Mi Suegra Elvira va al herbolario.

Mi sugra Elvira-Mamá te llamé durante toda la mañana –Comenta Maruchi a su madre Elvira, cuando descuelga el teléfono.
-Estuve en el herbolario.
-¿Durante tres horas?
-Una mujer jamás debe mostrar todas sus cartas. Hay que mantener el misterio, porque si no lo haces no generarás interés.
-Eso te dice Piluca que hagas con tus novios, no con tu hija.
-Marichu. No me gusta nada, que todo lo quieras saber…
-Venga… cuéntame que lo estás deseando.
-Bueno… Verás. Fui a una consulta de hierbas y plantas sanadoras con un médico naturalista que practica la medicina natural de la naturaleza.
-¿Qué compraste?
-Hierbas para sanarme.
-Pero ¿Que hierbas?
-Todas de la naturaleza… Espino blanco para el corazón. Hinojo para los nervios de la boca del estómago, y también compré levadura de cerveza en copos, para reforzar las vitaminas del grupo B y porque es buena para las mujeres deportistas.
-Pero si tú no haces deporte.
-¡Que equivocada estás! Hace dos semanas que corro con Piluca; nos ponemos nuestras mallas fucsia de licra, calentadores en las piernas y unas cintas para los sudores de la cabeza y vamos hasta la playa de Samil para hacer reflexiones de cadera y Tai chi.
-Se dice flexiones de cadera.
-Hace tiempo venía notando cierto crecimiento por los costados –Responde Elvira.
-Es cierto, estabas engordando un poco –Contestó Maruchi.
-No era grasa, era por la exigüidad del potasio, no hacía bien la diuresis y los líquidos terminan acumulándose en el organismo humano.
-¿Y que tal te encuentras?
-Me dieron la cola de un caballo y ahora meo que no veas.
-Cola de caballo, es una planta.
-¿Y yo que he dicho?
-La cola de un caballo.
-Pues eso, lo mismo que has dicho tú.
-Mamá… no es lo mismo.
-Marichu, ultimamente estas perdiendo la personalidad y te falta comprensión por las personas humanas, y la sensibilidad.
-Es posible, pero Roberto, mi marido, dice que cada día me parezco más a ti.
-¿Tu marido?… Uy, ese es otro. No te das cuenta, pero ha cambiado bastante en estos años… Antes era un chico tan educado, y de tan buena familia.
-Su familia sigue siendo la misma.
-Tú no lo ves porque todo se lo perdonas, pero le han salido bolsas en los ojos y le están creciendo pelos blancos en las cejas y en las orejas.
-Cuando le conocí tenía 22 años, acaba de cumplir 54.
-Está mayor, Marichu, que no lo quieres ver. Está mayor y se ha vuelto rencoroso.
-Si te parece me divorcio porque en estos años ha envejecido.
-Marichu, no se puede hablar contigo.
-Vale mamá…
-De todos mis hijos, tú siempre fuiste la más rebelde y desconsiderada.
-Y ¿Eso que tiene que ver con lo que estamos hablando?
-Porque no he olvidado cuando pasabas todo  el verano en la playa de Samil, por la zona del Lagares, con los pechos al sol, desde el mes de Julio hasta Septiembre.
-Todas hacíamos topless.
-Pues tu padre sufría en silencio, al pensar en los pezones de su hija expuestos a miradas libidinosas.
-Papá no se enteraba de nada… Eras tú la que lo alborotabas todo.
-¿Yo? Si he sido  siempre una mujer adelantada a mi tiempo. Más moderna que un teléfono  “Esmartarafone”
-Bueno ¿Y que me quieres decir con todo eso?
-No escuchas a las personas humanas… Eres como la cotorra de mi consuegra. Cada vez que me llama, acabo con la lengua cansada… Es que no para de hablar ¡Por Dios bendito!
-Pues no entiendo como hablando ella todo el tiempo, es a ti a quien se le cansa la lengua.
-Marichu, no puedo seguir hablando. Te dejo que voy a prepararme una infusión de hierbas para la tranquilidad y los disgustos del interior del organismo por dentro del cuerpo. Pero quiero que sepas que antes eras mi hija favorita, y a las hijas hay que aceptarlas aunque ahora, mismamente, se parezcan a “La vaca que ríe” y al mirarlas, sientas mucho dolor en el alma.

Texto: Miguel A. Méndez González

Autor: “El aliento de Cristal”

alientodecristal@gmail.com

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7 comentarios sobre “Mi Suegra Elvira va al herbolario.

  • el 18 de abril, 2015 a las 19:03
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    Que gamberra la suegra esa. Es divertida y tiene buenas salidas.

  • el 18 de abril, 2015 a las 19:07
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    Ya notaba la ausencia de Elvira todos estos días para reírme de sus ocurrencias.
    Gracias, Miguel, por el buen rato que paso.

  • el 19 de abril, 2015 a las 21:35
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    Cada día más divertida esa suegra. Nos hace reír y pasar un buen rato.

    Un saludo.

  • el 19 de abril, 2015 a las 21:35
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    Está muy bien lo de esta suegra, cada vez nos sorprende más.
    Enhorabuena
    Atentamente
    Guadalupe Aguilera.

  • el 20 de abril, 2015 a las 6:22
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    Gracias a todos por vuestros mensajes que agradezco siempre, y me animan a continuar con los secretos de mi SUEGRA ELVIRA.
    Tengo un blog en el que podéis entrar para descubrir mucho más sobre antiguas recetas de cocina rescatadas del libro de mi Bisabuela Rita, frases, comentarios, anécdotas, así como fragmentos de mi novela “EL ALIENTO DE CRISTAL.”
    https://alientodecristal.wordpress.com/

  • el 20 de abril, 2015 a las 10:57
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    Muy divertidas y dinámicas estas historias. Con tu permiso pongo un enlace en mi blog del tuyo. Saludos. Alex
    Mi blog es de arte y cultura ( garridoruiz.wordpress.com)

  • el 23 de abril, 2015 a las 11:36
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    Ingeniosas y divertidas historias las que envías sobre tu suegra Elvira.

Comentarios cerrados.