A la luz de un candil 2º Parte

bombilla11.jpgA partir de 1898 y gracias a las investigaciones de Carl Auer Von Welsbach, la lámpara de filamento metálico se convirtió en una muy importante competencia para la lámpara de filamento de carbono.
1. El filamento de osmio.
Carl Auer desarrolló una lámpara de filamento de osmio. Para obtener este filamento trefiló una pasta de osmio y azúcar, eliminando después este segundo elemento mediante calor. Estas lámparas, a igualdad de vida tenían una eficacia luminosa de casi el doble de las de carbón (5,5 lm/W para 1.000 horas de vida). A causa de la rareza del osmio se hacía necesario devolver las lámparas después de su muerte. En Europa se vendieron algunos millones de lámparas de este tipo, pero fueron superadas en uso por una coetánea suya llamada lámpara Nernst.
Fue en 1897 cuando Walter Nernst construyó una lámpara dotada, como elemento incandescente, de una pequeña barra de óxidos metálicos refractarios (óxidos de erbio, itrio, circonio, magnesio, torio y cerio). Esta barrita estaba rodeada por una hélice de hilo de platino que calentaba el núcleo en el momento de la conexión de la lámpara, con el fin de hacerla conductora. Funcionaba al aire libre y su eficacia luminosa era de unos 5 lm/W. Con relación a la tecnología de construcción de la lámpara de Nerst, es preciso citar a M. Masrshall y W. Heyks, quienes consiguieron unir satisfactoriamente la barrita de óxidos con los hilos metálicos conductores de la corriente de alimentación.
bombilla-2.jpg Canello propuso un perfeccionamiento de la lámpara de Nernst, consistente en utilizar un filamento compuesto por una ánima de óxido de tierras raras revestida de rutenio y recubierta, a su vez, por óxido de torio.
Cuando a partir de 1902, se puede disponer de tántalo puro y dúctil, este elemento pasa a ser el componente de los filamentos de las lámparas de Von Bolton y Feuerlein. Una lámpara de 50 bujías y 800 horas, con una eficacia del orden de los 5,5 lm/W, costaba 4 francos de oro. Estos dos investigadores estudiaron también el posible uso en filamentos del vanadio y el niobio.

En 1904, Heany utilizó un filamento de titanio y en 1905 Wedding presentó en la sociedad Electrotécnica de Colonia una lámpara con filamento de circonio, sistema que será desarrollado inmediatamente por Sander y Holfreundmientras que, por su parte, Bohm ensayó el carburo de circonio. El fabricante de acumuladores Gulcher utilizó el iridio para lámparas a baja tensión. En el transcurso de una sesión de la American bombilla-3.jpgPhysical Society de New York, H.C. Parker y Walter G. Clark presentaron una lámpara con filamento de silicio.

Se utilizaron también diversas aleaciones como tántalo-circonio, circonio-sodio y las que tenían como factor común al tungsteno, aleado con osmio tántalo, niobio, titanio (Allen), y tungsteno-circonio (Zernig) pero, al fin, apareció la lámpara de filamento de tungsteno y este elemento merece capítulo aparte.

Marino Lamas Costa.

TR

A %d blogueros les gusta esto: