Conejo al aroma de ajillo

La carne de conejo se integra perfectamente dentro de una alimentación saludable y es especialmente adecuada para todos aquellos grupos poblacionales con necesidades proteicas elevadas. Responde a las recomendaciones de los expertos en nutrición y autoridades sanitarias y puede integrarse en las estrategias de prevención cardiovascular y obesidad. Además, es una carne muy digestiva, por lo que se recomienda a las personas con un sistema digestivo delicado.

Al ser una carne muy magra, la carne de conejo tiene una buena calidad de grasa y bajo contenido en sodio, por lo que es idónea para incluir en una alimentación variada y equilibrada. Es una carne idónea para todos los grupos poblacionales (niños, adolescentes, mujeres, deportistas y personas en edad avanzada) y en diversas situaciones fisiológicas, como por ejemplo el embarazo o la lactancia.

10 razones saludables para consumir Carne de Conejo

1) Es un alimento magro, es decir, con bajo contenido en grasa.

2) Su contenido lipídico es equilibrado y está dentro de las recomendaciones de los expertos en nutrición.

3) Es una carne con bajo contenido en colesterol.

4) Posee importantes minerales como el hierro, el zinc y el magnesio.

5) Tiene un alto contenido en vitaminas del grupo B, tales como la cianocobalamina (B12), la niacina (B3) y la piridoxina (B6).

6) Sus proteínas, de alto valor biológico, son necesarias en todos los periodos de la vida.

7) Es una carne de fácil digestibilidad, pobre en colágeno y baja en grasa.

8) Tiene muy bajo contenido en sodio. Además, sus preparaciones culinarias suelen incorporar hierbas aromáticas, por lo que no necesitan mucha sal.

9) Es baja en calorías. Contiene alrededor de 133 kcal por cada 100 g.

10) Es un alimento con una gran versatilidad gastronómica, ya que admite una amplia variedad de formas de preparación

 

 

Ingredientes

1 Conejo partido en trozos pequeños

2 Cabezas de ajo

2 Vasos de aceite de oliva

Sal y pimienta

 

Salsa alioli

3 Dientes de ajo

Aceite

Sal

 

Preparación

Enjuaga el conejo con un trapo húmedo y sécalo.

Pon una cazuela en el fuego, calienta el aceite, añade las dos cabezas de ajo, fríelas durante 5 minutos a fuego suave, para que el aceite se aromatice y retíralas.

Introduce los trozos de conejo en el aceite caliente, salpimiéntalos y  fríelos durante 7 minutos  o hasta que estén dorados , entonces retíralos y déjalos sobre papel absorbente  de cocina.

Para preparar la salsa alioli, machaca o tritura con una batidora de brazo  (o en un mortero) , 3 dientes de ajo con un poco de sal y añádele poco a poco el aceite  hasta obtener una mezcla bien ligada.

Sirve el conejo acompañado de la salsa alioli y de las cabezas de ajo cortadas por la mitad , decora con una ramita de perejil.

 

El truco

Si, además de ajo, agregas al aceite un poco de laurel, tomillo, romero, mejorana, salvia o clavo, conseguirás un aceite aromático delicioso.

Raquel

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