25 aniversario. Día de YoZuBa

Y parece ser que con notable éxito de participación y asistencia, caminan estos actos de conmemoración de 25 años  de existencia, haciendo barrio, y reviviendo uno a uno todos ellos, porque en definitiva, es evidente que han contribuido a de verdad,  “Facer barrio”.

Hoy, 3 de marzo, están convocados, (¿O tal invitados?) los grupos que a continuación dejan constancia de su cariño y entrega a su actividad. Irán apareciendo por orden de aparición en escena.

Antes de nada un comentario inevitable: muchas poderosas razones tuvo que tener Carmen para establecer las 9,30 horas de la mañana (para los jubilados trasnochadores, las 9 de la “madrugada”). Y a buen seguro que las tuvo, por que encajar este programa tan numeroso de actos, sin alterar el funcionamiento normal de actividades  del Centro, se me antoja como muy complicado y hacérselo mirar muy bien. Es fácil entender que a esa hora muchos usuarios desearían acudir, y no les fue posible por aquello de las obligaciones hogareñas. En cualquier caso, muy buen nivel de asistencia, y alto nivel de animación. Te comprendemos y perdonamos Carmen.

Protocolo de rigor con la siempre agradable y familiar  intervención de Carmen, explicando los objetivos de estos actos, con una breve y clara semblanza de lo que han sido estos 25 años facendo barrio y lo que es y significa en la actualidad a través de sus actividades a día de hoy.

Y fue dar la orden de salida y ya tenemos a Sara, que ha saltado como un felino al escenario y ha dado comienzo a todo un recital de baile Zumba en sus incontables versiones.  Baile encantador que engancha y que por ello tuvo la virtud de poner a funcionar a todo el personal, desafiando al cansancio por  falta de calentamiento, y sobrado de ganas de darle al meneillo.

Y la marcha a tope con Zumba, y me atrevo a asegurar que a muchos, y sobre todo a muchas, no les hubiera importado una condena a “cadera perpetua”.  Fueron unos minutos muy alegres y con una marcha que ya ya…

A continuación Yoga. El Yoga no es una actividad ni para la participación masiva y mucho menos para proporcionar espectáculo. Victoria creo que se esforzó y lo consiguió, en dejar constancia de que es una forma de entender la vida y las mil maneras de hacer funcionar el cuerpo, con sus movimientos y posturas, atendiendo siempre al poder de la mente. En él destacan dos aspectos fundamentales: La respiración y el relajamiento. Sobre el Yoga como ritual milenario, se ha escrito millones de líneas. Yo no sé explicarlo mejor a pesar de ser alumno. Pero ahí quedo una pequeña demostración con la pretensión de hacer comprender algo milenario, muy sofisticado y técnico. Insisto, una forma de ver la vida, con unos simples movimientos. Creo que cumplió objetivo y gustó.

Los Bailes de salón y Latinos siempre tienen buena acogida  y Merchi tiene el arte y la fuerza didáctica para hacer una fiesta a las puertas de un velatorio. Bailes de esos que sabemos todos (o eso creemos)  y que no sobran nunca…Y como la hora se nos echaba encima los chicos de Bailes de Salón despidieron el acto con una bonita exhibición con un magistral Vals Vienés.

¿Y se puede adivinar cómo se remató el acto? Pues eso, eso mismo: un abundante, ameno y  entrañable picoteo.

Y es que si de verdad la música amansa las fieras, da alma al universo, alas a la mente y vuelos a la imaginación, no es menos cierto que el baile expresa todos esos sentimientos con tu cuerpo y te ofrece un camino alegre, sano y fácil para sentir  y regalar felicidad.

Y  lo que comenzó bien, a pesar de la hora, terminó mejor…

 

Texto:  Isidro Martínez

Fotos: de redacción