Isla de Cortegada: una excursión a la Galicia mágica y literaria.

Llegada a Cortegada en Zodiac.
Así, como los intrépidos exploradores, llegamos el grupo a la isla de Cortegada, el 25 de Mayo. Un dia donde la lluvia y el sol jugaban al escondite: ahora salgo yo y luego te toca a ti o los dos a la vez.
recoirtadaEl grupo lo formamos 50 personas amigas de Lidia, una compañera que sabe mucho de plantas y naturaleza. El transporte en bus lo hicimos con la agencia de viajes “Barceló”, a la que felicitamos por lo bien y cuidado que estuvo todo el trayecto y las excursiones.
Llegamos a la isla.

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Como les decía, nada más llegar a Carril, la zodiac nos dejaba en el embarcadero de la Isla de Cortegada. Y empezamos la ruta de senderismo, unos 2 km gozosos, con dos guías muy profesionales y agradables. Nos contaron la historia de la isla, la de sus viejos árboles descendientes de los primeros que vivieron en el lugar, e, incluso, la leyenda del “árbol comepiedras”, que les narraré más adelante. Pero, sobre todo, disfrutamos con los bosques legendarios y árboles con formas caprichosas, que nos saludaron durante todo el trayecto.
Paseo y encuentro con los bosques.

CARRIL DESDE CORTEGADArecortadEntre el plácido mar de la ria y los árboles, fuimos haciendo camino y descubriendo toda la magia y energía que tienen estos bosques de la isla. Vemos una enorme piedra blanca en medio de la ria, a pocos metros de donde estamos caminando. La guía nos comenta que no es que la piedra sea blanca, pues resulta muy curiosa, sino que vendría a ser como el lugar donde las gaviotas defecan. Y, la verdad, vista desde una prudencial distancia hasta parecía bonita.  Lo que me lleva a pensar que, cuando la naturaleza es bien tratada, hasta la mierda de las gaviotas puede resultar bonita.
La historia de una isla salvada por las gentes del lugar.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAParece ser que la isla estuvo habitada  hasta 1910. Pero ya desde el siglo X, los romanos y vikingos las usaban como lugar de descanso . Y los árboles que nos miran y acompañan son los tataranietos de los originarios. Los políticos de aquel momento decidieron regalar la isla al rey Alfonso XII, para que viniese a veranear, y sacaron de allí a las gentes que la poblaron desde el siglo XVII. Pero entre el papeleo y la resistencia a marchar, llegó el año 1936 y la República. Y en eso momento son los soldados quienes se instalan en Cortegada para que nadie ocupe la isla. El alcalde de Carril pide que se devuelva la isla al pueblo. Y cuando todo parecía ir por buen camino, llega Franco y , nuevamente, se decide que la isla pase a manos de los descendientes de Alfonso XIII.  Así es como esta joya natural pasa a manos de don Juan, padre de Juan Carlos I. Parece ser que nunca vino el ilustre propietario pero , en su lugar, tenía un guarda que vigilaba su propiedad. Al final, don Juan vende la isla a una inmobiliaria por 100 millones de pesetas de la época. Nuevamente se entabla la batalla de las gentes de Carril, que crean una plataforma en defensa de la isla, para frenar el monstruoso proyecto de la inmobiliaria: construir una urbanización de lujo y demás etc. Será en los años 80, con el esfuerzo de la gente, cuando se logra que Cortegada sea declarada como Parque Nacional,(l 2007)y por lo tanto, a salvo de las estupideces y avaricias de  algunos.
Como remate de la historia, nos decía la guía, que antes de llegar a 2007, es más que posible que la isla fuese un refugio ideal para esconder los alijos de los narcotraficantes, en sus épocas doradas.
Hasta cuatro tipos de bosques hay en Cortegada.

EL BOSQUE DE--recortContinuamos el camino, entre historias y majestuosos árboles. Paramos cada vez que entramos en uno de los cuatro bosques que habitan la isla. Vemos el de laureles, considerado el más grande de Europa, con dos hectáreas y media y más de 400 y pico de árboles de la variedad “Laureida”. Son muy altos y se abrazan unos a otros, para filtrar la luz del sol y mantener el suelo húmedo. El aire es purísimo y el canto de los pájaros tan armonioso como todo el lugar que habitan. Crecen los líquenes con fuerza, dando certificación de la pureza del aire que respiramos allí.
BOSQUE DE EUCALIPTOS recortadosNueva parada para admirar el bosque de eucaliptos. Un árbol que se trajo de Nueva Zelanda a Galicia, hace más de 100 años. Aunque no es muy bien considerado por las gentes, sí por las empresas madereras, la guía nos comenta que no resulta tan dañino como parece si se tiene bajo control, como estos de la isla. Según nos dice, gracias a este bosque de denostados eucaliptos, se consigue proteger al siguiente bosque de árboles de especies autóctonas. Sobre todo cuando el viento huracanado sopla derribando todo lo que encuentra a su paso. Con lo cual, estos “soldados-eucaliptos” , hacen de barrera natural para amortiguar esa furia del viento y mantener a salvo al resto del bosque. Arboles, nos comentaba, que también se usan en algunas zonas para frenar el avance del desierto. También hay otro bosque de pinos y otra serie de árboles autóctonos.
La fauna y la leyenda del árbol “comepiedras”.
LEYENDA DEL ÁRBOL COME PIEDRAS recortadoTampoco nos olvidamos de la abundante fauna que vive en la isla. Desde aves marinas, hasta todo tipo de pájaros, pasando por 4 cabras (una es la hembra), que se alimentan de algas y demás “verduras” que abundan en los suelos, más el amigo jabalí de la cabra que, a veces, hasta se permite comer algo de marisco. También hubo dos avestruces que murieron atropelladas cuando salieron del lugar.

COMIENDO LA PIEDRA recortadoDurante el camino descubrimos un curioso carballo, deforme y feo. La guía nos cuenta una divertida leyenda sobre él: “ este árbol que parece que tiene unos enormes labios, se dedicaba a comerse a las cabras de los lugareños. Para solucionar tal problema, llamaron a dos forzudos isleños que le abrieron sus enormes labios y le rellenaron la boca de piedras” Y así está ahora el viejo carballo, con una gran boca llena insustanciosas piedras. Pero no deben fiarse porque, dicen, que por la noche se le oye masticar. Nosotros por si acaso, nos alejamos prudentemente de él.

Estamos llegando al final de la ruta y la lluvia empieza a caer.
Una aldea con 20 casas.
Nos refugiamos en la casa del guarda y compartimos con alegría las viandas que llevamos en la mochila. Vuelvo a mirar la isla, donde vivieron más de 100 personas hace tiempo. De las 20 casas que había, vemos dos o tres camufladas y en perfecta simbiosis con el paisaje . Hasta 1910 vivian 10 personas, de forma habitual, en este pequeño paraíso, donde hay de todo lo que importa para la vida, incluso un manantial de agua dulce.
recortadaNos vuelven a recoger en la zodiac mientras la lluvia nos despide a su manera húmeda y melosa. El bus nos lleva a Cambados donde comemos y tomamos un buen café en su espléndido parador.

Por la tarde queda la visita al Pazo de Rubianes. Otro de los paseos más bonitos que hayan hecho. Pero esta parte de la excursión la contará mi compañera Gloria, que venia en el grupo . Yo les adelanto que es otra historia digna de leerse y ver las fotos. Conocerán a nuestro árbol preferido, el “Alcanforero, o las hojas del té que da la camelia, o los “árboles de la película Avatar”, o , tantas cosas bonitas que sabe contar muy bien  Gloria. Así pues, la segunda parte del viaje saldrá pronto publicada. Continuamos hacia el Pazo del Señorio de Rubiáns en un próximo artículo.

Texto y fotos : Alex

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    7 pensamientos en “Isla de Cortegada: una excursión a la Galicia mágica y literaria.

    1. Lo cuentas tan bien que voy a ir porque me encantan los árboles. Gracias por los reportajes de viajes. Me sirven para descubrir lugares que tengo pendientes o los pasé por alto. Un abrazo. Elena

    2. Así da gusto ir de excursión. Lo pasamos muy bien y encima, nos hacen una crónica del viaje para que siempre tengamos el recuerdo de un buen dia. Gracias Alex.

    3. Me llegó la crónica por el Facebook y ya la estoy compartiendo con la gente del grupo y la familia. Gracias y saludos

    4. Gracias Alex, y Gloria. Estas son fotos y no las mías.
      El reportaje muy completo. Gracias y saludos. Miren

    5. Desde Facebook dice Francisca: “!Galicia mágica! Que historias mas bonitas”