Un museo para viajar en nuestra historia y vivencias personales

¿Conocen el Museo del Ferrocarril? Está en Madrid-metro Delicias- y es uno de los museos más curiosos y cinematográficos de la capital de España.
Ahora que es tiempo de vacaciones y, tal vez, vayan por Madrid, yo les recomiendo que visiten este museo. Hay muchas razones para verlo, sobre todo si van con los nietos, hijos o en solitario. Y les digo esto, porque es un museo para aprender historia de España de la forma más literaria y real.
El museo de los viajeros y los niños.

Por motivos personales acabo de llegar de Madrid y, curioseando como suelo hacer, descubrí este singular museo que está saliendo de la estación de Delicias. Cuesta unos 5 euros y ofrece una parte de la historia de España, a partir de los años 40, que se desarrolló en sus vagones.
Para los amantes de los trenes, que también en Vigo hay una asociación, va dedicado mi reportaje de hoy. Entre otras cosas, les comento que en este museo se han rodado películas tan emblemáticas como “Doctor Zhivago”, parte de la serie “Cuéntame”, “las cosas del querer”,etc. Parece ser que el propio Spilberg pidió prestada la vagoneta, para filmar alguna de las escenas de su fabulosa película “el Imperio del sol

Vagoneta de tracción manual. Spiblerg la usó para una de sus películas

A medida que voy paseando por los andenes, entre los ecos frenéticos de un grupito de niños que gozan de lo que están viendo, voy recorriendo etapas de mi vida, recordando las historias de mi abuela. Así llego a un tren de finales de la década de los años 40 e inicio de los 50, en aquella España de miserias. Es un viejo tren de madera, donde quedan perfectamente reflejadas las clases sociales: clase 1º, de 2ª y de 3ª, que es donde viajaban mis abuelos cuando iban a Cinco Casas (aldea de la obra Sindical para agricultores pobres).

Veo maletas de madera asientos durísimos y un raro calefactor para el invierno. En segunda clase ya hay algún asiento forrado con tela, y en primera el lujo decadente es total: asientos de terciopelo, incluso un coche cama con camita de 90 de verdad, un baño completo, etc. Pero lo que más me llama la atención es el lujoso comedor. Propio de una mansión. Bien completo con sus sillones, vajilla y todo lujo de detalles. Como estar en casa. Pocos debían ser los que viajaban en primera porque el comedor es muy amplio, y no para más de 10-12 personas.
La  Marilyn” o una máquina con nombre de mito.

“La Marilyn”. Lo mejorcito del momento

“La Marilyn”, era una bellísima locomotora diésel, la primera que circuló por España. Y se la llamó así en honor a Marilyn Monrroe, que en aquel tiempo tenia enamorados a todos los hombres y algunas mujeres españolas. La locomotora tiene un frontal con unos “ morritos” que recordaban a la mítica actriz. De ahí su apodo. Y, curiosamente, marcó un hito a la hora de viajar. A partir de ella, se prioriza el confort durante el viaje.

Talgo: Un el tren casi perfecto con el que yo soñaba.

Era el tren de mis sueños donde viajé muchas veces, como muchos de ustedes, ¿se acuerdan? Dice el director del museo, Carlos Abellán, que el Talgo supuso alcanzar “la tecnología puntera”. Con él nació el primer sistema de cambio de ancho de vía . Y con ellos llegaba la posibilidad de viajar a Francia, Suiza o Italia. Aunque, desgraciadamente, muchos de esos viajes fueran para emigrar en busca de mejores condiciones de vida. Nosotros también fuimos emigrantes, que no se nos olvide.
Y otra de esas joyas que quiere destacar su director, es la locomotora “Confederacion”, a la que considera una “obra de arte” de la ingeniería española. Una locomotora de vapor que llegaba a alcanzar, en el año 1956, los 150 kilómetros por hora. No cabe duda que los ingenieros españoles fueron, y siguen siendo, de lo mejorcito del mundo. No se olviden que actualmente muchos países, de los “ricos y avanzados”, le siguen encargado la construcción de sus trenes a España.
El TER: de 1965-1995

El Ter de los años 60

Es otro de los trenes que pueden admirar en el museo. Otro tren mítico donde también han viajado los de mi generación. Mi abuela se negaba porque le asustaba tanta velocidad, asegurando que eso no era bueno para la salud humana. Fue otro de los trenes que se hicieron para modernizar la red de los años 60, y estuvo en servicio 30 años. Pasó sus últimos días en Argentina.
Mirando los bellos relojes que, como metáforas de la vida, cuelgan en todas las paredes de las estaciones, llego al coche-cafeteria. Un vagón, semejante , a los originales del mítico Orient Express. Tomó un café en su espléndido salón y viajo, con la imaginación, al futuro y a mi pasado. ¿Quién dijo que no se puede ir del pasado al futuro cuando uno quiera? Hagan una visita a este museo y verán como es posible todo.
Cómo visitar el Museo.

Si pasan por Madrid y quieren gozar, pueden solicitar su visita al Museo del Ferrocarril, previamente, en el telf.. 902228822 ó bien en el 5068478, de lunes a viernes, de 9,30 a 14,30. También a través del correo electrónico educatren@ffe.es
Si no les dio tiempo concertar por estas vías, se acercan directamente al museo, vean horarios, y descubran un lugar digno de una visita que les puede transportar a nuestra historia, incluida su propia historia y vivencias. Les dejo el enlace al museo y sus fotos para que, al menos, puedan realizar una visita virutal: http://www.museodelferrocarril.org/colecciones/gal_vehiculos.asp

 

Fotos y texto- Alex

2 comentarios sobre “Un museo para viajar en nuestra historia y vivencias personales

  • el 26 de julio, 2017 a las 18:10
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    Cuántos recuerdos en esos trenes tengo yo, de mi juventud. Iré a visitar este interesante museo. Gracias por informar

  • el 26 de julio, 2017 a las 18:14
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    Yo he llegado a viajar en los de madera por toda España. Me encanta ir en tren a todas partes, aunque ya me canso más y, a veces, cojo aviones con bastante respeto. Buen reportaje. Gracias

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