Buñuelos de bacalao

Una receta con pescado perfecta como primer plato, cena o para picotear, un menú fácil, rápido y económico. Muy de Semana Santa pero también perfecta para disfrutar en cualquier época del año.
Además de ser una receta muy sencilla es ideal para los peques, al tener el pescado limpio sin espinas se lo comen a gusto, más aún si lo acompañais de una salsa de tomate.

Ingredientes:
250 gr de bacalao desalado
2 cebollas rojas
1 guindilla verde
1 cda. Perejil picado
250 ml de leche
200 gr de harina
½ cdta. De bicarbonato de sodio
1  huevo
2 cda de aceite de oliva
Aceite para freír los buñuelos

Elaboración:

Desalar el bacalao 24 h. cambiando el agua 3 veces. Mantenerlo en el frigorífico

Transcurrido el tiempo, lo secamos, le quitamos la piel y las espinas, desmenuzamos. Reservamos.

En una sartén con un poco de aceite pochamos la cebolla, a fuego medio alto, cuando la cebolla esté casi transparentes, en ese punto añadimos el bacalao, la guindilla verde y cocinamos durante unos minutos más, removiendo con una cuchara para que no se pegue.

Retiramos del fuego y añadimos el perejil fresco picado. Reservamos.

Mezclamos la leche y el bicarbonato de sodio. Batimos con el huevo y agregamos la harina hasta conseguir una masa con una textura entre una crema y un puré. Agregamos el sofrito de cebolla, bacalao y perejil, mezclamos bien. Dejamos reposar 15 minutos.

En una sartén honda o en un cazo calentamos el aceite, con una cuchara cogemos la pasta de bacalao y freímos unos minutos para que se doren bien. Escurrimos sobre papel absorbente y servimos calientes.

Los podéis acompañar de una salsa de tomate,  salsa romesco o salsa vizcaína.

 

Salsa romesco:

Pelar las verduras. Sacando las semillas del pimiento y los tomates.

Pelar las almendras y las avellanas.

Mojar el pan con el vinagre.

Triturar los ingredientes con la sal, la pimienta y cuando estén triturados añadir el aceite.

 

Salsa vizcaína:

Ponemos a remojo los pimientos choriceros (abiertos y sin semillas) en un recipiente con agua tibia.

Cortamos la cebolla en juliana y en lamina los ajos. Sofreímos la cebolla junto con el ajo en una cazuela con un poco de aceite de oliva. Una vez tengamos el sofrito bien pochado, incorporamos los tomates picados y continúanos  cocinando.

Con la ayuda de una cuchara o de un cuchillo pequeño, extraemos la carne de los pimientos choriceros y los añadimos al sofrito anterior.

Agregamos a la cazuela el pan frito y el caldo de pescado para dejar cocer a fuego suave durante 20 minutos.

Transcurridos los 20 minutos, ponemos a punto de sal y pasamos por un pasapurés. Luego pasamos por un colador chino para que la salsa nos quede bien fina.

Texto y fotos

Raquel