Bacalao al pil pil

En Semana Santa no puede faltar un buen plato de bacalao. La receta que os propongo para este viernes santo, son unos lomos de bacalao al pil pil, una forma muy sencilla de preparar un pil pil, rápido y delicioso. ¡Animaros a probarlo!.

Ingredientes:
800 gr de lomo de bacalao
400 ml de aceite de oliva virgen extra
5 dientes de ajo
1 guindilla

Bacalao al pil pil
Lomos de bacalao, aceite y ajos

Preparación:
Lomos de bacalao desalados. Reservamos

Pelamos y laminamos los ajos. Reservamos

Necesitaremos una sartén o cazuela ancha, donde podamos colocar todos los trozos de bacalao sin que se monten unos sobre otros.

Ponemos la cazuela al fuego con todo el aceite y le añadimos los ajos en láminas con la guindilla.

Aceite y ajos en sartén

Dejamos que se dore el ajo ligeramente a fuego muy suave y retiramos a un plato junto con la guindilla.

Metemos el bacalao (con la parte de la piel hacia arriba) en el aceite y cocinamos a baja temperatura, ósea lo “confitamos”. Os diré que mi vitro tiene 9 niveles de potencia y lo cocine al 3 ½ la temperatura adecuada es sobre unos 55 – 60 grados.

Pasados unos 5 minutos, (dependerá del grosor del bacalao), damos la vuelta a los trozos para que se cocinen por el otro lado.

Lomos de bacalao en sartén

Durante este proceso movemos de vez en cuando la sartén cuidadosamente con movimientos circulares para ayudar a que el bacalao deje su “gelatina” en el aceite para crear la salsa, nunca se debe freír.

El secreto de esta salsa es el movimiento constante de la sartén, que hará que el pescado  suelte la gelatina, se espese con el aceite y el ajo, formando una fina emulsión.

Retiramos el bacalao a una fuente, y el aceite a una cazuela de barro, para no rayar el fondo de la sartén con el colador, y esperamos a que temple un poquito.

Ahora viene lo divertido, echamos en la tartera un poco del aceite, procurando que lleve la parte blanquecina, que conseguimos al freír el bacalao, y vamos moviendo el colador, apoyándolo en el fondo de la tartera de barro.

Movemos, movemos y seguimos moviendo y vamos echando aceite y “gelatina”, que habrá dejado el bacalao en el plato.

Así hasta terminar con todo el aceite.

Enseguida conseguiremos la salsa deseada, en unos 5 o 8 minutos estará lista.

Emplatamos cubriendo el bacalao con la salsa, y acompañándolo de unas láminas de ajo y la guindilla.

Para adornar:

Cebollino o perejil

Texto

Raquel