El colchón ortopédico

Colchón OrtopédicoMi suegra levanta pasiones porque resulta a la vez simpática y aborrecible.  Mientras algunos la encuentran carismática, otros ven en ella, a una mujer madura, ciertamente malévola y profundamente tortuosa.
-Mamá, te he llamado toda la tarde y no cogiste el teléfono.
-Estuve con Piluca en una reunión de colchones.
-¿De colchones?
-Sí, unos ortopédicos muy buenos que vendían por seiscientos euros la unidad y te regalaban una radio.
-¿Para que necesitas ir a una reunión de colchones ortopédicos, si acabas de comprar el de la tele?
-Porque esos colchones ortopédicos son una novedad mundial. Hacen tu existencia mucho más llevadera, por el descanso nocturno que ofrecen, y entonces, al renovar las funciones vitales, nuestra calidad existencial se ve reforzada por un sueño reparador-.
-Pero… ¿Qué dices?
-¡¡¡Que esos colchones son para personas que tienen el cuerpo mal por dentro… Coño!!!
-¿El cuerpo mal por dentro?
-Si, nos dijeron que fundamentalmente les afecta a las ancianas viudas por el estrés que padecen cada día, debido a su soledad…
-¿Lo has comprado?
-Me lo traen el jueves, lo pago en doce cómodos plazos de cien euros al mes que me descuentan de la libreta.
-¿Pero no decías que valía seiscientos euros? De esa manera estás pagando mil doscientos por el colchón de seiscientos.
-Es que se paga en cómodos plazos financiados, nos lo explicaron muy bien. Ni lo notas… se trata de la salud de las personas humanas. Y ya se sabe que la salud es lo principal, sin salud no existe alegría ni se disfruta de la belleza de la vida –Repetía lo aprendido-.
-No podéis ir solas a ninguna parte. Esas vendedoras os envuelven como tontas y compráis cada una de las porquerías que os ofrecen.
-Charo, estás muy equivocada. No son vendedoras, era un vendedor guapísimo, todo bronceado y vestido de traje, que nos dio un beso a cada una después de firmar el contrato de compra venta…
-Un embaucador.
-Un muchacho cariñosísimo, muy culto y carismático. A cada una de las que compramos el set de descanso nos regaló una radio despertador de esas, de marcas buenas.
-¿Compraste también un set de descanso?
-Si, compuesto por la almohada  descontracturadora,  los cojines a juego, y el edredón de pluma de pato salvaje de la Patagonia. También vendían las cortinas ortopédicas a juego con el set y un conjunto de maletas ortopédicas de viaje.
-Pero…
-Me hicieron clienta preferente.
-¿Cómo preferente?
-Totalmente preferente al comprar también la faja “esterilizadora” de la figura de la mujer, las medias ortopédicas, y la braga relax.

El  Aliento de CristalFirma

Texto: Miguel A. Méndez González

autor: “El aliento de Cristal”

alientodecristal@gmail.com

 

10 comentarios sobre “El colchón ortopédico

  • el 24 de enero, 2015 a las 11:49
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    De vez en cuando entro en esta página buscando a esa suegra, me rio con ella.
    Estupendo colchón.

  • el 24 de enero, 2015 a las 12:03
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    Felicidades primo. Te echo de menos.

    R.

  • el 25 de enero, 2015 a las 21:39
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    Ja, ja, bueno lo de los colchones. Yo tengo la experiencias con mis padres. Compraron uno que , según les dijo el vendedor, lleva una cuerda con una piedrecita al final que, al tocar el suelo, desimanta toda la energía electrostática que generan los cuerpos. Vamos, una milonga que parece increíble que un ser humano se pueda tragar. Buen relato. Saludos. Alex

  • el 25 de enero, 2015 a las 23:40
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    Hola Miguel, felicidades una vez más por las aventuras de esta suegra, y aunque pueda suponer una ruina se le coge cariño.
    Quiero que sepa que me han escrito algunas personas preguntándome si usted era tío mio. El motivo es que mi madre se llamaba Carmen Méndez González, les he contestado que solo se trata de una coincidencia de apellidos, porque yo no lo conozco, ni tengo constancia de que sea familiar mio. De todos modos modos estaría muy contenta de que un escritor tan bueno fuese mi tío.
    Esperando que con este comentario se aclaren las dudas de algunas personas sobre nuestro parentesco, me despido de Usted con un afectuoso saludo.
    Atentamente
    Guadalupe Aguilera
    Segundo apellido: Méndez.

  • el 26 de enero, 2015 a las 15:49
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    Como siempre fantástico relato para reír, pero también aleccionador para alertar y no ser incautos. No creer a tanto embaucador que merodea libremente.

  • el 26 de enero, 2015 a las 21:34
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    Gracias Encarnación.
    Alex , por lo visto ha vivido una experiencia similar con sus padres.
    Gracias Guadalupe. Para mi sería estupendo contar con un pariente con esa sensibilidad al escribir… ¿Quien dice que no tengamos algún parentesco lejano?
    M. Angeles, nos vemos el miércoles.
    Miguel.

  • el 31 de enero, 2015 a las 12:48
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    Cuantas verdades aparecen en ese relato de humor. Felicidades al autor.

    Conchi.

  • el 31 de enero, 2015 a las 17:38
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    Me decido a escribir por primera vez porque ese relato sobre el colchón ortopédico me hizo reír. Hay muchas madres que se comportan así, y las hijas tenemos que ir capando el temporal.
    Cuidado con los timos.
    .

  • el 1 de febrero, 2015 a las 8:26
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    Mi amiga Encarna me dijo ayer que entrase en esta página y buscase el colchón, ha sido una buena manera de madrugar con una sonrisa. Veo que tiene muchos seguidor@s

    • el 7 de febrero, 2015 a las 20:25
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      Si te ha gustado este pequeño relato sobre MI SUEGRA ELVIRA y deseas leer más, pincha en google ALIENTO DE CRISTAL y entrarás en mi página web donde podrás leer artículos, frases pensamientos y un resumen de mi novela además de nuevos relatos de ese personaje que tanto nos agrada:
      MI SUEGRA ELVIRA.
      Un saludo a todos.

      Miguel

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