Que difícil es “cumplir” sin ganas

Guadalupe dos

Me llamo Guadalupe Aguilera.
Las piedras que encuentro en mi camino, que dibujo y grabo, nos cuentan la historia del mundo, mitos y leyendas.
Espero que os guste.

Antes de dar comienzo a esta historia quiero pedir disculpas por si alguna palabra puede ofender la susceptibilidad de algún lector. Pero si la maquillara o suprimiera, faltaría a la verdad de como se desarrollaron los hechos.
Recuerdo que estaba celebrando una comida de Navidad con mis compañeros de trabajo cuando de pronto “el más joven” se levanta de la mesa y alzando una copa de vino (a modo de brindis) nos dice: ¡me caso!. Yo le dí la enhorabuena, pero todos los demás comenzaron a meterse con él. Que si estaba loco, que iba a hipotecar su vida, que con 20 años no sabía lo que hacia, etc. En la barra del bar estaba un señor muy mayor que no perdía detalle de lo que pasaba. Al rato veo que paga su consumición, pero antes de irse se acerca a nuestra mesa, echa su brazo por encima del muchacho casadero, y con un tono de voz que parecía más bien un pésame le dijo: – Ahora vas a saber lo que es tener que “follar” sin ganas” – .

El muchacho se quedó viendo para el anciano en estado de shock, mientras que los demás comensales estallaron  a reír al unísono con  grandes carcajadas. Sin embargo yo quedé pensativa, las palabras de aquel hombre me transportaron a 1610 y recordé una de las historias que me habían contado mis piedras.
Luis XIII con solo 10 años de edad fue proclamado rey de Francia. Tenía cierta aversión a las mujeres, quizás porque su padre había sido un mujeriego, y porque estaba influenciado por una severa y estricta religión católica. Pensaba que las mujeres eran las aliadas del demonio y que tenían por objetivo la perdición del hombre a través del placer. Su niñez no fue fácil, se crió con seis hermanos legítimos y once hermanos bastardos (aunque se sabe que había más). Delicado de salud y algo tartamudo, sufrió las burlas y humillaciones de sus hermanos. Su padre Enrique IV, también lo maltrataba porque creía que de este modo se haría más fuerte de carácter y aumentaría su virilidad. Cuando su padre muere asesinado, su madre María de Médici  no quiere escucharlo, no le demuestra cariño, y pasa de él. Sin embargo complacía todos los caprichos de su hermano pequeño Gastón y los de sus favoritos. Sobre todo los de un italiano: “Concino Concini” que solo quería el poder y gobernar Francia. La regencia de su madre fue catastrófica, además obliga a Luis a contraer matrimonio con la infanta de España “Ana de Austria” que era hija de Felipe III de España y de Margarita de Austria. Luis no se quería casar, y mucho menos con una española porque la consideraba una enemiga. Sin embargo para la infanta casarse suponía una liberación. Sus doncellas le habían hablado de las fiestas que se celebraban en Francia y de los buenos amantes que resultaban ser los franceses. Lo que Ana no sabía es que Luis con casi 15 años aún era virgen (algo inusual en aquella época). La boda se celebra el 21 de noviembre de 1615 en Burdeos. Los dos tienen la misma edad y Ana  espera impaciente en su alcoba la llegada de su esposo. Pero Luis no se presenta, ni esa noche, ni las siguientes. Un día su amigo el duque de Luynes le dice: –Señor tiene que cumplir con su deber de esposo y engendrar  un hijo. El trono necesita un heredero – . El rey le contesta: – ¿Y como se puede “follar” sin ganas? ¡explícamelo tú! si sabes –.
Después de cuatro años y sin estar consumado el matrimonio, Ana  se queja a su hermano Felipe IV y llorando le dice que va a pedir la nulidad del matrimonio. No soporta ver como las criadas gastan bromas a su espalda sabiendo lo que le pasa, ni oír los gemidos de placer de su cuñada cuando yace con su esposo. Ella quiere ser amada y sentirse mujer. Pero Felipe IV no puede permitir que su hermana anule el  matrimonio porque la guerra sería eminente. Entonces se lo comunica al papa, y éste a su nuncio en París, quien informa al embajador de Venecia. Cuando el amigo de Luis XIII se entera de lo que Ana pretende tiene una idea y se la comenta al medico. Sabe que Luis comienza a sentir cierta curiosidad por saber que arte emplea su cuñado para  provocar en su hermana unos orgasmos tan sonoros. Así que disponen una sala secreta para que la hermana del rey “la duquesa de Vendóme” y su marido, hagan una demostración amatoria ante el rey. El médico tendría que estar presente para observar los cambios físicos del rey y en el momento oportuno pasarlo de inmediato al lecho de Ana, que ya estaría avisada y preparada para la ocasión. Cuando el confesor del rey se entera dice que solo lo consentirá si él también está presente. Y allí estaban los tres mirones. El rey “flaqueado” por un lado tenía al medico y por el otro lado al cura. Cuando el medico observa la trasformación física del rey, pasan los tres a la alcoba de Ana y sin perdida de tiempo Luis y Ana consuman el matrimonio. La estrategia fue un éxito, pero lo que no os puedo decir (porque no lo sé) es a que alcobas se tuvieron que dirigir el cura y el médico para sofocar su calentura.
Después de esta experiencia Luis no volvió a entrar en la alcoba de Ana, pero ella disfrutó de fiestas y amantes. La salud delicada de Luis y sin heredero al trono, hace que sus hermanos se enfrenten entre sí. Pero Luis supera la enfermedad, y es cuando Ana influenciada por la duquesa de Chevreuse y el conde Chalais participa en el complot para asesinar a Luis. Después de esto la pareja vive separada y Ana vuelve a traicionar al rey cuando da comienzo la guerra de los Treinta Años, pasando información a los españoles de las disposiciones militares y políticas francesas. Cuando el rey se entera la manda llamar. Ana llorando y por miedo le ofrece un trato. Aún está en edad fértil y pueden volver a empezar. Le promete dejar las fiestas y a su amante, y si Luis quiere, aun le puede dar un heredero al trono. En 1638 y después de 23 años de matrimonio nace Luis XIV conocido por “el niño milagro”. Dos años después en 1640 nace su segundo hijo Felipe, futuro duque de Orleans y tres años más tarde muere el rey de la enfermedad de Crohn. Luis XIII llamado “el justo”, fue rey de Francia y de Navarra, copríncipe de Andorra y Conde de Barcelona.

Vigo, a 3 de agosto de 2014


Bibliografía consultada y Textos extraídos de:

Colaboradores de Wikipedia. Luis XIII de Francia [en línea]. Wikipedia, La enciclopedia libre, 2014 [fecha de consulta: 19 de julio del 2014]. Disponible en: <http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Luis_XIII_de_Francia&oldid=74296369>.

“Sexo en la historia, hechos y curiosidades” [en línea]. [fecha de consulta: 19 de julio del 2014]. http://www.taringa.net/posts/info/9517010/Sexo-en-la-historia-hechos-y-curiosidades.html

-Los otros datos que contiene esta historia son de apuntes recopilados por Guadalupe Aguilera; de autores que desconoce y por informaciones de las que se nutre “que no han sido escritas”.

Guadalupe

 

Texto y foto: Guadalupe Aguilera 

17 comentarios sobre “Que difícil es “cumplir” sin ganas

  • el 10 de agosto, 2014 a las 15:07
    Permalink

    Mira por donde el amigo del rey sin saberlo invento la pornografia

    • el 18 de agosto, 2014 a las 11:50
      Permalink

      Jajaja pues si! El ìdolo de muchos!!! Jiji

  • el 10 de agosto, 2014 a las 15:14
    Permalink

    muy buenademostracion de como documentarse , y una bonita historia . que sigas asi por muchos años . un saludo

    • el 14 de agosto, 2014 a las 13:30
      Permalink

      Guadalupe soy Mari lei la historia del rey de Francia esta preciosa sigue escribiendo es bueno que la gente se entere de la historia

  • el 10 de agosto, 2014 a las 20:53
    Permalink

    Nuevamente enhorabuena. La infidelidad sigue siendo una de las historias de nuestra actualidad….y perdurara por los siglos, pero con diferentes finales. Y con tanta historia como ejemplo, ya va siendo hora q aprecieciemos lo q tenemos en casa.
    Un besazo muy grande

  • el 10 de agosto, 2014 a las 21:18
    Permalink

    jjajajaj que historia tan divertida y al parecer verídica. Pobres… menudos tiempos aquellos.. de matrimonios de conveniencia etc..Pero mira no se las ingenieron mal pa dar solución “al problema” y con el beneplácito del cura..La piedra muy bonita por cierto, sigue así, enhorabuena!!

  • el 12 de agosto, 2014 a las 11:57
    Permalink

    Lupe me encantó la historia.Pobrecito me dio mucha pena el rey.

  • el 12 de agosto, 2014 a las 11:58
    Permalink

    Ahh y la piedra preciosa.

  • el 12 de agosto, 2014 a las 18:19
    Permalink

    Estupenda historia Guadalupe. Una muestra de que el sexo siempre estuvo presente en las cosas del gobierno. Igual que hoy en día.
    Gloria.

  • el 12 de agosto, 2014 a las 20:35
    Permalink

    A mi eso de “Cásate y ya verás lo que es foll… sin ganas”, recuerdo haberlo oído hace muchos años. Y precisamente con cuenta Guadalupe en su artículo, lo solían decir la gente mayor a los jóvenes, cuando éstos decidían casarse, cosa que antes se hacía a edades más tempranas que ahora por causas conocidas por todos.
    No sé si eso mismo se lo podrán decir a los que deciden vivir juntos sin proyecto de casamiento futuro.

    • el 15 de agosto, 2014 a las 10:53
      Permalink

      Hoy día con tanta variedad y libertad, ya no tenemos porque “comer sin ganas” ni por una parte, ni por la otra, que cada uno coma lo que quiera y lo que pueda.
      Enhorabuena son unas historias muy interesantes.

  • el 14 de agosto, 2014 a las 3:36
    Permalink

    Guadalupe, te felicito por tu comunicación con el reino mineral y por compartir la sabiduria de las abuelas (piedras) todo lo que escribes es muy logico y se que verdadero………….gracias por tu valor pues la verdad siempre incomoda a quienes gustan de vivir con la venda en los ojos…………………lo cual Gracias a Dios nos tiene sin cuidado.

  • el 15 de agosto, 2014 a las 13:18
    Permalink

    Jajaja… que historia más divertida. Lo difícil que tuvo que ser Rey para Luis XIII y cumplir con todas las “expectativas de su cargo”. En el fondo, y por suerte, todos nos acabamos igualando… 😀

    Enhorabuena por la historia y por la piedra.

  • el 17 de agosto, 2014 a las 10:49
    Permalink

    Acabo de llegar de vacaciones y leí esta historia que me ha parecido muy divertida. Gracias Guadalupe por ser tan amena en tus escritos. Un abrazo. Alex

  • el 18 de agosto, 2014 a las 11:48
    Permalink

    Qué buena historia!! Eso no te lo enseñan en clase jajaja. Pero bueno, poniendome seria, me parece increíble el daño q causan las religiones en este mundo (lo digo también por tu historia anterior).
    Gracias por compartir tu sabiduría! Preciosas historias y piedras, ésta última muy sugerente por cierto! 😉

  • el 23 de agosto, 2014 a las 19:25
    Permalink

    Con cada historia que nos cuentas te superas mas,me parece esta ,una historia muy divertida y muy bien contada y lo mejor de todo es que ahora como antes estas cosas siguen pasando.Sigue contandonos mas historias para ponernos al dia. Un besazo marilo

  • el 29 de agosto, 2014 a las 17:58
    Permalink

    Otra historia que no conocia, dificil de olvidar y que hace pensar, esto solo es cuestion de ponerse manos a la obra, jajaja me fascinan tus historias, OK

Comentarios cerrados.