Buenos días, hoja de otoño

Lunes: Cualquier acontecimiento está constituido a base de muchas personas que hacen lo mismo. Esto me hace pensar que vivir el día de hoy con todo el entusiasmo y la ilusión de saber que estoy disfrutando de una experiencia única, si además consigo que haga lo mismo quien está a mi lado, si esto se propaga como hacer la ola en un campo de fútbol, el mundo sería un estallido de vida maravilloso. Yo voy a intentarlo. Buen día, beso y abrazo.

Martes: Normalmente tengo un plan para cada día, luego acontecen cambios y se desarrolla de otra manera. Eso es lo maravilloso de la vida, yo la planifico y ella me sorprende, eso la hace atractiva y diferente, siempre nueva. Me encanta. Buen día, beso y abrazo.

Miércoles: Estamos en el tiempo de hacer mermeladas. Fruta del tiempo, azúcar y un chorrito de limón. Luego cocer a fuego lento. La vida resulta así de sabrosa si le ponemos azúcar y la vivimos despacio. Está deliciosa. Buen día, beso y abrazo.

Jueves: Veo las hojas secas alfombrando el suelo y pienso en como la naturaleza lo equilibra todo y lo hace sonriendo, porque a mí me parece una sonrisa el multicolor aspecto del marchitado. Eso hace que mire a la gente de otra manera. Sus arrugas son el reflejo de muchas sonrisas. La naturaleza nos enseña a mirar, y me quedo embobado mirando, pasmado ante tanta belleza. Buen día, beso y abrazo.

Viernes: Me despiste de día y acudí a la cita con enfermera y médico con dos días de retraso. Aun así me atendieron amablemente. Qué bueno es ser comprensivo con los errores. Que buen alimento para el corazón, perdonar y sentir el perdón. Buen día, beso y abrazo.

Sábado: Es sábado y el silencio es absoluto. El único gallo que «cantó» fue el de mi teléfono. Ni un ladrido, ni un pájaro, ni una hoja. La naturaleza está empezando a coger el sueño. Los días se acortan y se te cierran los ojos. Dormir y soñar, también es vivir. Buen día, beso y abrazo.

Domingo: Algo que me ocurre con frecuencia es olvidarme de las cosas. Me olvido de las gafas, el teléfono, el monedero, las llaves. Convertí estos olvidos en una forma de hacer ejercicio, subir y bajar escaleras en cada olvido. Sacar algo positivo de las dificultades es como una pizca de pimienta que potencia el sabor de la vida. Buen día, beso y abrazo.

Texto; Jesús Muñiz Gonzalez