Donde la vida arrastra

donde-la-vida-arrastraHace algo más de un año decidí publicar mi primera novela, la primera de una saga que duerme serena.

Hace un año descubrí el mundo editorial, un mundo complejo, basado en el negocio del arte literario. Inocentemente consideré que se trataba de un sector donde se anteponen los valores intelectuales a los financieros…
Entre las editoriales a las que envié mi novela, una de ellas se puso de inmediato en contacto. Me habló de la calidad literaria de mi obra, explicando a continuación que abarcaban con su distribución el mercado latinoamericano, algo a priori muy goloso para un incipiente autor como yo.
Mi padre se emocionó al conocer el interés despertado por mi primera novela, pero mi desconfianza ante tanta buena noticia se iba acrecentando. Cuando me llamaron por teléfono, después de dos o tres charlas, intenté que me explicasen las condiciones del contrato que debía firmar. Me daban largas derivando la palabrería hacia la proyección de mi primera obra, los logros que podría alcanzar con un poco de suerte y… bla, bla, bla, bla…
-¿Qué tipo de contrato me proponen? –Insistí.
-Un contrato muy interesante para usted. Nosotros nos encargamos de la explotación de su obra, cediéndonos los derechos, por una cantidad fijada por nuestro departamento comercial.
La cantidad era una hermosa cifra que a cualquier escritor novel haría dudar. Como soy un perro astuto y desconfiado me puse en contacto con mi abogada, y me habló claramente de lo que una cesión de derechos de esas características significaba.
Para no hacer larga y farragosa esta exposición terminaré diciendo que el negocio lo hacían ellos con mi obra. Evidentemente asumiendo el riesgo, pero también los beneficios; porque nadie entrega una cifra de esas características, si con ello no considera, pueda obtener lucro.
La reflexión que quiero transmitir, no es sobre literatura; es sobre la felicidad… Algo esquivo y contradictorio, que en la mayoría de ocasiones, se encuentra muy lejos de donde buscamos.
Mi abuelo paterno, era un escritor humilde pero grandioso, al que habían galardonado con la medalla de Alfonso X el sabio, al final de su vida.
Mi querido abuelo, la recibió agradecido, abandonándola en una pequeña caja de zapatos que descubrimos tras su muerte.
Mi respetado y querido abuelo, conocía la esencia de la felicidad, esa misma que se ofrece desde un extraño rincón oculto. Jamás vendió sus escritos al mejor postor, ni hizo de su vida un escaparate absurdo. ¿Seré yo tan extraño como él? Tal vez su genética haya dado un pequeño salto pues tampoco yo, al igual que él, deseo situarme en el escaparate de un mundo burdamente artero.

Me hace profundamente feliz conocer a muchos de mis lectores de “El aliento de Cristal” firmar esos libros, enraizando en sus cabezas, para desatar emociones.
Y me hace feliz, conservar los derechos de mi obra que son como un amado hijo, leal contradictorio y esquivo.
Me hace dichoso, enviar mis escritos a esta Revista sabiendo que aportan unas gotas de placidez sencilla a muchos de quienes por aquí nos movemos.
Me hace feliz leeros y aprender de los artículos que publicáis y de las mágicas esencias que tras ellos se ocultan.
Me hace feliz… Si.

El-libro-150x150 el aliento de cristalTexto: Miguel A. Méndez González

autor: “El aliento de Cristal”

alientodecristal@gmail.com

 

6 comentarios sobre “Donde la vida arrastra

  • el 26 de abril, 2015 a las 14:00
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    Estimado amigo, he tenido una experiencia tan desagradable como la suya y no publicaré ningún libro más, dejaré en la nube mis escritos para quienes apetezca leerlos. Un saludo.

  • el 27 de abril, 2015 a las 8:24
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    Hola Miguel, aunque sea muy triste no se puede confiar en nadie, has hecho muy bien en consultar con esa abogada.
    Un saludo
    Atentamente
    Guadalupe Aguilera.

  • el 27 de abril, 2015 a las 10:34
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    Un buen artículo, donde todos podemos aprender que hoy se mercadea con todo. No olvides a esa fantástica suegra.

  • el 27 de abril, 2015 a las 12:15
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    Hola Miguel, como muy bien dices, a mi también me hace feliz que personas como tú nos puedan ofrecer sus creaciones literarias y disfrutar de su lectura, sabiendo por lo que nos cuentas, la importancia que tienen y preservar sus derechos es como preservar tú dignidad.
    Un saludo cordial

  • el 3 de mayo, 2015 a las 4:49
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    Muchas gracias a todos por vuestros comentarios siempre positivos. Debemos esforzarnos cada uno desde nuestra posición para enriquecer esta estupenda revista aportando artículos informativos, actualidad, recetas de cocina, referencias a diversos actos sociales, así como entretenimiento y humor. La combinación y mezcla de cada uno de ellos, hará posible continuar con este proyecto tan bien conducido por los voluntarios que hacen posible está entretenida e informativa Revista Digital.

    Un saludo afectuoso.

  • el 6 de mayo, 2015 a las 22:38
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    Como bien dices es importante “conocer la esencia de la felicidad” y nadie mejor que uno mismo para recrearse en ella. Si además nos transmites unas gotas, somos afortunados. Gracias Miguel.

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