Un juez dice lo que ya sabíamos los abuelos:” La autoridad es necesaria.”

Emilio Calatayud Pérez es un juez de menores al que los medios de comunicación le prestan atención por sus sentencias ejemplares e ingeniosas.  El fin de sus sentencias  no es el castigo, sino la educación. Sus veredictos, sus conferencias y sus libros están llenos de sentido común. De ese sentido común, que los abuelos tratamos de transmitir en la educación de los más pequeños. Son los reyes en  nuestro corazón, pero no dejemos que se conviertan en  pequeños dictadores, porque no les estaremos haciendo ningún bien.

Pasamos de la autoridad de “se hace lo que yo digo porque aquí mando yo” a intentar ser coleguillas de nuestros hijos, de tener un control dictatorial del menor, a confiar ciegamente en él  y respetar su intimidad. En la sociedad actual en  la que los padres pasan mucho tiempo fuera de casa, para compensar su ausencia,  tratan de evitarle al niño cualquier situación desagradable, difícil, o resuelven por ellos sus problemas. Siguen haciéndolo todo cuando el niño está perfectamente capacitado para hacerlo solo. Si sus hijos cometen algún error ellos los ignoran, tapan o justifican.

Los hijos de padres permisivos  son más inmaduros e incapaces de controlar sus impulsos. Carecen de autocontrol y son poco persistentes en las tareas.

Algunas de las sentencias del juez Calatayud:

  • Impartir 1000 horas de clases de informática a estudiantes, a un joven que había crackeado varias empresas.
  • Dibujar un cómic de 15 páginas, en el que cuenta la causa por la que le condenaban.
  • Trabajar con los bomberos por haber quemado papeleras.
  • Trabajar en un centro de rehabilitación por haber acosado a una anciana.
  • Visitar durante un día entero a parapléjicos, hablar con ellos y sus familias para elaborar después una redacción por circular borracho.
  • Hacer un curso de estética y cortarle el pelo al juez , por robar en una peluquería.

En una entrevista ,el juez manifestó que  es partidario de reconocer socialmente tanto el principio de autoridad de los padres, como el de los docentes.Una cuestión sobre la que ve cierto “miedo” por si se interpretara como una vuelta “a tiempos pasados”. Cree que ésto responde a los “complejos de joven democracia”

Emilio Calatayud es, además, conferenciante y escritor. En su libro “Reflexiones de un juez de menores”,  incluye el ” Decálogo para formar un delincuente“, que os dejamos a continuación

  1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
  2. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
  3. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.
  4. No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.
  5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
  6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura
  7. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre
  8.  Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar
  9.  Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
  10.  Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.

Carmen

 

2 comentarios sobre “Un juez dice lo que ya sabíamos los abuelos:” La autoridad es necesaria.”

  • el 27 de Mayo, 2017 a las 23:03
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    Os avó s e os bisavós. Os fillos teñen que saber o que está ben e o que está mal. A educación dos fillos dase no fogar e só os país son os responsables

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  • el 28 de Mayo, 2017 a las 15:21
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    Una anécdota familiar, Carmen.
    Mi bisabuela, a mi madre y mis tíos, los quería y mimaba mucho. Un día, mi abuela le dijo:
    -Madre, Vd. fue muy severa conmigo y con mis hermanos, pero a mis hijos los mima demasiado.
    La bisabuela le contestó:
    -Yo tenía que educaros. A estos los educas tú. Yo sólo me tengo que ganar su cariño.
    Pues sí, Carmen. Esto sigue ocurriendo hoy en día. Los abuelos miman y son permisivos con sus nietos. Si a esto se une la permisividad de los padres. Ya tienes el por qué, muchos chicos o niños carecen de disciplina.
    Gloria.

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