El ‘test del reloj’ permite la detección temprana del alzhéimer y el párkinson

Científicos estadounidenses han desarrollado una nueva prueba que permite diagnosticar deterioros neurológicos como el alzhéimer y el párkinson antes de que se manifiesten en la vida cotidiana. Suele ser una de las pruebas más habituales para identificar de forma temprana la enfermedad de Alzheimer u otras demencias.

 

Sano, con Alzheimer, con Parkison.

El test del dibujo del reloj  es un instrumento  para examinar el deterioro cognitivo en trastornos neurológicos o psiquiátricos. Se empezó a utilizar en 1953. En  los últimos 20 años, ha despertado un gran interés y se estudia su potencial y los criterios para utilizarlo como instrumento de screening en valoración de los trastornos cognitivos asociados a deterioro cognitivo, especialmente en la enfermedad de Alzheimer.

Es un test sencillo de aplicar, consiste en dar a los pacientes una papel en blanco y las instrucciones para dibujar un reloj (un círculo, los 12 dígitos correspondientes a las horas) y marcar las once y diez. Exige al paciente estar atento a la instrucción oral que recibe, recordar cómo es un reloj, lo que implica, recuperar de su memoria la imagen visuoespacial apropiada y desarrollar funciones ejecutivas complejas que incluyen las planificación mental y habilidades visuoespaciales.

Un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts ha renovado la famosa ‘prueba del reloj’ con un lápiz óptico que manda los dibujos de estos objetos cotidianos hechos por los pacientes a un nuevo ‘software’ que busca y analiza los errores presentes en la imagen, informa la página web oficial de la universidad.

suele ser una de las pruebas más habituales para identificar de forma temprana la enfermedad de Alzheimer u otras demencias.

El test tradicional, por su parte, se basaba sólo en el tiempo que el paciente se demoraba en dibujar el reloj y su tamaño. De esta forma, un tiempo prolongado era indicativo de la posibilidad del desarrollo de una de estas enfermedades y un reloj de pequeño tamaño servía como evidencia del párkinson.

“Hemos podido extraer miles de rasgos del proceso de dibujo que dan pistas acerca del estado cognitivo de cada sujeto, y nuestros algoritmos ayudan a determinar cuáles de ellos llevan a la predicción más fiable”, explica uno de los líderes del equipo. De acuerdo con el científico, la nueva herramienta es capaz de descifrar las partes dudosas de los dibujos que quedaban invisibles en pruebas analógicas.

Los científicos, por su parte, afirman que actualmente están trabajando en la variante de la prueba más sencilla de utilizar, y que en el futuro cercano podría ser aplicada en centros médicos de todo el mundo.

Extraído de http://www.elsevier.es/es-revista-revista-espanola-medicina-legal

Texto:  Carmen