Cuando el amante se lo merece

mujeres45Mucho sabemos sobre como se educaba a los jóvenes espartanos, también sobre las normas en las que se criaban las mujeres, pero yo no conocía nada sobre la moral sexual de los ciudadanos de Esparta ( Lacedemonia).
No estoy obsesionada por la moral de nadie, cada persona es responsable de sus actos, pero me topé con una pequeña anécdota y me entró la curiosidad. Voy a traspasaros lo que averigüé. Practicaban la homosexualidad, las jóvenes se exhibían desnudas delante de los hombres. La mayoría de los ciudadanos eran bisexuales; se casaban para procrear, el matrimonio era obligatorio. A los que no se casaban se los humillaba públicamente haciéndoles dar vueltas por la plaza, no le daban hijos a la patria.
espartanas245No había prejuicios ni escándalos, los celos eran extraños a una sociedad en la que no estaba mal visto que los cónyuges mantuvieran otras relaciones, era normal que compartieran el mismo hogar amantes y esposos. En los países árabes esa costumbre existe, pero son los hombres los que tienen amantes, ¡pobre de una mujer si es cogida en adulterio!
En un juicio contra una mujer espartana por adúltera, ésta fue declarada inocente porque su marido, aunque joven, era enclenque. Su amante, de cierta edad, era muy apuesto. Esta sentencia se acogía a una ley que eximía de toda pena de delito que sustituyera a su esposo por un amante más fuerte y guapo. Sin comentarios.

Ángeles

2 comentarios en “Cuando el amante se lo merece

  • el 08/07/2009 a las 12:40 am
    Permalink

    Me encantan estos artículos, sobre todo por lo que se aprende. Ya intuía yo que el amante tenia que superar, con creces, al legítimo. Está visto que hay que seguir aprendiendo del mundo griego, los grandes sabios. Muy bien Ängeles- “lo sigues haciendo muy bien”. Alex

  • el 08/07/2009 a las 10:42 pm
    Permalink

    Estimada Angeles, por tu titulo deduzco que cuando el amante es mejor que el marido es licito ponerle los cuernos. No ´solo en Esparta, también en Grecia y en Roma se practicaba la homoxesualidad y en el Corán, Mahoma permite tener a sus seguidores hasta cuatro mujeres, si las puede mantener, aunque el como profeta podía tener más. En una ocasión llegó a tener diez mujeres al mismo tiempo. Te recomiendo que leas YO, Mahoma, de Gironella.
    Ceneme

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: