Un viaje cultural a Madrid lleno de agradables sorpresas.

Durante el puente de las Letras Galegas – del 14 al 17 de Mayo– se realizó un interesante viaje cultural a Madrid. Un grupo de 41 personas decidimos ir a la capi para gozar de esta entrañable  ciudad, muy especial para mí. Fue un viaje donde descubrimos lugares , barrios, palacios y gentes que nos sorprendieron gratamente. Por eso queremos compartir con todos vosotros esos rincones que nos gustaron tanto y que, en general, pasan desapercibidos.

 

Nos hospedamos en el “Hotel Asturias”,  en pleno centro de Madrid, a unos metros de la Puerta del Sol. Un hotel muy sencillo pero con todo el encanto de esos lugares que son auténticos, sin sofisticaciones. Excelente personal tanto en la cocina, comedor o servicio de habitaciones.
La comida era totalmente casera, como si estuviésemos en casa de mamá, que nos cocina esas riquísimas lentejas con costilla, arroz y garbanzos,  ensaladilla y así una deliciosa lista de comidas.

 

La Puerta del Sol como punto de partida


Salimos desde la Puerta del Sol –donde en “Rodillapueden comer unos sanwiches de gourmet a precio de 2 € máximo. Entramos en la calle Postas, luego la calle de la Sal y desembocamos en la Plaza Mayor. Aquí encuentran las tiendas más antiguas, los personajes y turistas de cualquier pais, etc


 

Si quiere reservar tendrá que esperar años y, además, ahorrar para pagar la cuenta. Porque además de ser el más antiguo, también tenia comensales ilustres en su dilatada historia, como Hemingway que pagaba como podía. La  Plaza de  Santa Ana. Luego dirija sus pasos por la calle Tintoreros y Concepción Jerónima, hasta llegar por la calle Salvador, a la Plaza de las Provincias y de ahí a la calle Atocha, la Plaza Jacinto Benavente y  nueva parada lúdica en la Plaza de Angel. Aquí encontrará uno de los cafés donde escuchar buen jazz, además de ver auténticos artistas, personajes y personajillos que pululan entre esta plaza y la de Santa Ana que está al lado. Precisamente en Santa Ana es donde continuar tapeando y tomarse ese bocata de calamares, junto  con algunas cervecitas. Gozará no sólo el gusto, sino todos sus sentidos, en especial la vista porque verá tabernas bonitas, castizas, alegres y gente cordial. De frente está el Teatro Español, pequeño y con el nombre de todos los grandes autores: Lope, Calderón, Cervantes, etc.En este teatro es donde dan su ultima despedida los actores y actrices que fallecen. En su escenario se pone el ataúd de la gente que tuvo por oficio el ser actor o actriz, pero de los mejores. Y ya con el alma y el cuerpo en el Parnaso, llegamos a Huertas por la calle Príncipe. Y ya estamos en pleno corazón de la literatura. Encontrará poemas y citas de autores del siglo de Oro Español y los mejores siglos despues. Son estrofas y párrafos de la mejor literatura escritos en el suelo de la calle con letras doradas: Góngora, Lope, Becquer, etc. La calle Cervantes y  Lope. Y por la calle León nos adentramos por una callecita especial, la calle Cervantes donde encontramos la que fuera la casa de este gran escritor. Una cas humilde, sin blasones ni rimbombancias. Es la casa del escritor que creó la lengua moderna, el español universal que hablan 500 millones de personas. Continuamos y  llegamos a la calle de otro de los grandes,  la calle de Lope de Vega, creador de la comedia nacional y “Fénix  de los Ingenios”, por ser autor de más de mil comedias, novelas, poemas, y así un larguísimo etc.  Un autor que a los 5 años ya Leia en latín y español, y a los 12 escribía comedias y lo que fuese. Pero dada su pasión en vivir sin medida, no logró sacar el título de Bachiller en Alcalá. Vivió y escribió como lo que era,  al máximo, en los límites de todo. Y murió con el hábito religioso para poder acabar sus días con un entierro pagado, y pidiendo a Dios que le perdonase sus “pecados de la carne”. Pero yo creo que su único pecado es que también era capaz de amar a las mujeres como a sus obras, sin medida y en abundancia. Seguro que Dios sí le perdonó este “exceso de amor”. Seguimos callejeando por San Agustín y nos encontramos con el Convento de las Trinitarias Descalzas,  en la calle de la Huerta. En este convento descansan los muy nobles huesos del gran Cervantes, pero nadie sabe el lugar exacto. Podemos decir que toda la iglesia del convento podría ser su tumba, porque está allí, en algún rinconcito, Basílica de Jesús de Medinaceli. Y seguimos hasta dar con la calle de Jesús, donde hay una serie de cafés que llaman la atención por sus coloristas fachadas de  azulejos. Llegamos a la Plaza de Jesús, donde se encuentra la Basílica de Jesús de Medinaceli. Uno de los lugares más venerados de Madrid. La devoción a este Cristo es ancestral y pasa de generación en generación. Hemos concluido aquí , dos horas de paseo relajado por el Barrio de las  Letras, de un Madrid hermoso, bohemio, literario y entrañable. Descubrimos lo que muchos madrileños aún desconocen: el encanto de la ciudad a pie, sus entrañas de lugar con grandes historias, de grandes escritores y artistas. Yo les dejo paseando y la próxima semana les invito a descubrir otro barrio de mi querido Madrid . Les invito a venir al Barrio Medieval, a los arrabales de la ciudad.

A. Garrido

Un comentario en “Un viaje cultural a Madrid lleno de agradables sorpresas.

  • el 23/05/2011 a las 7:48 pm
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    ALEJANDRA TE FELICITO POR EL REPORTAJE DE MADRID, MUY ILUSTRATIVO E INTERESANTE.

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