A la luz de un candil 2º Parte

dia-7.jpgLa no disponibilidad de sustancias que emitieran radiaciones rojas impedía la fabricación de tubos de luz blanca. Fue en 1935 cuando, después de que Georges Urbain consiguiera aislar tierras raras, Marcel Servigne preparó una sustancia emisora de luz rosada, un tungstato de calcio activado con samario. Se pudo, gracias a ello, obtener una luz blanca por síntesis tricromática, utilizada inmediatamente en tubos de cátodo frío. Un gran número de estos tubos fueron instalados en la torre Eiffel con ocasión de la exposición Universal de París de 1937.

La necesidad de poder conectar directamente los tubos a las tensiones normales de las redes de distribución de energía eléctrica impuso el emplazamiento de los cátodos fríos por cátodos calientes. El primer tubo de descarga en vapor de mercurio de cátodo caliente, utilizado como tubo fluorescente, fue proyectado en 1926 por F. Meyer, H. Spanner y E. Germer.
Tanto en Europa como en Estados Unidos se fue poniendo a punto un tipo de lámpara de larga vida, provista de cátodos con óxido del tipo de Wehnelt, autocaldeables y de baja caída catódica. El liderazgo tomado por Francia en el desarrollo de los tubos fluorescentes de cátodo frío , utilizados tanto en aplicaciones exteriores como para alumbrados interiores le permitió adelantarse a los Estados Unidos en la concepción y proyecto de una lámpara fluorescente a baja presión comercializable. En este sentido, el 20 de noviembre de 1936, André Claude, con ocasión de las jornadas Internacionales de la lampa2.jpgLuz, celebradas en Bruselas, presentó en público el primer tubo fluorescente.
Las primeras lámparas fluorescentes funcionaban con la ayuda de un arrancador de tipo térmico, que fue sustituido muy pronto por el arrancador o cebador de destellos. Por aquel tiempo, la vida nominal de estas lámparas estaba comprendida entre las 1.000 y 1.500 horas, considerando periodos de funcionamiento de 3 horas.
A pesar de los intentos realizados en 1939 para desarrollar un lámpara fluorescente, basada en la de Cooper-Hewitt (lámpara con efecto rectificador), los actuales tubos son casi idénticos a los de 1940, excepto en lo que se refiere a la composición de las sustancias fluorescentes utilizadas. Las nuevas sustancias fotoluminiscentes han sido quienes nos han proporcionado los sensibles progresos, tanto en la eficacia luminosa de estas lámparas, como también en la calidad de la luz emitida. En 1936, la lámpara fluorescente de Claude emitía luz blanca, gracias a una mezcla ternaria de tungstato de calcio, silicato de cinc, activado con magneso y tungstato de calcio, activado con samario.
Igualmente, las lámparas fabricada en 1938 se basaban en una mezcla de tres componentes: tungstato de calcio activado con plomo ; silicato de cinc, activado con manganeso y tungstato de calcio activado con samario.
lamp2.jpgA partir de 1944, en Europa se empezó a utilizar una mezcla binaria: tungstato de magnesio, activado con plomo y silicato doble de cinc y berilio,activado con manganeso. En 1946 se empezó a obtener luz blanca mediante el uso de una sola sustancia fluorescente, gracias a los trabajos de A.H. Mac Keag que consiguió sintetizar el halofosfato de calcio-estroncio, activado con antimonio y manganeso.
A partir de 1950 los progresos de las lámparas fluorescentes deben ser enjuiciados según dos criterios: eficacia luminosa e índice general de rendimientode color. Al lado de las lamparas fluorescentes de alta eficacia (llamadas standard) se situaron los tubos de alto rendimiento de color(llamados de lujo). Estos últimos contiene, por lo general, una mezcla ternaria de pirofosfato de estroncio, activado con estaño, alofosfato de estroncio, activadocon antimonio y manganeso, y ortofosfato de estroncio-calcio-magnesio, activado con estaño. En las lámparas de muy alta reproducción de color se sustituye la última sustancia por fluogermanto de magnesio, activado con manganeso.
floreciente.png Finalmente, a partir de 1973 y gracias a investigaciones desarrolladas en Holanda, se dispone hoy en día de tubos en los que se conjugan una alta eficacia luminosa con una buena reproducción cromática. Después de haber sido despreciados, durante 40 años, los elementos de tierras raras y muy particularmente el europio, han sido utilizados nuevamente para la activación de las sustancias fluorescentes.
En la siguiente tabla se muestra la evolución de las características de las lámparas fluorescentes de luz blanca, de 40 W y con temperatura de color aproximada de 4000 K.
Año Sustancias fluorescentes Rendimiento
color Ra
Eficiencia luminosa (lm/W)
1937 Tungstato de calcio
Silicato de zinc (manganeso)
Tungstato de calcio (samario)
68 35
1939 Tungstato de calcio (plomo)
Silicato de zinc (manganeso)
Borato de cadmio (manganeso)
70 38
1944 Tungstato de magnesio (plomo)
Silicato de zinc y berilio (manganeso)
60 451949 Halofosfato calcio-estroncio (antimonio, manganeso) 60 60
1950 Pirofosfato de calcio-estroncio (estaño)
Halofosfato de estroncio (antimonio, manganeso)
Ortofosfato de estroncio-calcio-magnesio (estaño)
85 45
1973 Aluminato de magnesio-bario (europio)
Aluminato de magnesio-cerio (terbio)
Oxido de itrio (europio)
83 65

Marino Lamas Costa.

TR

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