Buenos días, noviembre

Lunes: Cuando amas la vida la mirada es como el maravilloso pincel de un artista que transforma el sencillo boceto en una obra de arte. Y me quedo pasmado contemplando toda la belleza que la vista me regala. Buen día, beso y abrazo.

Martes: Como el domingo hubo fiesta familiar ayer me tocó recoger y ordenar algunas cosillas. Cuando cada cosa está en su sitio da gusto. Que importante es el orden en la vida, la armonía en tu entorno. Mantener el orden con las personas, la naturaleza, las cosas, hace del trocito de planeta donde vivo un hogar confortable. Buen día, beso y abrazo.

Miércoles: Lluvia, viento, frío, y más noche. Los días invitan más a estar en casa y dormir. Oigo eso de: «me cansa la lluvia, me aburro». Si el día es más corto, hay que vivirlo con más intensidad. Contra cansancio, actividad, contra bostezo, sonrisa. Si es necesario se echa mano de la reserva de sol acumulada en el verano. A vivir. Buen día, beso y abrazo.

Jueves: Hoy es estreno de mes. Para mucha gente, (me incluyo) día de todos los santos. Cuando era niño, día de las castañas. Este mes de noviembre es humilde, que pasa silencioso. Antesala de la Navidad, lejos del verano. Hasta su nombre es anodino, pues viene de noveno y es undécimo. En la vida hay momentos, hasta días, o más, así, que pasan desapercibidos. Es tiempo de calma, de reposo, de meditación, de que el cuerpo y la mente se recuperen. Es tiempo de espera. Buen día, beso y abrazo.

Viernes: Al ver la noticia de las toneladas de flores que llegaban por avión me alegré. Es bueno saber que se cultivan flores, que se usan flores, es bueno ver colores y fragancias en lugar de sangre. Una flor susurra paz y alegría. Buen día, beso y abrazo.

Sábado: Hoy es uno de esos días en que no sonó la alarma y me quedé dormido. Despierto tan feliz, veo lo hora y me quedo pasmado. Ya sucedió, no hay vuelta atrás, toca vivir el resto. Es bueno tener esta actitud con todo aquello que ha quedado atrás y nos da desasosiego no haber hecho. Que me sirva de acicate para mejorar y me sonría por mi torpeza. Buen día, beso y abrazo.

Domingo: Fuimos la familia a jugar a los bolos. La más pequeña, de cinco años, levantaba la bola con sus dos manitas, lanzándola como buenamente podía. Y cuando tiraba los bolos saltaba alzando los brazos llena de entusiasmo. Los niños son así. Ellos nos enseñan a manifestar los sentimientos, nos recuerdan que hay un niño dentro de nosotros. Buen día, beso y abrazo.

Texto:  Jesús Muñiz González

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