Con los talleres de lectura en las salinas de Vigo: sabores romanos

recorte1Nuevamente hicimos escapada cultural las alumnas de los talleres de lectura. Esta vez fuimos a las salinas romanas de Vigo, que están en Rosalía de Castro, al lado del centro de salud. Es ya la segunda vez que vamos. Nuestro guía, el arqueólogo Valterra, volvió a sumergirnos en el mundo romano, su gastronomía, costumbres, las famosas Legiones…
La sal marina: la mejor en calidad y más apreciada por la cultura de Roma
recorte2En nuestro recorrido, la sal fue la protagonista. El guía nos comentaba como la sal marina ( de la que derivaría luego la palabra salario,  y otras muchas), era la más cara y apreciada porque es la de mayor calidad. Afirmación que repetía para desmontar la idea que nos venden ahora, el mundo de la publicidad, de que las mejores son las sales del Himalaya y otra serie de cuentos que nos meten con las modas. Algo que sí sabían muy bien los romanos.
Las salinas de Vigo: las más grandes y mejor conservadas.
recorte8Después de un breve recorrido por las costumbres higiénicas de nuestros antepasados, llegamos a la salina en sí. Una de las mejor conservadas y más grandes de Europa, puesto que la salina viguesa, en perfecto estado, conserva hasta el hormigón que ponían los romanos en el fondo para hacerlo impermeable. También nos hablaron de como las Legiones romanas, cuando salían de marcha, llevaban una cantimplora con una bebida muy especial: la Poska. Una mezcla de vino de poca calidad con agua. Bebida que servía para apagar la sed del camino y, a la vez, evitar diarreas.
Comidas romanas, anécdotas.
recorte4Para los romanos eran muy importantes, sobre todo, las cenas. Como dato curioso nos enteramos de que los invitados tenían que llevar las servilletas. Éstas tenían que ser de tamaño mantel y su utilidad era doble: En primer lugar les servía para limpiarse y en segundo, digamos que de mochila, ya que las usaban para recoger las viandas que quedaban en la mesa, llevarlas a casa y comer al día siguiente.
Recetas de dos aperitivos de la época romana:

1) Sobre el pan se van poniendo los siguientes ingredientes: miel, tomillo, sal, semillas de amapolas y piñones. Y así nos tomamos este “canapé” histórico. El segundo aperitivo es como sigue: ponemos una tostada pequeña de pan con aceite de oliva virgen especiado, sal, cominos, ajo molido (también puede ser normal) y polvo de setas.
Concluimos con un postre muy apetecible que haremos un dia en el taller de lectura de los jueves: Pastel de dátiles.
¿Cómo se hace este pastel de dátiles de época romana?
recorte5En un plato se ponen a macerar manzanas ralladas, que sean ácidas, pan rallado, avellana rallada y zumo de naranja.
Cogemos los dátiles, les sacamos el hueso, y los rellenamos con la mezcla anterior. Presentamos y ya tenemos acabado este contundente postre que se remonta a la época del Imperio Romano.
Hay que señalar que la cultura romana de aquel tiempo apreciaba mucho a las abejas. Cosechaban su miel, y la cera de sus panales era utilizada como dentífrico e, incluso, como chicle, puesto que lo mascaban para limpiarse bien los dientes.
Otras costumbres curiosas de los romanos.

En las bodas lanzaban  nueces  al aire, con el fin de invitar, a través de esta ceremonia, a sus difuntos a participar en el convite. Pensaban, que de esta forma participarían también las tres generaciones de la familia de los contrayentes.Por un lado, los antepasados, encarnados en los espíritus, los esposos y los hijos futuros. Terminada la fiesta dejaban el mantel sin recoger hasta el día siguiente, para que sus difuntos también pudieran participar de la misma.
Esta última costumbre dio lugar a que una de las personas asistentes comentara que en su casa, cuando ella era niña, el día de Navidad no se recogía la mesa, también para que los difuntos participaran de la misma ¿Un recuerdo de la Galicia romana?
Si nos paramos a pensar, la vieja costumbre, en algunas zonas, de dejar los zapatitos y algún dulce la noche de los Reyes Magos, puede ser una reminiscencia cristianizada de este mundo pagano que nos precedió.

recorte9Y, así entre curiosidades e historias, terminamos la visita a las salinas de Vigo que son una verdadera joya que tenemos en nuestra ciudad. Se puede solicitar la visita en grupo llamando al Museo del Mar. Van a descubrir un mundo lleno de historias fascinantes que, por suerte para nuestra civilización, son historias reales de una gran cultura como fue la romana.

Texto – Alex con los apuntes de Esther.

Fotos – Pilar Guimerans

2 comentarios en “Con los talleres de lectura en las salinas de Vigo: sabores romanos

  • el 12/05/2016 a las 12:18 pm
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    Hemos probado la receta de dátiles. Nos gustó mucho a todas.

  • el 13/05/2016 a las 5:53 pm
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    Muy interesante toda la información. ¡Cuantas cosas por saber!

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