Tarta con crema de calabaza y fresas

Un riquísimo postre de otoño. La hortaliza estrella del otoño es sin duda, ¡la calabaza! , es muy saludable, baja en calorías, es deliciosa, nos sirve tanto para salado como para dulce y se puede consumirse de mil formas diferentes, y es económica. La receta que os traigo esta semana es una tarta con crema de calabaza.

 

Ingredientes: Para la tartaleta
250g de harina
100 ml de leche
100 ml de aceite de oliva suave
Una cucharadita de azúcar

 

Para la crema de calabaza
200g de calabaza cocida
200 ml de leche
30 g de harina
100 g de azúcar
Corteza de limón
Un palito de canela
2 yemas de huevo

Para la cobertura
150 g de fresas
Dos cucharadas de azúcar
Dos cucharadas de agua
Dos cucharadas de ron

Elaboración:
Cortamos la calabaza en trozos de. Hervimos agua en una olla. Añadimos con cuidado los trozos de calabaza, tapamos la olla y dejamos hervir durante 10 a 15 minutos. Retiramos y la dejamos en un colador hasta que esté bien escurrida. Tu calabaza debe estar tierna pero ligeramente firme.

A continuación preparamos la tartaleta: en un recipiente hondo ponemos, harina, royal, azúcar, leche, y aceite. Amasamos todo bien y guardamos la masa una hora en el frigorífico.

La crema:
Ponemos la leche a hervir con la corteza de limón y la canela. La reservamos.

Colocamos la calabaza cocida y escurrida en un cuenco y la trituramos con la batidora.

Le añadimos las yemas de los dos huevos, la harina y el azúcar y mezclamos bien.

Agregamos la leche aromatizada, y la ponemos al fuego sin dejar que hierva, revolviendo continuamente hasta que la crema se ponga espesa (como si fuera crema pastelera) La dejamos enfriar.

La cobertura:
Lavamos las fresas y las cortamos de forma transversal, de arriba abajo.

Ponemos el agua, el azúcar y el ron en un cazo a hervir durante siete minutos. Añadimos las fresas cortadas, las revolvemos para que se impregnen del almíbar y apagamos el fuego. Dejamos que se templen.

Montamos la tarta:
Volcamos la tarta de crema de calabaza fría y la cubrimos con las fresas.

El almíbar que ha quedado de las fresas, volvemos a calentarlo y lo extendemos sobre la tarta.

Antes de servirla lo ideal es tenerla en la nevera durante unas 2 horas.

Texto y fotos:
Raquel