El ordenador de mi suegra Elvira

Mi suegra elvira

Marichu, dile a Roberto que tiene que venir a mi casa para ver el ordenador, porque creo que tiene unas infecciones.
-¿Qué le ha pasado?
-Pues que se ha puesto caprichoso y no obedece. Con lo pequeño que es  ¡¡Ay que ver lo desobediente!! –Responde Elvira.
-Pero ¿Qué tiene?
-Al principio solo me dejaba entrar en “tiosguarros.com”. Una página de hombres, que se puso ella sola sin que yo tocase nada…
-Que raro.
-El caso es que cuando se quedó mudo, salió un mensaje donde ponía que tengo que realizar una configuración personal sistemática de los sistemas internos por dentro de ellos mismos. Y fíjate, ahora no puedo ir a los chats.  El último fue con Camilo,  un hombretón que me dijo que vivía cerca de mí y quería conocerme para…
-Por favor mamá.
-¿Qué pasa?
-Nada, ya se lo comento a Roberto.
-Me dijo Piluca que lo más probable es que tenga alguna enfermedad, porque al parecer los ordenadores se retuercen por dentro y se desarreglan cuando cogen unos microbios.
-Son virus…
-¡Que más da, coño! –Contesta Elvira airada- Marichu, no puedes fiarte de nadie. El vendedor me recomendó el mejor que tenía. Por eso compré el mío con “buena vista y cuatro buenos pechos” ¿Y de qué me ha servido?
-Mamá, compraste un procesador Windows Vista, Pentium cuatro.
-Pero si hasta tiene mal escrito el nombre “Acer”… Sin “H” Es que no hay más que analfabetismo en las personas, no sé donde vamos a llegar.
-El nombre es así, mamá.
-Eres una picajosa, pareces el bicho de la verdura.
-Mira, no quiero discutir –Responde Marichu- Cuando venga Roberto ya le comento.
-Que no se olvide de los destornilladores.
-¿Para qué?
-Para arreglarme el ordenador ¿O estás tonta? ¿De qué estamos hablando todo el rato?
-No necesita abrirlo, el problema está en el Software.
-¿Qué?
-Mamá ya se lo comento a Roberto.  No te preocupes.
-Bueno, pues perdona por molestarte, pero ya sabes que tú eres la hija que siempre llevo  en mi corazón, a la que acudo ante la necesidad,  o las  adversidades de la vida –Elvira había cambiado el tono, por otro dulce y suave- Mira,  antes de colgar quería decirte que el sábado cuando nos encontramos en el Castro vi a Roberto guapísimo. Le sentaba de maravilla el traje que llevaba, parecía mismamente de Armani, con su corbatita gris haciendo juego con el color de sus ojos. Elegantísimo, porque Roberto siempre fue un hombre aristocrático y con mucha distinción. Hay que pensar que pertenece a  una de las mejores familias de…
-Mamá, tengo que terminar de hacer la comida.
-Vale, no te entretengo más.
-En cuanto Roberto llegue le digo que se acerque. Venga, un beso… -Colgó.
-Zorra.

Texto y foto: Miguel A. Méndez González

Autor: “El aliento de Cristal”

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6 comentarios sobre “El ordenador de mi suegra Elvira

  • el 20 de marzo, 2015 a las 17:47
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    Siempre divertida la suegra Elvira. Leo todos los episodios desde que la descubrí.
    Un saludo Miguel.

  • el 20 de marzo, 2015 a las 21:53
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    Hola Miguel, el otro día estuve hablando con una señora que hoy cumple ochenta y ocho años y también me comentó que no entiende como ordenador puede tener virus si no está en el hospital.
    Reciba un afectuoso saludo
    Atentamente
    Guadalupe Aguilera.

    • el 20 de marzo, 2015 a las 22:29
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      Hola Guadalupe, muchas de estas anécdotas las obtengo por simple observación. Lo de los microbios es real… Lo peor es que quien lo dijo no era tan mayor como mi suegra Elvira.
      Gracias por comentar siempre mis relatos. También a Ana y todos los que los leen.

      Un afectuoso saludo.

  • el 21 de marzo, 2015 a las 12:43
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    Elvira es cada día más divertida.

    R.

  • el 21 de marzo, 2015 a las 13:23
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    Todos los episodios de la suegra son entretenidos y te sacan una sonrisa.
    Saludos.

  • el 24 de marzo, 2015 a las 19:14
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    Procura no agotar el repertorio porque la suegra Elvira no puede desaparecer.
    Ya somos varios de su círculo de fans.
    Saludos

Comentarios cerrados.