Bizcocho integral con frambuesa y pesto dulce con albahaca y piñones

La harina de trigo integral es una harina molida de trigo que contiene la piel y la vaina (es considerada como no refinada). Hasta hace aproximadamente 150 años, la mayor parte de las harinas de trigo eran harinas integrales de trigo pero a partir de finales del siglo XX se dejó de emplear. Hoy han vuelto al mercado gracias al énfasis de la alimentación sana ya que contienen un alto porcentaje de fibra lo que permite mejorar la digestión.

Este tipo de harina es el empleado en la elaboración del pan negro. Los especialistas coinciden en sostener que más de la mitad de la energía diaria necesaria debe obtenerse a partir de alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, como es el caso de la harina integral. Con relación a esto, luego de diversos estudios realizados sobre humanos se llegó a la conclusión de que las personas que siguen este consejo padecen una menor cantidad de enfermedades rónicas como la diabetes, ya que el consumo de estos hidratos ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en la sangre.

Valor agredado:

  • El trigo, además de hidratos de carbono complejos, aporta proteínas y fibras insolubles necesaria para evitar problemas de estreñimiento. Además, disminuye el riesgo de sufrir otras enfermedades como el cáncer de colon y los cálculos biliares.
  • Posee una alta cantidad de vitaminas del grupo B, entre las que se destacan la B3, B5, B6 y B9 conocida también como ácido fólico. Estas vitaminas son necesarias para el correcto funcionamiento del sistema nervioso, ya que actúan mejorando todas las funciones intelectuales.
  • La harina integral posee lignanos una clase de fitoestrógenos que tienen la propiedad de regular el flujo de hormonas. Gracias a esto, además de aliviar los síntomas que aparecen durante la menopausia, disminuyen el riesgo de sufrir cáncer de próstata, de mamas y de útero.
  • No tiene una cantidad importante de minerales, aunque se destaca por su contenido en selenio. Esta sustancia posee un efecto antioxidante, por lo que protege al organismo de la acción de los radicales libres que dañan las células, produciendo a su vez enfermedades degenerativas. También favorece el correcto funcionamiento del corazón, el sistema circulatorio y los órganos del aparato reproductivo.
  • Por su alto contenido en fibra ayuda a regular el tránsito intestinal, previniendo distintos problemas como los pliegues en el intestino. Es por esto que se considera un alimento digestivo y liviano.
  • La harina integral, además posee en menor proporción magnesio, cobre y manganeso.

Consejos alimenticios:

  • Una manera de obtener todos los beneficios de la harina integral es consumirla a diario en forma de pan. Si se incorporan 250 gramos de este alimento, se cubren las necesidades diarias de vitamina B, además de regular el tránsito intestinal y aportar proteínas y minerales.
  • Internet

Ingredientes (Para el bizcocho)

20 grs. De sésamo tostado

100 grs. De azúcar

65 grs. De yemas

60 grs. De harina integral

170 grs. De claras de huevo

Para el pesto dulce:

Unas hojas de albahaca

40 grs. De azúcar

30 grs. De piñones

20 grs. De queso Parmesano

unos granos de sal gorda

una pizca de ajo

un decilitro de aceite de girasol

Además:

150 grs. De frambuesas

1 cucharada de mermelada de frambuesa

1 copa de licor dulce

1 cucharada de piñones

1 cucharada de agua

Elaboración (para el bizcocho)

Mezcla el sésamo con 50 grs. De azúcar, añadiendo también las yemas y unos 40 grs. De las claras. Por otra parte  monta con 130 grs. De claras y el resto del azúcar a punto de nieve. Añade con cuidado a la preparación anterior, agregando la harina y mezclando todo perfectamente.

Hornea esta preparación extendida sobre una placa de horno (mejor en silpat) a 180º entre 5 y 7 min., según el grosor. Transcurridos éstos, saca del horno y corta en trozos rectangulares.

Para el pesto dulce:

Machaca en un mortero la sal, el azúcar con la albahaca y la pizca de ajo. Después añade los piñones

Y el Parmesano y sigue majando. Agrega por último el aceite, batiéndolo todo y ligándolo, siempre en frío.

Pon a calentar el agua con la cucharada de salsa de frambuesas. Cuando hierva, retira del fuego y reserva.

Pinta los bizcochos con el licor, emborrachándolos. Limpia las frambuesas y colócalas, una vez secas, encima del bizcocho. Píntalas con la mermelada aligerada y coloca en el plato. Dispón alrededor del mismo unas cucharadas del pesto dulce y decora el plato con los piñones.

Si no encuentras

Sésamo: prescinde de él.

Albahaca: utiliza menta o hierbabuena

Piñones: usa cualquier otro fruto seco

Queso Parmesano: usa cualquier otro queso curado

Frambuesas: utiliza fresas o cualquier otro fruto rojo.

(Maui) J.M. Arzak

Raquel

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