¡Quiero ser feliz!

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Por la monitora del taller de Coaching,  Mónica Martínez, que se imparte en el Centro Sociocomunitario de Coia-Vigo, los martes y jueves en horario de 11 a 12 h.

 

¿Cuántas veces has pensado esta frase a lo largo de tu vida?

¿Y si yo te dijese que ser Feliz es más sencillo de lo que crees?. Las creencias, son ideas que muchas veces asimilamos sin pararnos a pensar si tienen una sólida base de certeza… pues nos vienen impuestas “desde siempre” y las vivimos como reales, sin cuestionárnoslas.

Bien, pues ahora que sabes esto, vamos a profundizar en la finalidad de aceptar estas creencias, que en su mayoría impiden o limitan el alcance de ese bienestar deseado. En la medida en la que te sea posible, sé honest@ y dime: “¿Cómo te relacionas contigo?”. Me refiero al modo en que te hablas (aquéllo que te dices a diario y que la mente asume como REAL). ¿No me digas que no te paras a hablar contigo un ratito diario frente al espejo?… Pues este paso es BÁSICO para conocerte a TÍ mismo, así que si no lo haces, allá tú…

Cochaing2En confianza te contaré que los mensajes del tipo “no merece la pena”, “soy muy despistad@”, “no tengo dinero para…” contribuyen mucho a TU carácter y a TU estado de ánimo, pues TU mente se centrará siempre en aquéllo que TÚ le digas. Si le dices “no puedo”, “no tengo”, “no sé”, no podrás, no tendrás, no sabrás…, ahora bien, como le digas “YO PUEDO”, “YO TENGO, “YO SÉ”, cambiará MUCHO el cuento.

Te llevará 10 minutos realizar este test para saber cómo afectan tus hábitos en tu bienestar general. Con honestidad, respóndete a tí mismo lo siguiente:

1. ¿Cómo me despierto? (sobresaltad@, irritad@, triste, cansad@,…) Pon atención en TU cuerpo: masajéate al levantarte.
2. ¿Cómo me visto? (rápido, despacio, preparo la ropa el día antes, me pongo cualquier cosa) Prepara tu vestimenta.
3. ¿Cómo organizo mi cuarto? (con orden, limpio mucho/poco,…) Sin caos, el “desorden ordenado” también vale.
4. Cómo me expreso conmigo y con los demás? (frases cortas, largas, silencios,…) Respira  profundo antes de reaccionar
5. ¿Cómo veo la tele? (comiendo, leyendo, comentándola,…) Evita visualizar aquéllo que pueda provocarte ansiedad…
6. ¿Reflexiono sobre lo que hago? (reacciono rápido y luego pido perdón, recapacito antes) Regálate tiempo para pensar
7. ¿Cómo duermo? (qué ropa me pongo, postura,…) Busco posturas cómodas, respiro adecuadamente y busco momentos del día en los que me haya sentido bien (regalando una sonrisa, ayudando a alguien, intercambiando información útil,…)

Hay pequeños hábitos diarios por los que podemos empezar a sentirnos mejor, pues tenemos rutinas inculcadas de las que no somos conscientes pero que SÍ afectan e influyen en cómo nos sentimos. Si te apetece probarlo…

Sugerencias de la Coach:

1. Elimina el “NO” en tus mensajes, cuando quieras sentirte bien o conseguir que alguien te haga caso, pues la mente no entiende ese concepto y si dices “no quiero ser infeliz” la mente entiende la frase sin ese “no”… por lo tanto se estará enfocando en ser infeliz… ¿no te lo crees?; pues como ejemplo te digo: “no pienses en un exquisito bombón de chocolate”, “no pienses en un crucero gratis por el Mediterráneo”, no pienses en un millón de euros”… ¿funciona el NO?. No me respondas, ya sé que NO… Pues aclarado este concepto, puedes sustituir, por ejemplo, el “NO quiero que hagas eso” o “quiero que NO lo digas” por  “Quiero que EVITES hacerlo”. Otra opción que funciona muy bien son las preguntas frente a las órdenes, pues lo que te hace sentir realmente bien es poder ELEGIR…”¿y si hicieras esto u esto otro?”, “¿qué te parece si…?”…  Es una forma interesante de negociación con los hijos, la familia, los amigos el plantearles situaciones que te eviten cargar con tareas que no te corresponden y que tu opinión sea tomada en cuenta, cuando alguna situación que no te es agradable te venga impuesta.
Para empezar a hacer cambios, los mensajes de impulso hacia TÍ frente al espejo deberán ser del tipo “PUEDO HACERLO”, “ME SIENTO BIEN”, “ESTOY FELIZ”,… y si no es frente al espejo, mientras caminas, trabajas, etc. Aunque todavía no consigas sentirte así porque tu mente se enfocará en ayudarte a estar como TÚ le digas:
Invierte tiempo en transformar tus creencias y cambiarás radicalmente TU vida… ¡confía en mí porque funciona!.

2. Una vez tomada la decisión de ELEGIR asumes la RESPONSABILIDAD con todas sus consecuencias, eliminando de tu mente el concepto de CULPA, que no sirve para NADA. Y una vez que te haces RESPONSABLE de tus actos y de “permitir que los demás te hagan sentir de tal o tal manera”, (pues NADIE TE hace daño con sus palabras, sino que TÚ PERMITES sentirte mal por ello), gestionarás esa situación, recuperarás energía y asumirás la posibilidad de sentir el PERDÓN (hacia TÍ primero y hacia el otro después), y te verás capaz de dar las GRACIAS por lo bueno que te ocurra; éstas son dos palabras (PERDÓN y GRACIAS) que te reportarán un tremendo bienestar, cuando salgan directamente del corazón… Cuando hay perdón, hay intención de mejora y de evitar que se repita la situación de malestar; el agradecimiento es una  de las sensaciones que mejor te harán sentir, pues te acercará a la humildad y alejará de tí la soberbia y el orgullo, que tanto daño causan, cuando no están bien gestionados.

Coaching3Sobretodo piensa que si cambias el “Tengo que…” (que implica obligación, rutina, estrés) por un “ELIJO”, el matiz es diferente y puedes elegir hacer un poco ahora y un poco más tarde, siempre que no implique POSPONER, que es un muy mal hábito… Si poco a poco trabajas el ELEGIR y vas haciendo aquello que debes, al final, (sin POSPONER), te sobrará para tí más tiempo del que creías posible. ¡Anímate a no posponer y disfruta de TU tiempo!

Recuerda que perdonarse a uno mismo por aquellos errores que no pudieron ser evitados, es muy gratificante… y te permite avanzar sin “lastres” emocionales. ¡Enfócate en las soluciones y NO en el problema!. Y si, para resolver un conflicto con alguien, tienes que dar TÚ el primer paso, ¡adelante!.

3. ENFÓCATE en TODO lo que tienes y lo que has logrado superar en la vida porque si te centras en lo que NO tienes, estarás alejando de tí la opción de alcanzar esa felicidad que tanto ansías. Incluso las circunstancias “no tan buenas” te habrán enseñado opciones para superarlas. Esa experiencia es la que ahora te sirve para entender cómo ayudar a otros… ¡sácale partido!. Si te enfocas en lo MUCHO que tú vales estarás regalándote una comprensión que te hace bastante falta (nos hace falta a TODOS y nos damos muy poquita importancia… ¡cambiemos eso YA!) y ese trabajo personal contigo mism@ te enseñará a afrontar “lo que venga” desde otra perspectiva mucho más sensata.
A menudo, por nuestras vidas pasan personas y oportunidades en las que no nos fijamos por estar sumidos en nuestra rabia, en el enfado, en lo que haré mañana… y por no concedernos tiempo a estar “PRESENTES” en el lugar en el que estamos. Sería tan sencillo como traer a TU mente “AQUÍ”, a donde estés… y evitar que divague creándote un estrés que no te aporta nada bueno.

Opciones para traer tu mente al “AQUÍ y AHORA”:

1.      Respira profundamente con el abdomen y observa tu entorno: ¿a qué huele?, ¿hace sol?, ¿tienes frío?, ¿qué ves?
2.      Canta una canción y céntrate en la letra, ese esfuerzo evitará que la mente se vaya “lejos”. Y si se va, tráela de nuevo las veces que haga falta…
3.      ¿Cómo te sientes? (triste, alegre, nervios@,…) ¿y por qué no probar a sentirte como quieres? “Estoy BIEN”, “Estoy tranquil@”, “NADA me desequilibra”

Con la información necesaria y la práctica de nuevos hábitos, te sorprenderás de lo diferente que empiezas a sentirte y el cambio de perspectiva que puedes darle a tu día a día… Uno de los problemas más habituales a la hora de querer sentirse energéticamente equilibrado es que no nos creemos merecedores de ser felices porque se nos imponen esas ideas desde niños, (los padres, profesores, sociedad,…) y crecemos creyéndolas absolutamente. Un ejemplo: “Yo no soy digno de que entres en mi casa…”. Y digo yo: -“Si soy hija de Dios, ¿por qué no soy digna?”…

Creencias religiosas aparte, he de reconocer que me siento muy digna de hacer cambios en mi actitud y desde mi experiencia, así te lo traslado porque da resultados excelentes. Con respecto a tus creencias religiosas, cree lo que quieras… pero con respecto a las creencias que te limitan, quizá sea hora de ir haciendo algunos cambios…
¡TÚ ELIGES!, pues para ser FELIZ, ¡sólo tienes que QUERER!

Pues sí, estimado lector… es una simple cuestión de actitud; lo difícil es que esa actitud implica eliminar de raíz creencias y hábitos que encierran ciertos miedos (al qué dirán si lo hago, al qué me pasará si cambio,…) y lo único que ocurrirá, te lo aseguro, es que dejes atrás años de malestar y empieces a VIVIR en coherencia con lo que TÚ eres: ¡UN SER EXCEPCIONALl! y si no fuera así,  piensa: “¿PARA QUÉ, 9 meses antes de que nacieras, en la carrera de los 200 millones de espermatozoides que corrían hacia el óvulo, naciste TÚ?…

¡Gracias por tu tiempo!

Mónica Martínez G.

Fotos: Paco Dominguez

Un comentario sobre “¡Quiero ser feliz!

  • el 19 de diciembre, 2014 a las 10:24
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    Gracias Mónica por este interesante artículo, es un muy buen regalo para estas fechas, estamos todos muy necesitados de enfoques nuevos en estos momentos que nos está tocando vivir.
    Creo que es difícil no pensar en crisis cuando es lo que nos rodea pero… estoy segura que si tenemos en cuenta tus consejos tendremos posibilidades de salir de ella. Pensar que tenemos elección nos carga de responsabilidad pero también de opciones.

    “Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer nada encuentra una excusa”
    Carmen

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