Tarjeta de crédito RFID o “Contactless”

portadaPara hablar de estas nuevas tarjetas de crédito os tengo que contar primero unos soporíferos tecnicismos de lo que es la tecnología inalámbrica RFID. Y también aclarar que la tecnología RFID se engloba dentro de la tecnología NFC que empieza a ser normal verla en Smartphones. Por eso al hablar de NFC o RFID me estaré refiriendo a prácticamente lo mismo.

RFID son las siglas de Radio Frequency Identification (Identificación por radiofrecuencia). Es un sistema de almacenamiento y lectura de datos inalámbricos que usa dispositivos denominados etiquetas, tarjetas, transpondedores o tags RFID. Al acercar dos dispositivos RFID a unos pocos centímetros se inicia una comunicación entre ellos y se intercambian información.

Los dispositivos RFID pueden ser:

-Activos: Son los dispositivos que tienen alimentación eléctrica. Como el llamado NFC en el móvil, los nuevos TPV de los comercios para leer tarjetas de crédito, etc…
-Pasivos: Estos dispositivos solo funcionan cuando un dispositivo activo se le acerca. Éstos últimos al no requerir batería propia son tan pequeños que incluso se incluyen en pegatinas.
Si os acercáis a las paradas de VITRASA empezareis a ver una hoja que dice que si acercas un teléfono que tenga NFC te dirá lo que tarda en llegar el autobús. La hoja tiene un NFC o RFID pasivo. Si acercamos a éste un NFC activo como son algunos teléfonos móviles, se produce un intercambio de datos. En este caso la pegatina de VITRASA nos dará la información de una página web para ver cuánto tarda el Autobús en llegar, como si fuera el panel de información que hay en algunas marquesinas.

Todo este rollo que os acabo de soltar seguramente no os interese ni os suene para nada. ¿Pero y si dijera que quizás ya lo tengáis en vuestras carteras?

Desde hace relativamente poco los bancos ya están enviando tarjetas de crédito a sus usuarios con esta tecnología. He de decir que yo no dispongo de una y desconozco la información que envían por carta a los nuevos poseedores de este tipo de tarjeta. Pero como me gustan estos temas una vez que descubrí que ya estaban estas tarjetas en las calles me informé sobre ellas.

Imagen1Éste es el símbolo de las tarjetas “contactless” o RFID

“Dí adiós al efectivo”
Éste vendría a ser el eslogan de las nuevas tarjetas más comúnmente llamadas “contactless” por los bancos. Su funcionamiento es simple. Basta con poner la tarjeta encima del TPV del comerciante, o a pocos centímetros, y casi al momento se efectúa el cobro. Para compras inferiores a 20€ no hay que marcar el PIN de seguridad. Ideal para las pequeñas compras del día a día como el pan, periódico, un café… Para compras superiores a ese importe os pedirá el pin por motivos de seguridad. También funciona como tarjeta de crédito normal con banda magnética y con chip. Ideal para dejar la calderilla en casa.

Imagen2“Di hola a nuevas formas de robo”
Pero no todo es tan bueno. El límite de 20€ sin PIN puede ser usado por los ladrones para usar nuestro dinero con total impunidad. He de decir que la tarjeta suele estar limitada a 10 operaciones de este tipo diarias así que como mucho nos quitarán 200€, que no es poco. Además cada vez que se hace una operación el banco nos manda un aviso con el importe y donde se efectuó el pago dándonos la oportunidad de reclamar. El banco también ofrece un seguro especial con esta tarjeta que se hace cargo de ese tipo de operaciones fraudulentas. Pero como siempre hay que leer la letra pequeña. Por ejemplo uno de los seguros que he leído solo se hacían cargo de un incidente al año.

Y eso es realmente preocupante para el caso que os expongo a continuación. Para efectuar el pago de forma inalámbrica el chip NFC de la tarjeta, tiene los datos necesarios para efectuar el pago, nuestros nombres, apellidos y el número de tarjeta. El problema es que los tiene sin cifrar. Es decir, es como si le mostráramos la tarjeta al ladrón directamente, con todos nuestros datos expuestos. Esto implica que una persona malintencionada, con tan solo “chocar” con nosotros puede robarnos los datos de la tarjeta de crédito. Existen programas para Smartphones que lo hacen, aparatos especiales por pocos euros, e incluso ciertas antenas, ya mucho más caras, para poder hacerlo a unos metros de distancia. Así, sin que nos demos cuenta, nos están robando los datos de nuestra tarjeta de crédito sin tan siquiera saberlo. Así la pueden usar para comprar por teléfono o internet.

MoS2 Template Master¿Cómo podemos protegernos de esto? Pues podemos dejar la tarjeta en casa o usar algo llamado Jaula de Faraday.
No, no tiene nada que ver con la jaula del canario. Explicándolo de una forma sencilla se trata de algún conductor eléctrico, normalmente algún metal, que envuelve a algo. Puede ser un papel, una caja, una rejilla… Así logra anular los campos electromagnéticos y ondas en el interior de ésta. La forma más fácil de entenderlo es con el siguiente ejemplo: Podéis coger una radio FM a pilas y envolverla en papel de aluminio de la cocina. Una vez envuelta veréis como deja de sonar.

imagen4Pues usando este concepto, empiezan aparecer carteras de aluminio, o de aluminio recubierto de cuero (se parecen a las normales de toda la vida) que ponen a salvo nuestras tarjetas. Se suelen llamar carteras RFID. También podemos envolver con papel de aluminio y celo una funda de tarjetas donde guardemos ésta.

Seguramente en nuestra ciudad no se den mucho este tipo de robos, pero debemos tenerlos en cuenta al viajar a ciudades más grandes. Ya que ésta vez no se trata de alguien metiendo mano en nuestros bolsillos, sino de tan solo pasar a nuestro lado. Es una tecnología nueva, rápida y con muchas opciones. Pero de momento, su seguridad no compensa el tardar 5 segundos menos en pagar en los comercios.

PD: Los pasaportes españoles, creo que después del año 2006, tienen el mismo chip. Con lo cual les pasa lo mismo. Tienen todos los datos de nuestro pasaporte “visibles” para cualquier ladrón que quiera “tropezarse” con nosotros sin quitarnos nada de los bolsillos. Si se busca un poco hay bastante documentación y artículos al respecto.

Andre Collazo

Técnico Informático

7 comentarios sobre “Tarjeta de crédito RFID o “Contactless”

  • el 16 de enero, 2014 a las 16:51
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    Como siempre, quedo encantada con tus artículos por lo interesantes que son, lo bien redactados y lo que aprendo en ellos. reconozco ser una semianalfabeta en lo que está surgiendo en el mundo tecnológico. No me da tiempo ponerme al dia. Con lo cual agradezco y sigo con entusiasmo estos artículos. Concretamente este me ha dejado con la boca abierta. Encima de tener cuatro duros , nos complican la vida con la dichosa tarjetita. !Menos mal que el papel albal aún sigue siendo la solución fácil a este mundo que me va resultando cada vez más sofisticado. Gracias y sigue sorprendiéndonos y poniéndonos al dia en estos temas. Un saludo. Alex

  • el 17 de enero, 2014 a las 19:33
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    Al leer este artículo lo primero que hice fue ver la última tarjeta que me llegó del banco y comprobar si tenía el famoso chip RFID. Menos mal que de momento mi banco no me considera con capacidad para usar esta nueva tecnología… Pero también digo que con toda seguridad no me interesaría tanta tecnología punta.

    Gracias Andre por ponernos al “loro” de lo que va saliendo.

  • el 20 de enero, 2014 a las 18:02
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    Gracias André por tu artículo. Lo explicas muy claro para los que no entendemos de estas nuevas tecnologías.
    Yo, por mi parte voy a pedirles a mis amigos que lean tu artículo porque hay que tenerlo en cuenta si el banco nos oferta la dichosa tarjetita.
    Gloria.,

  • el 20 de enero, 2014 a las 20:36
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    Plenamente de acuerdo. Las primeras tarjetas con “chip” volvieron locos a los seguratas de los grandes almacenes. El albal tambien lo “descubrieron” los cacos para anular las alarmas del botín. Lo malo es que en el aeropuerto te hagan “desembolicar” las tarjetas así protegidas y… Quien se fía del
    guardia?

  • el 20 de enero, 2014 a las 22:23
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    Muchas gracias por vuestros comentarios. Yo también quede sorprendido al encontrar esta información.
    He de decir que si que existen este tipo de tarjetas con los datos cifrados, es decir en clave para que no sean leídos tan facilmente. Pero el motivo de por qué algunos bancos, o la mayoría, hayan decidido lanzar estas tarjetas sin ese mínimo de seguridad lo desconozco y desde luego no es para nada ético. Por suerte ya empiezan a haber carteras antiRFID, que evitan o dificultan su lectura. Podeis daros una vuelta por los comercios y las empezareis a ver.

    Y de paso comento a Gloria, en mi artículo puse que realmente no estaba seguro de qué información le daban al consumidor con la tarjeta porque a mi aun no me la han dado. Pero lo peor esque estoy bastante seguro de que no te “ofertan” la tarjeta. Simplemente al caducar la vieja, te mandan la nueva y tiene esa tecnología. SI o si. No es algo que podamos elegir. Por supuesto nos la envían con un nuevo seguro especial para la tarjeta para que veamos lo majos que son.
    Y esto es lo que me parece realmente mal. Puedo aceptar los riesgos de querer tener mas tecnología. Pero no que me la impongan haciendomela tan chapuceramente insegura.

  • el 22 de enero, 2014 a las 19:05
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    Hola André; una vez leído tú comentario sobre la tarjeta RFID, me gustaría aclarar si cuando el banco te envía la nueva tarjeta figura en la misma el símbolo que indicas en tú artículo. Te digo esto pues a mi me sucedió que me enviaron hace poco la nueva tarjeta y no figura dicho símbolo y no se si puedo llegar a tener problemas con la misma.
    Un saludo

  • el 22 de enero, 2014 a las 21:22
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    Si. Si la tarjeta es RFID siempre figura ese símbolo para identificarla. Aquí en españa están empezandola a enviarlas ahora, así que algunos bancos aun envían de las “normales” sin esta característica.

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