Bizcocho de naranja y yogur

Seguimos quedando en casa como buenos ciudadanos y para endulzarnos las tardes, os paso la receta de un bizcocho de naranja  y yogur.

Hay muchos tipos de bizcochos con ingredientes muy diversos, pero pocos veréis tan jugosos como este bizcocho de naranja y yogur, súper esponjoso y está buenísimo. Sin duda alguna es por la naranja, pues su zumo hace que la masa sea más ligera y jugosa que en otros bizcochos.. Fácil de hacer y ¡esta delicioso!

 

Ingredientes:
1 yogur natural
3 huevos
Harina (3 medidas de yogur)
Azúcar (2 medidas de yogur)
1 naranja grande
Aceite de girasol (1 medida de yogur)
1 sobre de levadura tipo Royal (16 gr)
Papel de horno (o mantequilla para untar el molde)

 

 

Elaboración:
Lo primero que haremos es vaciar el yogur en un vaso, así podremos utilizar su recipiente para medir las cantidades del resto de ingredientes.

Precalentamos el horno a 180ºC durante 10 minutos

Empezamos rallando la piel de la naranja sin llegar a la parte blanca y reservamos.

Pelamos la naranja por completo, extraemos los gajos y los troceamos un poco. Los ponemos en un bol grande donde haremos la masa.

Añadimos el azúcar, los huevos, la ralladura de naranja, el aceite y el yogur junto con los gajos de naranja, y con una batidora trituramos todo muy bien, que quede una mezcla lo más homogénea posible.

Agregamos la harina y la levadura tamizadas, pasándolas por un colador para que no queden grumos. Volvemos a batirlo todo hasta que la mezcla sea homogénea.

Forramos un molde con papel de hornear. O bien extendemos un poco de mantequilla por las paredes del molde. Para aseguraremos que no se pegue el bizcocho.

Vertemos la masa en el molde y lo introducimos en el horno a una altura media, horneamos a 180º durante unos 50 minutos más o menos, dependiendo del horno.

Antes de sacarlo del horno pinchamos con un palillo o con la punta de un cuchillo el bizcocho,  si sale seco está listo. Si no es así, dejamos unos minutos más.

Retiramos el bizcocho del horno y dejamos reposar unos minutos antes de desmoldar.

Desmoldamos el bizcocho.

Servimos cortado en rodajas. Ideal como desayuno o merienda acompañado de un café o un chocolate.

Nota:
Si lo servís como postre con una bola de chocolate ¡está riquísimo!

Texto y fotos:

Raquel