El Encuentro

el-encuentroAlgunas noches de verano, mi amigo Fernando y yo nos encontramos para vaciar verdades. Mientras otros entretienen la mente y el cuerpo bebiendo o divirtiéndose, nosotros alimentamos el alma.
Paseando por la playa en Samil, dejamos que nuestros pies se hundan en la arena húmeda y fresca; para más tarde  sentarnos a contemplar el mar.  Son esos mismos lugares tranquilos, los que permiten como idéntico objetivo, la  justificación a nuestras citas.
Durante esas horas de salitre y calor, hablamos de lo humano  y lo divino; desnudando realidades como si de un aperitivo se tratase.  Fernando es más terrenal. Yo me apodero del lado espiritual de ambos, y a través del humor lo conduzco a mi terreno. Es entonces cuando comenzamos un relato que nunca empieza igual, y jamás termina de la misma manera… Esos instantes son los momentos que siempre recuerdo. No importan nuestros secretos compartidos, no intentamos complacer al mundo, ni tampoco entenderlo… Todo surge de la esencia más oculta, esa de la que no participamos a otros… La misma que guardamos y nos avergüenza; igual de cálida y sincera.
Esas noches de verano frente al mar, contemplando las pequeñas luces lejanas de la vieja Toralla, o el faro de las Cies; nos entregan  felicidad, la misma que nace de las cosas pequeñas, en los momentos inmensos…  ¿Alguna vez has sentido la profundidad del tiempo, abandonado sobre una manta de  arena, mientras escuchas a ese amigo, que con su charla serena y profunda, te seduce el alma?

El-libro-150x150 el aliento de cristalTexto: Miguel A. Méndez González

Autor: “El aliento de Cristal”

 

alientodecristal@gmail.com

7 comentarios sobre “El Encuentro

  • el 24 de mayo, 2015 a las 11:22
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    Que bonito contar con amigos con los que puedas compartir de esa forma. Me gusta mucho como lo has escrito.

  • el 24 de mayo, 2015 a las 16:38
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    No es difícil conocer a alguien que te seduzca, pero casi imposible que se enamore de tu alma. Me gustaría tener amig@ de es@s.

  • el 24 de mayo, 2015 a las 19:06
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    Es una descripción hermosa de la amistad, muy bucólica. Tener un amigo de verdad es difícil, así que puedes considerarte afortunado.

  • el 24 de mayo, 2015 a las 22:04
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    Nunca he tenido una amiga que con su charla serena y profunda haya seducido mi alma.
    Que hermoso. Gracias por compartirlo.

  • el 26 de mayo, 2015 a las 10:17
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    Cuantas cosas se comparten con los amigos de verdad. Es estupendo contar con alguien que te escuche y comprenda.
    Muy buena descripción.

  • el 26 de mayo, 2015 a las 11:18
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    Como entiendo lo que dices, amigos del alma, que conectan de forma diferente, se envuelven, suben, bajan, rien, llorán, se emocionan, vuelan, sueñan juntos y despiertos… esa sensación de volver a la infancia, a eso que sentiamos cuando jugabamos… lo recordaís? Me encanta Miguel, que bonito eres, y que bonito escribes.

  • el 26 de mayo, 2015 a las 15:21
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    Gracias a todos, de verdad. Lo que más me alegra es que por un instante sintáis esas emociones que trascienden. Aquellas insignificantes, que recordaremos para siempre.

    Miguel.

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