Al día siguiente me visitó Madhur

Al día siguiente me visitó Madhur. Él contestó a mis preguntas.

En primer lugar, el retraso no afectaría mi viaje porque no tenía plazos que cumplir para llegar a cada destino.

En todos los lugares que tendría que hacer escala habría enlaces para comunicarme el siguiente destino y el medio a utilizar.

Lo inmediato sería procurarme una escolta que cambiaría constantemente para que no diera lugar a pistas para mi seguimiento.

La seguridad de mi persona era el problema que ahora se cuestionaban después del ataque sufrido. Eso era algo que iban a cuidar de forma más precisa.

Ese aspecto de mi seguridad empezaría de inmediato en Mumbai, para que el tiempo que tuviera que permanecer fuera seguro.

Las personas encargadas de mi seguridad no tendrían ningún contacto conmigo. Por esa razón yo tampoco sabría en cada momento quien cuidaba de mí.

En cuanto al ataque sufrido, nada tenía que ver conmigo, fue algo fortuito. Ahora tendría también que contar con algo que no habían contado.

No podría confiar en nadie, aunque todo ello quedaba sometido a mi propio criterio.

Me quedé bastante tranquilo después de mi charla con Madhur. Yo sabía que todas las personas implicadas en mi viaje eran de absoluta confianza, y además su conocimiento estaba muy limitado. Solo sabían sobre lo que tenían que hacer en el lugar donde se encontraban, pero nada más.

De ese modo poco podrían decir, porque poco sabían.

Cuando se fue Madhur, los chicos del refugio me hacían compañía por turnos.

Así poco a poco los fui conociendo y cada uno de ellos era una historia.

Se podría escribir un libro con la vida de cada uno.

Al día siguiente me visitó MadhurUn muchachito de 12 años que se llama Kalu viene cada poco a verme, me sonríe y me pregunta si estoy bien, si tengo dolor, luego se va corriendo.

Ayra me dice que Kalu fue robado en Nueva Delhi con cuatro años y vendido en Mumbai. Logró escaparse de sus amos y estuvo deambulando por las callejuelas de los “slums” hasta que un día lo encontraron desmayado en medio de la calle porque llevaba tres días sin comer.

Unos niños son productos, como Kalu del robo para obligarlos a trabajar como esclavos.

Otros sencillamente se han perdido siendo muy pequeños y en una ciudad como Mumbai es casi imposible que sus padres vuelvan a encontrarlos.

Surya es una niña que se perdió de sus padres con tres años, increíble cómo pudo sobrevivir viviendo en la calle, hasta que la recogieron en el albergue.

Ahora todos los niños son su familia. Aquí es feliz y corretea incansable por todos lados. Cuando entra a saludarme me toma la mano y sonríe.

Muchos de los niños de la calle son maltratados en sus hogares y en la calle se encuentran más seguros, y se acostumbran a sobrevivir buscando en la basura.

Aquí en el albergue hacen muchas cosas, algunos preparan una función de teatro.

Es que el teatro es algo muy importante para los salesianos, porque Don Bosco también hacía funciones cuando era joven para hacer felices a los niños de la calle.

Elid, Neyen y Nimai van a actuar y me explican su personaje. Ellos también me cuentan historias de la calle y la ilusión de ser un día artistas de cine como Shafiq Syed, la estrella de cine.

Cuando se van a dormir y me quedo solo no puedo aguantar las ganas de llorar.

Mi vida había sido feliz, no me había faltado de nada, y aunque huérfano, tuve el cariño de las personas que me cuidaron, criaron y educaron.

Pensaba que me encantaría ir a Italia a conocer los lugares donde había vivido aquel hombre extraordinario que hacía llegar su amor tan lejos, después de más de un siglo.

Mi viaje apenas estaba en el comienzo y cuanto estaba aprendiendo. Ahora conocía el dolor, la pobreza, la miseria y la bondad de personas que dedican su vida a los demás.

Me di cuenta que había niños que vivían en una cruz tan dolorosa como la de Jesús.

Me hice el propósito de no olvidar eso nunca, el sufrimiento de los niños.

 

Jesús Muñiz G.

Al día siguiente me visitó Madhur

2 comentarios en “Al día siguiente me visitó Madhur

  • el 19/03/2021 a las 6:58 pm
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    Felicidades por el cuento muy bonito!!

  • el 19/03/2021 a las 7:49 pm
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    Hola buenas noches Jesús. Muy bonito cuento. Así hay mucho niño, solo en la calle, pidiendo para poder comer, andan sucios, quemados del sol. Una pena. Mi sueño siempre ha sido y será tener para recoger esos niños y ayudarlos

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