Cazuela de conejo con níscalos

conejo giganteEl conejo es un animal de carne blanca, por lo que, si se cocina sin exceso de grasas, se convierte en un alimento de elección dentro de los menús bajos en calorías. Por su composición nutritiva, la carne de conejo está recomendada en caso de seguir dietas bajas en colesterol y en caso de trastornos cardiovasculares.

Su carne resulta blanda y fácil de masticar, sobre todo si se cocina guisada o estofada, y acompañada de salsas y hortalizas, lo que supone una ventaja para quienes tienen dificultad para masticar. No obstante, su abundancia de fibras musculares hacen del conejo< una carne más difícil de digerir, y esto lo pueden notar quienes sufren de estómago delicado.

La carne de conejo es muy nutritiva y aconsejable para las personas deportistas. Es una de las carnes más bajas en grasas y ricas en proteínas de alto valor biológico. Además su alto contenido en minerales como el hierro, zinc, selenio, potasio y fósforo te ayuda a prevenir las anemias ferropénicas y a mantener los músculos y el sistema inmunitario. Es rica en vitaminas B, especialmente (vitaminas B3, participa en el metabolismo de hidratos de carbono) B6 y (B12. esencial para la síntesis de hemoglobina).

La ventaja de la carne de conejo es que es pobre en grasas y colágeno por lo que es mucho más fácil de digerir que otras carnes. También es baja en sodio, purinas y ácido úrico y se suele cocinar con hierbas aromáticas, por lo que no necesita añadir sal y ayuda a regular la hipertensión.

Al ser una carne blanca, su contenido en ácido úrico es menor en comparación con las carnes rojas, lo que le convierte en una carne apta para personas con hiperuricemia o gota. Respecto a los minerales, la carne de conejo destaca sobre el resto de carnes por su elevado contenido en potasio. También sobresale su contenido en fósforo y en calcio.

Ingredientes
1 Conejo cortado en cuartos
300 g. de Níscalos
1 Taza de harina
10 Chalotas o cebollitas
5 Dientes de ajo
2 Hojas de laurel
2 Clavos de olor
1 Cucharadita de tomillo
2 Tazas de vino blanco
1 Cucharada de vinagre de vino blanco
1/2 Taza de caldo de pollo
Aceite, sal y pimienta

Preparación
Limpia las setas y pela las chalotas.
Sazona el conejo con sal y pimienta, enharínalo y dóralo en una cazuela con aceite durante unos minutos; retíralo y reserva.
En esa misma cazuela fríe las chalotas y los dientes de ajo enteros sin pelar ligeramente. Añade el conejo, el laurel y el tomillo, los clavos de olor, el vinagre y el vino. Cuécelo a fuego suave y tapado durante 30 minutos (añadiendo un poco de caldo si fuera necesario).
Mientras saltea las setas en una sartén con un poco de aceite durante ocho minutos; agrégalas a la cazuela del conejo 5 minutos antes de terminar la cocción.

Raquel

2 comentarios en “Cazuela de conejo con níscalos

  • el 01/03/2010 a las 1:06 pm
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    Muy bien la receta, pero soy incapaz de comer conejo. Tal vez porque lo asocio a mi nfancia, como mascota preciosa y suavita. Enfin, es como un amigo y a los amigos no nos los podemos comer.
    Decir que en Escocia, creo, también se considera una mascota y no se lo comen. Pero esto es una mera debilidad personal. No cabe duda que es una carne excelente como muy bien dices. Tal vez el conejo desconocido, ya en la tienda sea más fácil de poder comprarlo para cocinar, pero….

  • el 11/06/2012 a las 1:45 am
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    el conejo es el mas creo grande del mundo en doimde los compraran son chidos

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