Debo abonar esa deuda pendiente, ahora que todavía puedo

Te quiero papaMi padre se jubiló hace más de veinte años. Ahora tiene 86. Mi padre continúa siendo un hombre fuerte, independiente, que después de levantarse y ducharse por la mañana, hace su cama, se prepara el desayuno y se pelea por teléfono con Movistar, cuando modifican sin aviso, sus canales favoritos sobre documentales.

Cuando yo era pequeño me parecía un enorme gigante, poderoso y protector. Pensaba que era indestructible, y aún hoy, en ocasiones todavía lo creo. Esa imagen me transformó de niño en un adulto emocionalmente maduro, fuerte y sólido.
Próximo a cumplir sus bodas de oro con mi madre, la perdió. Ambos la perdimos. Aquel verano arrastró su derrumbe emocional con una valentía y entereza propia del gigante enorme y poderoso que protegiera mi niñez.
Ese mismo otoño, Mari Ángeles le dio clases en el Centrosociocomunitario de Coia, transmitiéndole su pasión por la informática y ayudándolo en su desamparo.
Desde entonces hace sus consultas, envía correos a sus amigos y se ríe y enfada con las noticias de los periódicos.
Mi padre es fuerte, sigue siendo indestructible a mis ojos. Todavía hoy, desde mi madurez, me siento seguro a su lado…
Pero ahora ha llegado el momento de solucionar algo, algo que ha quedado pendiente. Una deuda. Si, una deuda que debí resolver hace mucho tiempo, y que la falta de valor, o mi ser apocado, me lo impidió hasta ahora.
Hoy solo necesitaba decirte… Que… bueno… tú lo sabes… pero…
Te quiero Papá.

Miguel A. Méndez González 

6 comentarios sobre “Debo abonar esa deuda pendiente, ahora que todavía puedo

  • el 15 de junio, 2014 a las 11:10
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    Hola Miguel, quiero que sepas que me identifico mucho contigo. Cuando murio mi madre pensé que mi padre no lo iba a superar, sin embargo los siete años que vivío sin ella fue un ejemplo de superación. Nunca quiso dejar su casa. Iba al Super, compraba el pescado que le apetecia o unas nécoras que le gustaban mucho y lo cocinaba .Le encantaba madrugar, por ese motivo cuando yo llegaba todos los días a su casa(porque eramos vecinos) ya tenía todo hecho.Se murio hace poco con 84años, y todos los días en mi interior le sigo diciendo que lo quiero. Un día me dijo que sabía que me estaba dando mucho trabajo. Y otra vez, y desde este medio de comunicación le repito que para mi no era ningún trabajo. Él era mi PsIcologo,mi confidente,y que gracias a él y por mis hijos yo luchaba todos los días. Hay una cita que dice: Ama todo lo que puedas a esa persona, nunca sabes cuando va a dejar de estar a tú lado.
    No conozco a tu padre,pero dale un abrazo muy grande de mi parte.
    Atentamente
    Guadalupe Aguilera.

    • el 16 de junio, 2014 a las 22:27
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      Hola Lupe, yo tambien animo a todo el mundo a decir la palabra TE QUIERO, mi madre fallecio ya hace un año y la cuide hasta el ultimo suspiro, cuando se fue estaba en mis brazos y con sus nietos tomandola de las manos, nos dejo tantos recuerdos buenos y malos como la vida misma, y por eso siempre cuando por la noche veo las estrellas le mando un beso y la digo que la quiero.
      Mi madre tenia demencia senil,una enfermedad muy dura de llevar, y aconsejo a todos los familiares de estos enfermos tener mucha paciencia y decirles continuamente TE QUIERO.

  • el 15 de junio, 2014 a las 11:13
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    Qué difícil es decir esa frase tan corta y tan importante. Un a frase , unas cuantas letras, que sirven para regalar el gran tesoro eterno del amor filial. Gracias por este artículo bien escrito. Aprovechemos para decir esas breves palabras que son el mejor tesoro que nos pueden regalar . Por suerte, mi hijo es muy expresivo y las suelo escuchar con cierta frecuencia. Hay muchas formas de expresar esas palabras. Mi hermano se lo ha dicho a mi padre con un cuadro, donde lo pinta a él y lo titula. “Toda una vida de un hombre bueno”. Digamos ese te quiero papá de la forma que mejor sepamos, pero !hay que decirlo”. Saludos y felicitaciones. Alex

    • el 17 de junio, 2014 a las 13:02
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      Muchas gracias a todos.
      Alex, no tiene ningún mérito escribir un artículo como ese cuando nace de las entrañas. De todas maneras escribo desde hace un buen puñado de años.(Acabo de publicar mi primea novela El Aliento de Cristal) y eso me otorga cierta ventaja al trasladar emociones. Muchas gracias a todos. Siento pudor por vuestras muestras de afecto.
      GRACIAS, GRACIAS.

  • el 15 de junio, 2014 a las 11:27
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    ¡Qué grande eres, Miguel! Puedo dar fe de que eres un hijo maravilloso y tu padre lo sabe como también lo sabía tu madre. Ambos están orgullosos de tí.
    Es cierto cuanto dices, tu padre sabe vivir buscando lo que le proporciona entusiasmo: la informática, la música, teatro, lectura, ir a la aldea…
    Viene al Centro Social a ver las actuaciones porque disfruta; es muy sociable.
    Y no olvides que tú también eres cómplice de su bienestar.
    Te honra este testimonio público que haces y que nos puede ayudar a reflexionar.
    Ojalá todos sepamos cuidar de nuestros seres queridos.

    Mary Ángeles

  • el 17 de junio, 2014 a las 13:08
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    Gracias M. Angeles.
    Los amigos se conocen en las circunstancias especiales. Y esta lo es para mí. El mayor apoyo que he recibido desde la publicación de mi libro, ha llegado de la mano de M. Angeles.
    El agradecimiento se queda pequeño al decir muchas gracias; pero nosotros nos vemos tanto que todavía nos queremos más.
    Mi afecto y respeto siempre.

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