"Cuando perdemos a alguien"

Solo sanamos de un dolor cuando lo padecemos plenamente
MARCEL PROUST
A ser adultos y adultas no llegamos de improviso, un cúmulo de experiencias han marcado de una u otra manera nuestra personalidad, en la “mediana edad” que no siempre tiene que ver con lo cronológico, solemos hacer balances, reajustes, cambios y en ocasiones nos enfrentamos a situaciones para las que creemos no estar preparadas y preparados. Algunos ejemplos:
– Pérdida de nuestros padres
– Cambios físicos, enfermedad
– Pérdida de un ser querido
– Ruptura conyugal
– Envejecimiento
– Pérdida de estatus social
– Etc.
Estas situaciones nos producen estrés, ansiedad, y temores relacionados con nuestro futuro. Las pérdidas forman parte ineludible de nuestro ciclo vital, desde que nacemos se suceden forjando nuestra historia, nuestros vínculos y nuestra identidad. La muerte de un ser querido, es la pérdida más conmovedora y dolorosa que podamos experimentar. Requiere por parte del o la doliente vivir un proceso que se denomina duelo.
Duelo del latín dolus, significa en una de sus acepciones dolor. El duelo es una reacción normal a esa pérdida. En la literatura psicológica y psicoanalítica, distintos autores, describen fases por las que atravesamos cuando perdemos a alguien.

A modo de síntesis destacaremos las siguientes:

– PRIMERA ETAPA: Negación y rechazo de la realidad.
– SEGUNDA ETAPA: Desorganización, estrés y ansiedad, escaso control de las emociones, gran sentimiento de pérdida y dolor.
– TERCERA ETAPA: rabia y enfado, sentimiento de abandono.
– CUARTA ETAPA: sentimientos de culpa y soledad, pensamientos negativos y de autoreproche.
– QUINTA ETAPA: Alivio y restablecimiento con el entorno y con uno mismo.

Aunque hayamos identificado las fases más importantes de este proceso, en cada caso será diferente, y hay factores familiares, sociales y personales que condicionarán la elaboración del duelo. El apoyo de familiares y amigos son imprescindibles para superar el dolor y la pérdida.

Pero lo que es fundamental para nuestra salud mental es la actitud que tengamos frente los obstáculos de la vida, debemos ser capaces de superarnos a nosotros mismos, de no perpetuarnos como víctimas, de aceptar que nos merecemos seguir viviendo a pesar de todo y que no debemos en ningún caso negarnos la posibilidad de volver a empezar.

Marcela D’Ambrosio

Psicoanalista

2 comentarios en “"Cuando perdemos a alguien"

  • el 11/01/2011 a las 12:13 pm
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    Carlos, no puedes imaginarte cuanto te agradezco este artículo (tengo incluso la osadía de pensar que fué hecho apropósito) por si yo … lo llegase a leer, ¡¡¡ que ilusión!!!, es compartir algo mediante LA REVISTA.
    Yo también leí bastante sobre este tema, recuerdo que es muy importante el hablar de ese ser querido que se murió con álguién, es una válvula de escape fenomenal .
    Particularmente aporto: MIENTRAS NOS VIVA UN SER QUERIDO BESARLO Y DECIRLE MUCHAS VECES TE QUIERO, es un detalle que no nos damos cuenta con la rutina diaria y luego nos machaca el pensamiento QUE PENA NO HABERLO HECHO.
    Gracias Carlos

  • el 12/01/2011 a las 8:53 pm
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    A mi querida amiga Dolores tengo que decirle que no soy el autor de este artículo, el cual lo ha escrito la psicoanalista Marcela, tal como figura al pie del mismo. Yo solamente he sido el editor del mismo. No obstante me alegra mucha que te haya gustado y deseo que tu testimonio les sirva como ejemplo a todos los que nos lean.
    Un saludo,

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