Crónicas desde Cabo Verde (II)

Crónica enviada por nuestra compañera  Lidia Rojo de Dios, consultora internacional para Naciones Unidas, en misión de servicio en Cabo Verde.
Desde mi llegada, parecen haber pasado varios meses. En realidad, apenas llevo una semana.
Cabo Verde...

Cuando los portugueses descubrieron estas islas, seguramente había llovido una semana antes. Y es que, esta tierra volcánica que semeja árida, es en realidad un suelo rico y fértil en espera del agua que la haga fructificar. Cuando llueve dos o tres días en Cabo Verde, las islas se convierten en una explosión de naturaleza. De la noche a la mañana todo se cubre de un manto verde que se pierde en el horizonte: montañas y valles, todo es verde hasta juntarse con el azul del mar. La semana anterior a mi llegada ha llovido. La belleza del paisaje es espectacular. La humedad y el fuerte calor tropical, es calmado por una suave brisa atlántica.

El trabajo.

Me alojo a un kilómetro de Cidade Velha, así que mi paseo diario hasta el lugar de trabajo, se convierte en uno de los momentos mas deliciosos del día. La carretera adoquinada que discurre hasta el pueblo, sólo es transitada por las furgonetas-taxi-bus que trasladan incesantemente a la gente entre pueblos y de las que sale bullicio, música y risas.

Las mujeres me esperan expectantes para continuar con la formación. Una vez que las  conoces, es muy difícil no implicarte con ellas. Trabajo con 20 mujeres, la mayoría con edades comprendidas entre 50 y 70 años. Mujeres luchadoras con un montón de hijos y nietos. Algunas, víctimas durante años de una violencia machista implacable.

Historias de mujeres y violencia. 
“Ivonne, una grande, cariñosa y simpática caboverdiana, me cuenta que hace tres años que volvió a nacer. Nació de nuevo cuando su marido, después de 7 hijos y 17 años de palizas, decidió abandonarla. Me cuenta con una gran sonrisa y naturalidad que por las noches aún se despierta aterrada con miedo de que regrese tan solo para matarla.

Me pide consejo sobre alguna infusión que consiga relajarla de ese estado de sobresalto continuo…”

Son mujeres que ya han sido engañadas en anteriores ocasiones, así que el primer día me encontré con un grupo desconfiado y escéptico, a pesar de la labor anterior que el personal de ONU Mujeres ha hecho para mentalizarlas de que esta vez será distinto. Pero a pesar de su escepticismo y falta de alfabetización son mujeres de gran inteligencia e instinto de supervivencia. Me impone su desconfianza, así que he decidido sorprenderlas y empezar directamente con la formación práctica. Al final del primer día les he mostrado como elaborar un estupendo jabón solamente con aceite de oliva y aloe vera. Su cara se ha transformado. Quizá ven la luz al final del túnel. Quizá puedan tener un trabajo digno y profesional que les haga mas llevadero el resto de vida que les queda. Ha pasado una semana y las mujeres han trabajado con ilusión y alegría.

La primera producción.

Aún nos queda muchísimo por avanzar, pero ya tenemos nuestra primera producción, aunque muy reducida y por supuesto, mejorable: jabón y gel de aloe vera totalmente artesano, elaborado por las mujeres de Ribeira Grande, con aloe vera recogido y usado en el dia.

En la formación hemos incorporado a unas mujeres jóvenes con algunos estudios para que pueda haber relevo generacional y a las que voy a instruir con más detalle en temas químicos, solución de problemas y control de calidad. Con esa pequeña producción decidimos hacer un test el fin de semana e intentar vender el producto a los turistas en la plaza del pueblo. Niká, una dulce y joven caboverdiana es la elegida para intentarlo…

Estoy emocionada y nerviosa. Mi responsabilidad es tan solo formarlas, pero mi deseo es que logremos un producto excelente que logre mejorar la autoestima y calidad de vida de estas luchadoras mujeres.

Espero tener buenas noticias que contaros en la siguiente crónica desde Cidade Velha, Ilha de Santiago, Cabo Verde.
Lidia.

4 comentarios sobre “Crónicas desde Cabo Verde (II)

  • el 14 de noviembre, 2011 a las 23:07
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    Excelente trabajo Lidia. Te esperamos con los brazos abiertos para que compartas con nosotros esta experiencia tan hermosa. Un abrazo. Alex

  • el 18 de noviembre, 2011 a las 11:53
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    Donde se puede comprar esos productos ,espero respuesta

    • el 21 de noviembre, 2011 a las 19:32
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      De momento no podoemos responder a su pregunta, pues la autora de este artículo se encuentra en Cabo Verde, no obstante, tan pronto tengamos alguna noticia, con mucho gusto se lo indicaremos

  • el 22 de noviembre, 2011 a las 19:56
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    O meu comentario é de fazer pedido desse oportunidade para o meu pais que é Guiné Bissau.

Comentarios cerrados.