“Desde mi Desván”

Gaviota1

Aquella mañana fue muy especial, me refiero al trabajo de la “calle”, en el que llevamos dos años, pues intentamos leerles a todos los empleados del Banco un cuento, igual que nos lo contaron ellos a nosotros, este era el mío que lo disfrutéis.

Cuento para un Banquero

Erase una vez una ciudad maravillosa llamada Vigolandia, donde todos sus habitantes eran muy felices, pero todo duró hasta que una noche se posó en el monte de La Guía una nave espacial llena de directores de bancos.MonteLaGuíaVigoElegantemente vestidos y con grandes carteras,  fueron bajando hacia la ciudad, atrapando a todas las personas mayores, engañándolas con promesas y regalos llamados Participaciones Preferentes y Obligaciones Subordinadas.
Luego echaron sobre los pobres ciudadanos un elixir que los dejó dormidos, momento que aprovecharon los banqueros para robarles todos sus ahorros y así fue como aquella linda ciudad se quedó oscura y triste porque faltaban todos los abuelitos.
Mientras tanto, aquellos señores de los bancos, regresaron a la nave con sus carteras repletas de dinero, iniciando el regreso a su país de origen.
Gaviota3Por el camino se cruzaron con otra nave espacial comandada por el hada Lourdes, quien ya sabía todo lo que habían hecho aquellos señores, (se lo habían transmitido vía satélite desde el monte Vixiador).
Hada: ¿A dónde os dirigís hombres corruptos?.
Banqueros: A paraísos fiscales, donde no hay justicia, ni cárceles, ni leyes.
Gaviota2En ese instante, el hada con su barita mágica destruyó la nave, cayendo todo el dinero robado sobre la ciudad, al mismo tiempo que miles de estrellas comenzaron a cantar despertando a todos los abuelitos.
Han pasado dos años luz, y Vigolandia desde entonces es una ciudad feliz, cuenta la leyenda que toda la basura espacial que anda flotando por el espacio, son los restos de los banqueros.

Gaviota

2 comentarios sobre ““Desde mi Desván”

  • el 19 de noviembre, 2013 a las 14:07
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    ¡Qué bonito cuento Gaviota! Lástima que el final feliz que tu has escrito no sea la realidad.
    Por cierto, la primera parte del cuento no solamente se desarrolla en Vigolandia, es en Españalandia, y esos banqueros o sus “mandados” no solamente embaucaron a abuelitos, también lo hicieron a gente joven que lo único que querían era guardar sus ahorros. Esos “dineritos” que tanto les costó reunir.
    En fin, pero de verdad que el cuento es bonito y el final feliz sería maravilloso si fuese verdad.
    Gloria.

  • el 20 de noviembre, 2013 a las 20:05
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    Como siempre Gaviota, tus escritos son estupendos. Saludos. Alex

Comentarios cerrados.