“El cumpleaños”

El cumpleañosMi suegra cumple años por difuntos. No penséis mal, la tengo en consideración, y puedo aseguraros que la quiero mucho, en la distancia; porque en las distancias largas es una mujer que gana.
Hace un par de semanas para celebrarlo, nos invitó a un restaurante de esos que llaman de la nueva cocina. Sirvieron secreto ibérico, cocinado a la espuma desestructurada con perfume de trufa. No comimos… se nos abrió el apetito pero quedamos con necesidad, para que os voy a engañar.
-Mi amiga Marga trajo aquí a sus hijos a cenar y quedaron encantados –Replicó mi suegra sacando la cartera para pagar.
Al salir, cruzamos delante de un Burguer y se me hizo la boca agua. ¡Dios! Ese pedazo de hamburguesa grasienta con patatas y Ketchup, acompañada con aritos de cebolla y alitas de pollo.
Odiaba los Burguer hasta que conocí los restaurantes de la nueva cocina.
Reprimí la carencia porque mi suegra acababa de soltar trescientos euros por “el secreto perfumado” y no era cuestión de abusar.
-Pues a mi me gusta mas Susi –Comentó mi cuñada, que es como mi mujer pero más amplia de hueso y con otra educación.
-Anda –Contestó mi suegra- como la hija de Milagros la de la herboristería.
-No mamá. Sushi es un plato de pescado crudo japonés.
-Hija, ahora no coméis más que tonterías.
-Diga que si, suegra –Abracé a la mujer que parecía preocupada.
-Quita, quita, que tengo mal la espalda.
-Pero ¿No iba a cambiar de médico?
-Si, tengo uno buenísimo. Un chico joven que me receta medicamentos nuevos –Respondió mi suegra satisfecha por hablar de salud, que después del bingo era lo que más le gustaba.
-¿Ha dejado las pastillas de siempre?
-El doctor Eutanasio…
-Mamá no se llama Eutanasio, se llama Eustaquio. La eutanasia es eso de matar a los viejos.
-Bueno, yo que sé hija…. Como te decía, el doctor Eutanasio, me ha cambiado todos los medicamentos. Dice que los nuevos se llaman genéricos porque curan el cuerpo en general por dentro.
-Pues yo suegra, perdone que le diga –Interrumpió el marido de mi cuñada la de hueso ancho- Me he quedado con un poco de hambre.
-Es que tú eres de mucha comida.
-¿Qué quieres decir mamá? –Pregunta mi cuñada saliendo en defensa de su marido.
-Venga, Maruchi no te enfades, que todos sabemos lo que hay.
-¿Qué es lo que hay, suegra?
Viendo el cariz que tomaba el asunto, para calmar los ánimos, los invité a un café irlandés en un garito de esos carísimos.
Mi cuñada y su marido pidieron dos raciones de churros y una de porras, dos chocolates y un chupito. Yo un bocadillo de jamón y mi mujer tarta inglesa.
-¿Pero os habéis quedado con hambre? –Preguntó mi suegra preocupada.
-Claro que no mamá –Respondió mi esposa hábilmente- Es que me pasé toda la mañana raspando la sepultura de papá y se me ha abierto el apetito.
-Tú pobre padre, que pena… Como lo echo de menos, cuantos recuerdos y alegrías.
-Pero mamá, si desde que murió nuestro padre, vas todos los fines de semana a bailar al Continental, has ido 26 veces a Benidorm y te has echado 3 novios…
Mi suegra se llevó la mano a la frente, colorada como la capa de un torero…
-Ay… Ay… -Se reclinó hacia atrás en el asiento- Creo que me ha vuelto la embolia.
-Venga mamá –Dijo mi cuñada- Que no te pasa nada, dile al médico que deje de recetarte los genéricos y te dé las pastillas de siempre, que ya está bien de jugar con la salud de las personas humanas.

el libroMiguel Méndez González

(Autor de “El aliento de Cristal”)

Foto: Banco de Imágenes

4 comentarios sobre ““El cumpleaños”

  • el 7 de diciembre, 2014 a las 14:45
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    Bueno, ya sabemos que las suegras son un poco pesaditas… pero has de reconocer que no todas se gastan 300 eurillos en invitar a la familia a comer, lo cual siempre es de agradecer… además la nouvelle cuisine.. ya se sabe, poquito porque la gente elegante tiene que cuidar el tipo.
    Gloria.

  • el 7 de diciembre, 2014 a las 17:19
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    Enhorabuena, me ha gustado muchísimo leerlo porque es real como la propia vida, creo que muchas familias se van a encontrar identificadas. Yo conozco a una familia que es un calco de lo que usted dice.
    Le deseo mucha suerte.
    Atentamente
    Guadalupe Aguilera.

    • el 8 de diciembre, 2014 a las 11:08
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      Muchas gracias Gloria y Guadalupe.
      Un afectuoso saludo

  • el 9 de diciembre, 2014 a las 14:21
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    Me harté de reir, Miguel. Eres tremendo.

Comentarios cerrados.