Acerca de tus pies

Acerca de tus piesEl invierno es una etapa muy dura para el pie. Pasamos de unas temperaturas agradables, un menor grado de humedad, un calzado más abierto o al menos más aireado a unas condiciones totalmente distintas. El cambio más notable, a parte de las condiciones ambientales, es muy claro: el calzado.
Ambos factores son muy importantes para el pie, así que vamos a repasar algunos consejos que seguro que todos sabemos pero que convienen recordar.
En cuanto al pie en sí, tenemos que conocer nuestro pie y él nos indicará lo que tenemos que hacer. Así mismo nuestras acciones siempre se verán influidas por lo que entra en contacto con el pie: calcetín/media y zapato.

En este primer acercamiento al mundo de los pies simplemente vamos a tener unas consideraciones muy sencillas. Vamos a clasificar el pie en dos según el grado de humedad del pie, y vamos a añadir un tercer pie que por su patología y el porcentaje de afectación que hay, merece también mención.

Pie húmedo:  En este pie, un pie que está con mucha frecuencia mojado, un pie que se acaba de lavar, se dan unos pasos o una pequeña caminata y ya están sudando, debemos de controlar ese grado de humedad  ¿por qué?  Hay dos causas fundamentales de interés: el mal olor y los hongos.  En este caso, hemos de cuidar tanto la humedad del pie, como del calcetín/media, como el calzado.
En cuanto al pie debemos maximizar todo lo que podamos el aseo, incluso varias veces al día si es necesario, por ejemplo al mediodía si los notamos sudados.
Así como cuidar que el calcetín/media estén secos, incluso cambiándolos a mediodía tras el aseo del pie (es importante darle un descanso a los pies a mediodía poniéndonos un calzado cómodo como las zapatillas de casa); la utilización de calcetines de algodón o lana fina favorece la correcta ventilación del pie, así como el secado más rápido.
Además si el calzado se llegara a poner húmedo es importante cambiarlo junto con el calcetín a mediodía y dejarlos ventilar al menos 24 horas tras su uso (no una noche). Es importante vigilar que el calzado sea lo mas transpirable posible: la piel y tejidos naturales finos favorecen la transpiración del pie y hacen que se mantenga más seco que con charoles y plásticos.
Podemos aplicar polvos, pomadas o sprays fungicidas, antitranspirantes o desodorantes, según cada caso.

Pie seco: En este caso, todo lo que facilite la correcta hidratación del pie es muy importante. Inicialmente la aplicación de un hidratante diario, sería suficiente para que un pie con una sequedad media evitara la pie reseca y la aparición de grietas en el talón. En el mercado, hay multitud de hidratantes, desde aceites, leches, cremas… Lo que es importante es como lo va tolerando nuestro pie.  Si es necesario, debemos aplicarlo varias veces al día hasta conseguir que desaparezcan las grietas, ya que sino puede producirse la apertura de éstas. Igualmente un zapato como unos calcetines que transpiren bien nos va a facilitar un mejor estado del piel.

Pie diabético: Se trata de un pie con alteraciones no solo a nivel superficial, sino que es el pie de una persona con una alteración endocrina, que puede cursar con varios problemas, de ahí que es mue importante que este muy bien controlada su diabetes. Esta persona puede presentar alteraciones a nivel vascular y neurológico, esto quiere decir que puede presentar problemas a la hora de notar lesiones en su pie, su riego sanguíneo puede estar alterado y puede tener problemas de cicatrización. Por este motivo, aplicar los cuidados que hemos explicado anteriormente (pie húmedo y seco) en cada caso es importante. Además tenemos que añadir una exploración exhaustiva diaria, ya que cualquier caso de enclavamiento de algún pequeño objeto (piedritas, conchas, astillas…) puede no detectarse por la afectación neurológica y producir un infección que sumada a la alteración de base puede tener muy importantes complicaciones. Por esto una palpación del pie, especialmente de la planta y entre los dedos (zonas que peor se ven), tratando de buscar si hubiese algún objeto, como controlando la temperatura y sensibilidad del pie podrían avisarnos de algún posible problema, y así evitar complicaciones. El uso de calzado holgado y el corte con excesivo cuidado de las uñas, van a prevenir el enclavamiento de las mismas y nos van a evitar posibles infecciones.

podologo1Agustín Fdez. Argüelles
Podólogo

2 comentarios en “Acerca de tus pies

  • el 15/02/2010 a las 5:58 pm
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    Interesantes consideraciones y consejos al que yo añadiría un masaje semanal. Los pies sobre los que transportamos nuestra carga humana a través de los años, es una parte del cuerpo a la que concemos muy pocos cuidados. He descubierto el masaje con alguna crema y les puedo asegurar que los pies lo agradecen y nosotros también. Ceneme

  • el 15/02/2010 a las 9:44 pm
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    Recomendaciones muy a tener en cuenta,sobre todo para los que tenemos mas de 50 años y menos de 100.jero

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