Cogote de salmón al horno

El salmón es un pescado azul o graso que aporta unos 11 gramos de grasa por cada 100 gramos de carne, un contenido similar al de las sardinas, el jurel o el atún. La grasa es rica en omega-3, que contribuyen a disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos plasmáticos, y además aumentan la fluidez de la sangre, lo que previene la formación de coágulos o trombos. Por este motivo, se recomienda el consumo habitual de salmón a la población general, y en particular en caso de trastornos cardiovasculares. El salmón es una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico, al igual que el resto de pescacdos.

 

 En cuanto a vitaminas, el salmón tiene presente algunas pertenecientes al grupo B como la B2, B3, B6 y B9 y B12.
• Pero también por su riqueza en grasa del salmón hace que contenga cantidades interesantes de algunas vitaminas liposolubles como la A y la D.
• También es buena fuente de magnesio y yodo, y un contenido regular de hierro.

 

 

         Ingredientes

 

  • 1 cogote de salmón
  • 1 brócoli
  • 2 zanahorias
  • 2 tomates
  • 1 pimiento verde
  • 1 cebolla
  • 1 puerro
  • 1 copa de vermut blanco
  • aceite de oliva
  • sal
  • pimienta negra
  • perejil (para decorar)
Elaboración

 

Pela y pica la cebolla, el puerro, la zanahoria y el pimiento verde y pocha las verduras en una sartén con un chorrito de aceite. Sazona.

Coloca las verduras pochadas en una bandeja apta para horno y coloca encima el tomate pelado y cortado en rodajas. Salpimienta el salmón y colócalo sobre el tomate. Vierte la copa de vermut y hornea a 220º C durante 10-12 minutos. Resérvalo en el horno con el calor residual.

Separa los ramilletes de brócoli y ponlos a cocer en una cacerola con agua hirviendo y sal. Coloca la tapa y deja cocer durante 8 minutos para que quede ¿al dente¿. Escurre el brócoli y colócalo en un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de agua. Coloca el cogote en una bandeja y acompáñalo con el brócoli. Coloca la verdura en otro plato, decora con una ramita de perejil y sirve.

Consejo

Una vez en casa, el brócoli se puede almacenar sin lavarlo, para evitar que coja moho, en bolsas de plástico perforadas dentro del verdulero del frigorífico. Se conservará de tres a cinco días.

Estamos cocinando un plato que nos ayuda a aumentar las defensas y a protegernos de la gripe, catarros y resfriados típicos de la época otoñal. Es una receta que contiene vitaminas C, A y E y minerales como el Zinc.

Internet

Raquel

 

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