Cogote de Salmón al horno

Los salmones son una familia de peces nativos de las regiones frías del hemisferio norte que pueden vivir en agua dulce o salada y cuya carne es muy apreciada en todo el mundo. Además de su delicioso sabor, este alimento cuenta con propiedades benéficas que lo vuelven ideal en dietas contra osteoporosis o colesterol alto

Tan saludable como sabroso
Desde el punto de vista nutricional, el salmón se agrupa junto con atún, sardina, arenque, angulas, bonito, pez espada y trucha en la categoría “pescados azules”, los cuales se distinguen por su exquisito sabor y porque el 10% de su peso es grasa (en los pescados blancos sólo es el 2%).

El consumo habitual de este tipo de alimentos se recomienda ampliamente a todas las personas debido a sus propiedades nutritivas; empero, es mucho más aconsejable para quien tiene riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares o trombosis (obstrucción parcial o total del torrente sanguíneo, ocasionada por un coágulo). Esto no es una contradicción, ya que el tipo de grasa predominante en estos pescados (insaturada) es útil en la prevención y el tratamiento de problemas de salud del sistema circulatorio.

En efecto, el salmón contiene importante cantidad de ácido graso omega 3, el cual actúa reduciendo los niveles del colesterol malo (de baja densidad) en sangre, y aumenta ligeramente el colesterol bueno (de alta densidad), de forma que reduce el riesgo de formación de coágulos o trombos en la sangre, a la vez que minimiza la acumulación de grasa en las paredes arteriales (arteriosclerosis).

No por nada, numerosos estudios han puesto de manifiesto el bajo índice de enfermedades cardiovasculares entre los esquimales y otras poblaciones con alta ingesta de pescados grasos como el salmón. Por ello, los especialistas en nutrición aconsejan consumir esta familia de alimentos al menos dos veces por semana, ya que está demostrado que es capaz de reducir de manera importante la mortalidad por padecimientos cardiacos.

Asimismo, el salmón contiene proteínas en cantidad y calidad similares a las que se encuentran en huevo y carne roja, además de aportar importante número de minerales como yodo, magnesio, fósforo, selenio, hierro y calcio. Respecto al contenido de vitaminas, destacan las A, D y complejo B, que se concentran en las zonas más grasosas del animal.

Por si fuera poco, la digestión de los pescados azules es rápida, debido en parte al carácter insaturado de las grasas que contienen, aunque también depende de la forma de cocinarlo: cuando se fríe, la digestión es más lenta que al ser cocido a la plancha, ahumado, al horno o al vapor. En cualquier caso, los diversos métodos de cocinado no afectan a los ácidos grasos omega 3.

Hay que decir que las personas que presentan altos niveles de ácido úrico (sustancia que facilita el movimiento articular, pero que en grandes cantidades ocasiona dolor y gota) deberán reducir, incluso evitar, el consumo de salmón y pescado azul en general. También se debe indicar que este alimento puede producir reacciones alérgicas, por lo que debe introducirse en la alimentación infantil hasta que el pequeño tenga más de un año de edad.

Finalmente, el salmón ahumando posee considerable nivel de sodio, por lo que se aconseja que su consumo sea moderado o supervisado por un médico, a fin de evitar el riesgo de hipertensión, retención de líquidos, alteración renal o insuficiencia cardiaca.

Otras posibilidades
Al parecer, el consumo de pescados azules como el salmón tiene otros beneficios para los individuos que lo incorporan en su dieta, ya que estudios científicos han arrojado descubrimientos sorpresivos sobre los aportes de este alimento a la salud humana.

En primer lugar, podemos afirmar que, debido a sus propiedades nutricionales, el salmón es muy útil en la conformación de dietas para prevenir problemas de debilitamiento y adelgazamiento de huesos (osteoporosis), ya que dos de sus componentes son esenciales para prevenir y combatir este padecimiento:}

  • Calcio. Mineral más abundante en los huesos y de cuya presencia en la dieta y el organismo depende la salud del esqueleto. Además del salmón, este elemento se encuentra en productos lácteos y algunos vegetales como maíz, soya y jitomate.
  • Vitamina D. Sustancia que favorece la absorción intestinal del calcio. Junto con los pescados azules, otras fuentes importantes de este nutriente son mantequilla, yema de huevo, germen de trigo, cacao y champiñones.

Por otro lado, una serie de investigaciones encaminadas a registrar la incidencia de diabetes (incapacidad para asimilar glucosa o azúcar) en poblaciones esquimales, en las que incluso muchas personas son obesas, se ha encontrado que esta enfermedad es poco frecuente y, al parecer, el motivo de este hecho es el alto consumo del ácido graso omega 3, obtenido de carne de ballena y pescados azules.

Asimismo, los resultados de un estudio dirigido por la Dra. Yvonne Denkins, del Instituto de Investigación Biomédica de la Universidad Estatal de Louisiana, en Estados Unidos, han arrojado que, al parecer, el consumo de omega 3 no sólo previene enfermedades cardiovasculares, sino que también mejora el funcionamiento de la insulina, hormona responsable de regular las cantidades de azúcar en la sangre y cuya deficiencia es responsable de diabetes.

La Dra. Denkins y sus colegas hicieron que 12 hombres y mujeres con intolerancia a la glucosa (estado previo a la diabetes) y sobrepeso, consumieran suplementos con el ácido graso mencionado, encontrando que en 70% de los participantes hubo al menos mejoría mínima, y que en 50% del total de la muestra el cambio fue notable.

La especialista ha recalcado que, como el número de participantes fue reducido, los resultados son preliminares y por ello las personas con diabetes no deben sustituir o suspender el uso de fármacos recetados para controlar su enfermedad; sin embargo, se reconoce que este hecho abre nuevas posibilidades a estudios encaminados a verificar esta virtud, y otras, en alimentos ricos en omega 3, como el salmón.

Por último sólo queda subrayar que, en todo caso, el consumo de pescados azules es una alternativa alimenticia que debe formar parte de una dieta balanceada en la que se incluyan cereales, frutas, verduras, carnes, huevo y lácteos, ya que ningún alimento por sí solo es capaz de aportar la gran cantidad de nutrientes que requiere el organismo humano. Adelante y a degustar este exquisito manjar.

 

Ingredientes

1 Cogote de salmón

1 Brócoli

2 Zanahorias

2 Tomates

1 Pimiento verde

1 Cebolla

1 Puerro

1 Copa de vermut blanco

Aceite de oliva

Sal

Pimienta negra

Perejil (para decorar)

 

Elaboración

Pela y pica la cebolla , el puerro, la zanahoria y el pimiento verde y pocha las verduras en una sartén con un chorrito de aceite, sazona.

Coloca las verduras pochadas en una bandeja de horno y encima el tomate pelado y cortado en rodajas.

Salpimienta el salmón y ponlo sobre el tomate. Vierte la copa de vermut y hornea a 220ºC durante 10 ó 12 minutos. Resérvalo en el horno con el calor residual.

Separa los ramilletes de brócoli y cuécelos en agua hirviendo y sal. Tapa y cuece durante 8 minutos. Escurre el brócoli y ponlo en un plato con papel absorbente. Coloca el cogote de salmón en una bandeja con el brócoli. Sirve la verdura en otro plato , con una ramita de perejil.

Raquel

 

 

 

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