De compras por Príncipe

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Mi suegra Elvira pasea una fría tarde a finales  de Enero por la calle del Príncipe, cogida del brazo de su amiga Piluca. Elvira quiere comprarse unos zapatos.
-Que pena, ya no hacen aquella ropa de entretiempo como cuando éramos jóvenes –Dice mi suegra señalando un escaparate.
-Tienes razón Elvira, yo tenía un abrigo azul precioso, de media manga, muy adecuado para cuando no hacía ni frío ni calor.
-Que elegancia había antes… Que lástima, como se estropean las modas y los cuerpos.
Siguen caminando mientras observan a la gente que va cruzando.
-Ahora da pena ver a estos chiquillos jóvenes con el pantalón enseñando medio calzoncillo y un cuarto de culo… Por favor.
-Esas pobres madres ¿Qué pensarán al verlos salir de casa con esas pintas?
-¿No te has fijado Piluca en esas sudaderas con capucha? Parecen todos delincuentes ocultotes.
-Antes era otra educación, a los chiquillos les poníamos pasamontañas que les tapaban la cara igual, pero con otra elegancia.
-Tú lo has dicho… Se ha perdido la elegancia.
-Aún me acuerdo cuando paseabas hace cuarenta años por la calle del Príncipe, como tú y yo ahora, y podías ver a esos hombres con sus americanas, sus pantalones ajustados en la pierna y con campana desde la rodilla.
-¡¡Que bien les quedaban Piluca, y como les “esterilizaba” la figura!!
-Yo, era ver a un hombre con traje y aquellas camisas abiertas enseñando el pecho lleno de pelos y me volvía loca total.
-Es cierto –Responde Elvira entrecerrando los ojos nostálgica.
-¿Y cuando tenían un crucifijo de oro bueno colgando con una cadena que se retorcía entre los pelillos del pecho?
-Que diferencia… Ahora son todo “depilacionismos” de arriba a bajo, parecen todos gays… Coño.  Que yo no tengo nada contra los gays, bien lo sabe Dios y la Virgen Santísima.  Pero cada cosa está para lo que está.
-Te entiendo perfectamente Elvira.
-Ay, por favor… La de veces que habré yo jugado con los pelillos de mi Andrés en la cama, enredando mis hermosas uñas pintadas de rojo en aquellas pelambreras.
-Mi marido tenía pelos hasta en la espalda, Elvira.
-¿Y eso es malo?  Mira, ahora el novio de mi nieta Vanesa se depila las cejas más que ella. Y no veas a la chiquilla… que dice que  le gusta,  que así es  más higiénico.
-Yo he escuchado que algunos  se depilan incluso los “güevos”
-¡¡Santo Cristo del amor hermoso!!
-Si ya lo dice el refrán: “El hombre y el oso cuanto mas peludo más hermoso” Y los refranes nunca fallan.
-Nosotras somos más de osos –Señala Piluca- Mira esos zapatos rojos de tacón.
-Preciosos. Pero quiero ir primero hasta Curtidos Blanco…
-¿Pero que dices? Si hace tiempo que cerró.
-Ay Dios mío, esta crisis va a acabar con todas las tiendas emblemáticas viguesas.
-Todo lo bueno se ha terminado, Elvira, tú mira alrededor a ver si ves a alguna chica joven, con un traje Chanel, un buen cardado en el pelo, collar de perlas, guantes de piel y un bolso elegante combinado con los zapatos… No te esfuerces ¡¡Ningunaaaa!!.
-¿A dónde fue aquella clase de Jaqueline Kenedy, esos trajes, esos sombreros, los tocados, los complementos? Que lástima… Como se estropea la vida…

Texto e  Imagen:  Miguel A. Méndez González

10 comentarios sobre “De compras por Príncipe

  • el 7 de febrero, 2016 a las 9:54
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    Pues a mi tambien me gustan los hombres con pelos, la Elviriña tiene razon en todo lo que dice, ahora se depilan demasiado.

    Estela

  • el 7 de febrero, 2016 a las 12:02
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    Sorprendente como siempre y cargada de un humor socarrón e irónico.
    Me gusta.

    R.

  • el 7 de febrero, 2016 a las 12:19
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    Mucho depilacionismo, tiene usted razón señora Elvira.
    Paso un ratito divertido leyendo a esta suegra.

    Saludos.

  • el 7 de febrero, 2016 a las 19:22
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    “Figuras esterilizadas”. Es lo mejor de esta suegra su finura al hablar. No necesitaban “depilacionismos” porque no tenían tiempo para cultivar en exceso la imagen y no por ello les fallaban las conquistas.
    En fin, los tiempos cambiaron doña Elvira y… ¡Lo que quedará por ver! No se asuste.

  • el 7 de febrero, 2016 a las 21:20
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    Eu son un home de pelo en peito. esos son os que justan as mulleres.

  • el 8 de febrero, 2016 a las 7:31
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    Aunque es un relato de humor, Piluca y la suegra Elvira dicen grandes verdades que muchas pensamos pero no nos atrevemos a contar.

    Felicidades por tanto sentido del humor.

  • el 11 de febrero, 2016 a las 13:09
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    Elvira y Piluca siempre nos divierten porque son grandes amigas y lo comparten todo.

    Si algunos chicos jóvenes se depilan los guevos. no se asusten.

  • el 11 de febrero, 2016 a las 17:03
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    Buceando por la revista tropece cn esta suegra y me hizo soltar una carcajaada es tremendamente divertida.

    un genio su creador.

  • el 11 de febrero, 2016 a las 18:23
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    Ahora todo son depilacionismos y nada de elegancia en las mujeres
    estoy de acuerdo con la señora Elvira y su amiga Pilucas.

    Ana.

  • el 12 de febrero, 2016 a las 14:20
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    hace falta mucho humor porque estamos cansados de tantas noticias malas.

    adelante señora Elvira.

Comentarios cerrados.