Bouzas: El barrio de los grandes contrastes

Cuando los vigueses nos referimos a Bouzas, siempre decimos que es un barrio muy tranquilo. Cierto.

Hasta hace unos años, era un sitio en el que la quietud reinaba en sus calles. Pocas tiendas, unos bares y restaurantes que tenían buena fama, alguna tienda de ultramarinos y un antiguo mercado de abastos.

Hoy el barrio ha ganado popularidad por sus lugares de tapeo, sus restaurantes y cafeterías, que los fines de semana y muy especialmente los domingos, con la apertura del mercadillo, se llenan de gente dispuesta a disfrutar de su tiempo libre.

La tranquilidad que sigue reinando en  el barrio durante los días laborables, se ve interrumpida por la bullanguería que hay los fines de semana. Los sábados, con la gente que va a tapear y los domingos, los que acuden, o mejor dicho, acudimos al mercadillo y aprovechamos para tomar alguna “cosilla”,  antes de volver a casa cargados con nuestras compras.

El contraste no se ve solamente en el ambiente. También los edificios y calles guardan una gran diferencia.

Se pueden ver las casas humildes de pescadores que, aunque algunas han sido rehabilitadas,  conservan el aspecto de las casitas de los marineros y al lado o si no cerca de ellas, chalets unifamiliares rodeados de jardines, en los que vivían las familias pudientes, quienes por cierto, cuando tenían que hacer compras,”bajaban a Vigo”.  Algo que a la gente de fuera les llamaba mucho la atención: “¿Pero, es que Bouzas no es Vigo?” “¿Por qué decís, bajar a Vigo?”.  Pregunta que nos resultaba difícil de explicar, pero que tiene su explicación porque Bouzas, antes de incorporarse a Vigo, tenía ayuntamiento propio y era una villa.

Hoy, ya forma parte de la ciudad y creo que ya no se dice eso de “bajar a Vigo”, entre otras cosas, porque actualmente, hay más comercios en donde los vecinos pueden adquirir lo que necesiten y si no, siempre está el mercadillo de los domingos.

Las callejuelas estrechas y empinadas con las plazuelas,  con sus casas antiguas, algunas bajas, otras de vecinos, con varios pisos y las viviendas unifamiliares con sus jardines o patios con plantas, conservan ese aire de hace siglos, a diferencia de las calles nuevas y anchas con modernos edificios de pisos o de las nuevas plazas que hay en la zona moderna.

La alameda de Suarez Llanos, centro neurálgico del barrio, todavía conserva el palco de música, en donde antiguamente los domingos, la orquesta municipal amenizaba el paseo de la gente que acudía allí.

Algo que desgraciadamente, se ha perdido en nuestra ciudad, pero que sigue conservando Valladares y que está integrada por músicos de todas las edades, entre  ellos mucha gente joven.

Esto es Bouzas, un barrio de contrastes. Durante la semana tranquilidad,  los fines de semana mucha gente recorriendo la zona. Casas lujosas junto a casitas humildes. Calles y plazuelas antiguas, junto a calles y plazas modernas.

Es por lo que Bouzas, es un sitio digno de ser visitado y darse un tiempo para contemplarlo con detenimiento, ya que en la zona vieja, conserva un Cruceiro que es una joya y su Iglesia aunque sencilla,  es muy interesante, porque dentro se puede apreciar, la influencia marinera, especialmente en la escultura de madera que representa el milagro del Jordán, porque los pescados que aparecen en las redes. son los comunes en estas latitudes.

Texto y fotos: Gloria

 

Un comentario sobre “Bouzas: El barrio de los grandes contrastes

  • el 16 de agosto, 2017 a las 17:48
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    Es cierto que el barrio de Bauzas se está revitalizando, pero también es evidente que el paseo que borde la ría, tasta llegar al paseo de los “peces” esta desastrosamente mantenido. Baldo0sas levantadas, papeleras rotas, fuentes de agua que no funcionan…

    Dicen que hay un proyecto (el Maquetas lo anuncia cada vez que puede) pero reparar las cuatro cosas tampoco sería costoso económicamente. Lo cierto es que es desidia de los políticos que gobiernan en Vigo.

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