca de “Basilio”, donde le pondrán, pretapa, 3 tapas más y un postre por unos 3 €. Otra sorpresa más en esta Cuenca que te deja boquiabierto.

Una buena guía de viaje.
Les aconsejo una guía de bolsillo, de no más de 60 páginas, que editó el diario “El Pais”, con el título de “Cuenca en 2 días”. Es una excelente guía con todos los datos y visitas importantes en la ciudad. Les muestra las rutas literarias, de los museos, del tapeo o las muchas  leyendas que perviven entre sus calles y edificios. No se olviden ir al parador para tomar el café y contemplar otro lugar muy especial, pasando por un puente que cuelga en la nada.

Escuchen las historias de los Caballeros  Templarios o los relatos de Victor, el guia genial y quijotesco que tuvimos la suerte de conocer, así como el actor de la visita nocturna que nos iba relatando historias sacadas de los viejos archivos de Cuenca. Todas las historias, toda la literatura para encontrarse con estos paisajes del “más allá” , que nos brinda Cuenca, la ciudad que es un capricho genial de los pinceles de la naturaleza.
La  Ciudad Encantada  o un paseo mágico entre “un mar de piedras”.
No se pueden venir de Cuenca sin ir a la Ciudad Encantada, donde la naturaleza le da la razón a don Quijote, y nos muestra todas las “sanas locuras” que podamos imaginar, como el inmortal hidalgo.

Estamos ante un impresionante cañón que forma el rio Júcar, a casi 1500 metros de altitud. Son una serie de fenómenos geológicos esculpidos por la acción del agua, el viento y el hielo, que fueron erosionando con las rocas durante siglos. Estamos en una ciudad que está declarada sitio Nacional de Interés Nacional. Caminando por ella entraremos en zonas donde las rocas forman un mar de piedras, o puentes romanos, o elefantes que luchan contra un cocodrilo…. Y cuando volvamos, en el camino, paramos en el llamado “ventanuco del diablo”, que nos sobrecoge.
El regreso con buena comida y parada en Urueña, el pueblo de los libros.

Después de una suculenta comida en Arévalo, donde recorrimos con gozo sus muchas plazas medievales, hacemos la siguiente parada en Urueña. Otro de esos lugares con mucho encanto y muchos libros. Un pueblo donde la gente ha dedicado sus casas a poner librerías, a dar culto al mundo de los libros y la cultura.

Un pueblo donde subimos a sus murallas para ver el inmenso y bellísimo campo de Castilla lleno de colores verdes preciosos.

Llegamos a Vigo por la tarde y con buenos recuerdos y amigos. Como viajeros de siempre, puesto que muchos de nosotros solemos coincidir, volvemos a comentar esto o aquello e intercambiamos fotos. Nos despedimos hasta el siguiente viaje para gozarlo, con todas sus perspectivas. Seguiremos conociendo España porque, de verdad, es fascinante.

Fotos- Pilar Guimerans.

Texto – Alex

2 comentarios en “Desde la Sierra de Albarracín hasta Cuenca.

  • el 02/06/2016 a las 9:57 pm
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    Cuando hemos llegado a Vigo me he quedado con pena de que el viaje se hubiera terminado.

  • el 05/06/2016 a las 3:04 pm
    Permalink

    Albarracín fue una de las paradas más bonitas del viaje. Pero Cañete con su tipismo no se quedó atrás. Por no decir Cuenca, lugar al que tengo ganas de volver para saborear un poco la vida cultural que me parece muy interesante.
    Realmente es un lugar que aconsejo a todo el que no lo conozca, visite. Merece la pena.
    Gloria.

Los comentarios están cerrados.

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