Accidentes por caídas en el hogar

 Hace tan solo unos días, al reparar en varias ausencias en dos actividades de nuestro Centro, cuatro inasistencias se justificaban por otros tantos accidentes por caídas de otras tantas compañeras realizando tareas del hogar. Esta circunstancia y no otra, me ha animado a recordaros una serie de consejos

Las caídas son, sin duda, el accidente más frecuente en el hogar, representando según estadísticas fiables el 40 % de la totalidad que ocurren en nuestras viviendas.
Porque, ¿quién no ha sufrido un resbalón, tropiezo, o ha descendido de una plataforma improvisada mucho más rápido de lo normal?

La estancia de la casa donde más accidentes se producen es el baño y en segundo lugar la cocina.

Por desgracia, y aún cuando todos los habitantes de una vivienda son candidatos a este tipo de percances. Sin embargo, los niños las personas mayores son los más vulnerables físicamente ante una eventual caída.

Los niños por que en su desarrollo atraviesan una etapa en la que tienen una  carencia total del sentido del riesgo.

En el caso de las personas mayores, el proceso biológico hace inevitable la perdida, mayor o menor, de reflejos, agilidad y masa muscular. Por otro lado la osteoporosis (muy frecuente en las mujeres después de la menopausia) supone, por la fragilidad que provoca en los huesos, un riesgo grave de fracturas en las vértebras y el cuello del fémur, comúnmente denominada como “rotura de cadera”. Sin olvidar el efecto que produce el consumo, a veces importante de medicamentos para otras patologías.

Estas fracturas, con carácter general son sencillas de reparar, pero los postoperatorios son con frecuencia largos y complicados.

Todo ello supone que van a surgir otras víctimas. Son aquellas que, durante mucho tiempo, van a adquirir la responsabilidad de atender, cuidar, y vigilar la evolución de la persona accidentada.

Ante todo lo expuesto se impone una reflexión. Estamos ante un problema grave que debe corregirse. Pero es obvio que nada cambiará si en definitiva seguimos haciendo las cosas de la misma manera, o sea, como toda la vida.

Se impone por tanto una sencilla reflexión basada en una palabra para enmarcar: “La Prevención”, del latín “preevidere”. Que no es otra cosa que anticiparse a los hechos. Meditar sobre la tarea que me propongo realizar, pensando ¿Qué, donde, con qué, y cuando la voy a hacer? Vista la situación, seleccionar la opción más segura y ponerla en marcha. Evitar los trabajos en solitario y pensar antes de hacer, nunca improvisar.

Dicho lo anterior a modo de introducción, propongo las siguientes:

“Pautas de Seguridad para caídas de altura”
  • Evitar el almacenamiento de objetos de uso frecuente en las partes altas de los muebles.
  • Siempre que ello sea posible, no colgar o instalar en una altura excesiva aquellos elementos que requieren limpieza o reparaciones frecuentes.
  • En operaciones en altura de cierta importancia, (lugar, peso, tamaño) procurar nunca realizarlas en solitario.
  • El uso de escaleras es desaconsejable para realizar tareas complicadas y duraderas sobre ellas, pues entrañan un riesgo claro de caída. Siendo sólidas, robustas, y de la altura adecuada, pueden usarse Para operaciones sencillas. Recurrir a una mesa o plataforma de trabajo resistente.
  • Atención, algunas sillas de cocina y taburetes que existen en el mercado, no son fiables en cuanto a su capacidad de soportar el peso de una persona.
“Pautas de seguridad para caídas al mismo nivel”
  • Una vivienda organizada, es aquella sobre la que se puede desplazar entre todas sus piezas sin resbalar ni tropezar. La existencia de alfombras, felpudos, adornos, cables y muebles inadecuados por forma y tamaño, son la causa principal de accidentes a nivel.
  • Muy importante; El lugar donde se producen más y normalmente graves accidentes por caídas, es la bañera. La caída se puede producir tanto al penetrar en ella como al abandonarla y, por supuesto, dentro de ella. Si tu vivienda esta dotada de más de un cuarto de baño, y en todos ellos existe bañera, elimina al menos una de ellas. Las ventajas de la ducha sobre la bañera, para aquellas personas con dificultad en los movimientos de las piernas, son incuestionables. Si el uso de la bañera es inevitable utiliza alfombras o pegatinas antideslizantes.
  • Resbalones: Se producen cuando existe un deslizamiento brusco y imprevisto de la planta del pié sobre el suelo. Pueden suceder casi seguro cuando coinciden dos de las tres situaciones siguientes, o al menos probable, si se da una de ellas :
    1. Pavimentos muy deslizantes
    2. Sustancias sobre el pavimento que lo convierten en muy deslizante o también objetos abandonados o fuera de control como plásticos, papeles, trapos, juguetes, etc.…
    3. Uso de calzado cuyo piso no es antideslizante o, cuando debido al uso y envejecimiento del mismo, lo convierte en deslizante.
  • Un suelo recién fregado es un excelente lugar para resbalar. Por el sistema más eficaz prevenir a los demás de esta situación.
  • Un hecho o circunstancia en apariencia intrascendente, puede ocultar un riesgo claro de caída. Evitar las prisas, no realizar tareas de forma simultánea, no el exceso de confianza, no al argumento; “Toda la vida lo hice así y nunca pasó nada”. En suma, unos segundos para pensar y después ejecutar. ¿No habías caído en ello?
  • Dotar a todas las dependencias de la casa de una iluminación adecuada, sobre todo las escaleras.
  • Encender la luz al levantarte y transitar por la casa en la noche.
  • Es una buenísima costumbre usar los pasamanos al subir, y sobre todo al bajar por las escaleras.

 

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