“Robots de melenas rubias”

Melenas rubias

Desde hace unos años, cuando presentamos una queja, ya no  somos atendidos personalmente. Una máquina hembra, se encarga de asumir nuestra queja por teléfono, a través de  números que debemos pulsar según ella misma nos indica…
-Pulse uno si la consulta es para el teléfono desde el que está llamando.
-…..
-No le hemos entendido, repita de nuevo…
-….
-Por favor, pulse 34 si desea que le atendamos en otro idioma, pulse 654 para activar su buzón de voz, pulse 396 si lo que necesita es aumentar la velocidad de los megas contratados…
Pulsamos el uno, después el tres, y al final no logramos resolver el incidente. Es cierto que los costes de personal son elevados, pero el maniqueísmo se encuentra en no dar respuesta a nuestra queja, y  debido a las dificultades que tenemos con la robot, frecuentemente desestimamos reclamar.
Hace unas semanas me puse en contacto con la empresa de telefonía con la que tengo contratada mi línea ADSL así como mis teléfonos fijo y móvil.  La voz robótica hembra, tras solicitarme que describiera brevemente mi incidencia, me aportó un conjunto de soluciones ajenas a mis necesidades.
Fue entonces cuando se hizo una luz en mi cabeza embotada de tanta estupidez, y decidí solicitar hablar con un operador para contratar nuevos servicios muy bonitos y caros.
-Buenas tardes le atiende Susanita ¿En que puedo ayudarle? –Respondió una voz humana hembra de manera inmediata al sugerir negocio.
-Buenas tardes Susanita. Como no he podido solventar mi incidencia he pedido hablar con un operador.
-Le recordamos que esta conversación puede ser grabada para mejorar nuestro servicio de atención al cliente.
-Ah.
-Dígame su nombre y su número de teléfono.
-…
-Dígame su DNI.
-…
-¿Es usted titular de la línea?
-No, el titular es mi cuñado Rodrigo.
-¿Perdón? No le he entendido –Responde Susanita con voz aburrida, como si mientras me atendía leyera el Faro de Vigo.
-Acabo de darle todos los datos confirmándole mi nombre, apellidos, fecha de nacimiento e incluso clave de la cuenta bancaria y el saldo a fecha de hoy… ¿Qué más necesita para resolver mi duda?
-Ponemos a su disposición las nuevas tarifas planas al contratar dos líneas de móvil…
-Necesito que me escuche.
-Perdón no le entiendo.
-Pero ¿No es usted Susanita?
-Si, y queremos darle las gracias por contactar con nosotros y recordarle que al final de esta conversación le llamarán para que valore mi atención de cero a nueve, el cero es la mínima y el nueve la máxima –Me explica, como si mi capacidad intelectual se asemejase a la de un pepino de Almería-

Es muy importante para nuestro trabajo una valoración positiva. Que pase una buena tarde y gracias por ponerse en contacto con…

¿Te resulta familiar esta charla?   Nuestro mundo globalizado basado en el consumo y la economía de mercado, va generando empresas diseñadas para obtener los máximos beneficios. Algo lógico y lícito. Lo que no resulta acertada, es la manera de cubrir esos objetivos.
Los consumidores hemos dejado de ser clientes para convertirnos en meros generadores de dividendos. Ahora no se mide a cada uno de manera individual; únicamente se valora la retabilidad, tratando de acomodar el interés general al balance de resultados.
Estoy pensando que tal vez el futuro de las humanas trabajadoras online, sea transformarse en deliciosas robots. O quizá  los robots, tras algunos ajustes biónicos, pasen a convertirse en seres humanos de hermosas melenas rubias.  En algunas empresas, lamentablemente, ya no se diferencian, las unas de los otros.

El-libro-150x150 el aliento de cristalTexto e imagen: Miguel A. Méndez González

Autor: “El aliento de Cristal”

alientodecristal@gmail.com

7 comentarios sobre ““Robots de melenas rubias”

  • el 7 de junio, 2015 a las 14:13
    Permalink

    Si me resulta familiar, nos tratan como a retrasados mentales. Los humanos deshumanizados y los robots comportándose como si fueran humanos. Me recuerda a la novela Un mundo feliz…

  • el 7 de junio, 2015 a las 20:33
    Permalink

    Las compañías telefónicas son las peores. Aunque se está haciendo algo general, ser atendidos por máquinas de melenas rubias. ¿Donde acabaremos?

    Ana.

  • el 8 de junio, 2015 a las 8:37
    Permalink

    Yo me peleo con esas robots de melenas rubias un par de veces al año. No espabilan y tampoco cambian. Hace años desviaban las llamadas y nos atendían desde sudamérica. Le ponían voluntad, pero yo no lograba enterderlas.
    Buen artículo.

  • el 8 de junio, 2015 a las 9:50
    Permalink

    Pues si, un articulo muy bueno porque habla de algo que viene pasando desde hace bastante tiempo y como siempre las victimas somos los usuarios.

    Un saludo.

  • el 8 de junio, 2015 a las 11:06
    Permalink

    De acuerdo con todos los comentarios y, por supuesto, totalmente de acuerdo con todo lo que expresas. ¡Lo que nos quedará por vivir todavía con tanto cerebrito humano inventor que anda suelto! Y hablan de crear empleo…

  • el 8 de junio, 2015 a las 11:56
    Permalink

    Después de muchos días sin abrir el ordenador y poder ponerme al día me ha gustado mucho leer”Robots de melenas rubias”
    Enhorabuena
    Atentamente
    Guadalupe Aguilera.

  • el 8 de junio, 2015 a las 19:50
    Permalink

    Gracias por vuestros comentarios que agradezco siempre. Bienvenida de nuevo Guadalupe. Un abrazo.

    Miguel.

Comentarios cerrados.