"Así podrían empezar las peleas matrimoniales"

Estas pudieran ser algunas discusiones que puedan dar lugar a las clásicas peleas entre las parejas,  y aun pareciendo algo exageradas,  no hay que olvidar que a veces la realidad supera a la ficción.  De todos modos lo mejor será no tenerlas…

La pareja estaban sentados en la mesa de un restaurante, yo me estaba fijando en una chica borracha que estaba sola en una mesa próxima, y que balanceaba su copa.

Su mujer preguntó: “¿La conoces?”

“Sí,” le dije. Ella es una antigua novia mía… Sé que empezó a beber después de separarnos, hace ya bastantes años y, por lo que sé, nunca más ha vuelto a estar sobria.

“¡Dios mío!”, dijo su mujer, “nunca pensé que alguien pudiese celebrar algo durante tanto tiempo!”

Y, entonces, la pelea comenzó…

Después de jubilarme, fuí hasta la S. Social para poder recibir mi certificado de jubilación.

La mujer que me atendió solicitó mi DNI para verificar mi edad.

Busqué por todos lo bolsillos y me di cuenta que la había dejado olvidada en casa.

La funcionaria dijo que lo lamentaba pero que tendría que ir a buscarla a casa y volver más tarde. En esto, me dijo: “Desabotonese la camisa”

Entonces me desabotoné la camisa, dejando expuestos mis cabellos rizados y plateados.

Ella me dijo: “Este cabello plateado en su pecho es prueba suficiente para mi”.

Y procesó mi jubilación.

Cuando llegué a casa, le conté a mi mujer entusiasmado, lo que me ocurrió.

Ella me dijo: “¡Vaya! ¿y por qué no te bajaste los pantalones?  Podrías haber conseguido una invalidez permanente también… “

Y, entonces, la pelea comenzó…

La mujer está desnuda, mirándose en el espejo de la habitación. Sin estar feliz con lo que ve, le dice al marido: “Me siento horrible; parezco vieja, gorda y fea; realmente necesito un elogio tuyo.”

El marido responde: “De la vista estás perfecta!!!”.

Y, entonces, la pelea comenzó…

La mujer de 47 años mira desnuda a su marido desde la puerta del baño y le pregunta:
“Tu crees que realmente represento la edad que tengo?…”

El marido le contesta: “Si miro tu cabello, te doy 29; si miro tu busto te doy 32; si miro tus caderas, te doy 36; si miro tus piernas, te doy 30…”

Ella le contesta: “Gracias mi amor, ¿realmente piensas eso?

El marido le contesta: “Espera un poquito que todavía estoy sumando…”

Y, entonces, la pelea comenzó…

LA GUINDA:
Luego de haber tenido una discusión muy fuerte, la pareja iba en el auto sin hablarse.

Al pasar frente a un criadero de cerdos él le dice: “No sabía que tenías parientes viviendo por aquí”

Ella le contesta: “Si…, mis suegros!!!”

Y entonces la pelea otra vez comenzó….

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Extraído de Internet

Carlos Cordero

 

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