Reflexiones sobre el ébola

ebola_0Mientras escribo estas líneas oigo la noticia de que Teresa Romero, la auxiliar de enfermería que se contagió del virus del ébola, está definitivamente curada. Según la portavoz de la familia en unos días pasará a planta para recuperarse de las fiebres que sufrió.
Por supuesto esta es una maravillosa noticia, no solo para Teresa y sus allegados, también para todos los que seguimos la evolución de su enfermedad y nos empapamos con todo lo que sucedió desde el momento en que saltaron las alarmas.

No voy a criticar al gobierno por haber hecho las cosas aprisa y corriendo, sin apenas preparación, tal como acusan los sanitarios de diferentes centros de salud. Tampoco voy a criticar que trajesen a los dos sacerdotes contagiados. Soy la primera en decir que estuvo bien y fui de las que critiqué que Paciencia, la enfermera que no quisieron trasladar aquí por un problema burocrático, la dejasen en su país, pero qué casualidad, ella se curó, no así los religiosos que sí trasladaron.
El otro día leí en el Huffington Post una carta de Luis Encinas de “Médicos sin fronteras”. Doy el enlace de You tube por si alguien lo quiere leer:

https://www.youtube.com/watch?v=WqWloN7mazs

Este médico que está en África explica detalladamente cómo se ha de poner y sobre todo quitar el traje de protección y asegura que a él se lo enseñaron en Médicos sin Fronteras porque tienen una gran experiencia en tratar este tipo de enfermedades infecciosas. También sostiene que lo que se invirtió en traer a los dos primeros contagiados se podría haber invertido allá y que se habría salvado más gente.
EbolaBueno, dije que no quiero criticar esos hechos, mi ánimo al escribir esto es reflexionar sobre el panorama que se encontrará Teresa cuando se entere de todo lo ocurrido durante su enfermedad: La muerte de su perro, el ostracismo que están sufriendo vecinos suyos entre los que se encuentran niños que van a colegios de otras zonas o algunos establecimientos de su barrio, el cierre temporal de la peluquería a la que acudió cuando creyó que no estaba contagiada, los desafortunados comentarios del consejero de sanidad de Madrid, la noticia (ahora desmentida) de que confesó que se había tocado la cara con los guantes antes de desinfectarse, del despido de su hermano por temor al contagio y para mí lo peor de todo. La persecución mediática sufrida por su madre. Cuando vi en la televisión a una pobre mujer mayor con bolsas de la compra intentando abrir la puerta de su casa al mismo tiempo que esquivaba a un reportero que con la cámara al hombro quería grabarla o verla escondida tras las cortinas de su casa se me revolvieron las tripas. ¿De verdad es tan interesante la noticia de una señora cuya hija está aislada en un hospital madrileño, por haberse contagiado de una enfermedad tropical?
Francamente, no lo entiendo, pero me imagino que esto va a ser un golpe muy duro para Teresa, enterarse de todo lo ocurrido durante su enfermedad. De toda la movida que causó su contagio y todo por cumplir con su deber, atender a un enfermo.
Esperemos que se lo tome con filosofía y al menos pueda alegrarse de los esfuerzos hechos por ciudadanos por salvar la vida de Excalibur y las muestras de apoyo por parte de compañeros y otras gentes que deseábamos de todo corazón que superara este difícil trance.
Ánimo Teresa y tómatelo con calma, mucha gente estará apoyándote para que no te sientas excluida.
Gloria.

2 comentarios sobre “Reflexiones sobre el ébola

  • el 26 de octubre, 2014 a las 11:20
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    Hola Gloria, enhorabuena por tu articulo y sobre todo por el enlace de You tube que me ha parecido muy interesante.
    Recibe un afectuoso saludo
    Atentamente
    Guadalupe Aguilera.

  • el 1 de noviembre, 2014 a las 12:28
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    Muy bueno tu artículo Gloria. La verdad es que hoy en dia hasta los medios de comunicación, algunos, desconocen lo qué es la ética profesional y el buen periodismo. Pero vivimos tiempos de corruptelas y el “tú más”. Yo también deseo que esta sanitaria pueda recuperar el ánimo y se la apoye. Saludos. Alex

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