Parque canino Ponte Novo

Parque

Una buena noticia para los propietarios de perros de la zona de Castrelos

El sábado pasado fui a caminar por el paseo del río Lagares, que saliendo del Parque de la Marquesa llega a la Avenida de Madrid. Al cruzar la carretera en la parte del Ponte Novo de donde salen dos paseos, vi a la entrada de uno de ellos un letrero que decía: “Parque canino Ponte Novo”. Picada por la curiosidad seguí esa ruta y pude ver el trabajo que llevó a cabo el Concello, rellenando y rebajando zonas para ensanchar el camino.

Según me adentraba,  pude ver espacios recuperados con hierba o tierra junto al río, respetando los árboles antiguos y plantando otros nuevos en zonas que habían sido rebajadas  de la parte que da a las casas que están cerca del río. El parque tiene además bancos de madera en los que se pueden sentar los dueños de los animales mientras ellos corren por su terreno sin necesidad de molestar a los caminantes que quieran salir a estirar las piernas.

Personalmente, a mí no me molestan los perros. Lo único que no me gusta es que no se recojan sus detritus y los dejen en el camino, cosa que  por desgracia, los que salimos a pasear por estos preciosos lugares no encontramos más de una vez, pero ya se sabe, el dueño o dueña es quien tiene que preocuparse de llevar consigo un papel de periódico o una bolsa de plástico, para  limpiar y arrojar a una papelera cercana el “pastelito”.

De todas formas los letreros que hay, indican las normas a seguir para mantener el parque en debidas condiciones.

Perro-perdidoDesde aquí quiero felicitar al Concello por esta estupenda idea,  ya  que así permitirá a los amantes de los animales llevarlos a hacer ejercicio y que sus perros puedan disfrutar de la libertad de correr  sin la correa que normalmente los sujeta para su propia seguridad y para evitar accidentes con los demás viandantes.


Vale la pena a los que tengan mascotas visitar la zona, los perros lo agradecerán y los amos tendrán la satisfacción de poder dejar a su animalito  disfrutar de un buen paseo correteando sin el temor de que pueda atropellarle un vehículo,  tropezar con alguien o cruzar una calle con el consiguiente sobresalto de su amo y de los que circulen por la misma vía.

Al mismo tiempo, me entero por el periódico y por la televisión de que en Alicante han habilitado la playa del Campello para que puedan acudir los propietarios de perros y sus mascotas. Como suele ocurrir, esto ha levantado la consiguiente polémica por parte de algunos vecinos que no están de acuerdo con esta medida, principalmente por problemas de higiene, ya que alegan, (desgraciadamente a veces con razón) que los que pasean con sus perros por dicha playa no se preocupan de limpiar lo que ensucian.

Otro asunto son los que cuando se hacen con un cachorro se cansan del trabajo que da el animalito y ahí empiezan los problemas, porque ya se sabe, hay que educarlo y esto no siempre es fácil. Entonces llega el momento en que el cachorrito crece, come mucho, da trabajo porque hay que bajarlo varias veces al día y si no, hace sus “cositas” en la casa y ¡claro! lo de pasearlo tres veces al día,  es una gaita y en el caso de que no haya un alma generosa que esté dispuesta a sacarlo a sus horas y a atenderlo en sus muchas necesidades, que por otro lado no siempre son gratis, y tal como están los tiempos y lo caro que está todo hoy en día pues… ya está el perro es una rémora y bueno, si no se le encuentra alguna persona que esté dispuesta a adoptarlo,  llega el momento en que hay que sacárselo de encima como si de un mueble viejo se tratara. En fin que una solución puede ser abandonarlo en un bosque o en una carretera y a ver si alguien se apiada del bicho y lo salva. (Quiero pensar que esta es su intención). Esto además de ser una falta de civismo es un peligro porque en el caso de que el can pueda valerse por sí mismo y escape al monte o al bosque y se adapte a vivir como un animal salvaje será más peligroso que un lobo, porque éste teme al hombre, pero el perro asilvestrado no,  porque está acostumbrado a vivir entre humanos y en caso de atacar no dudará en acercarse a la persona que pueda cruzarse en su camino.

No me estoy inventando nada, esta explicación la leí en el Faro de Vigo con referencia a esa mala costumbre que suele desarrollarse en verano cuando la familia quiere irse de vacaciones y abandona al animal que le “fastidia” la salida.

Espero que no se moleste nadie por el grafismo de mi anterior exposición pero en  las páginas de los diarios se puede leer cada día noticias de perreras abarrotadas de animales abandonados y al buscar en internet noticias sobre este tema me horrorizó ver la cantidad de perros que, especialmente en la época veraniega se ven arrojados del que hasta entonces era su hogar.

Un consuelo fue ver en el “Parque canino Ponte Novo” y en algunos árboles de Castrelos unos letreros buscando a un perrito que debe ser viejecito ya que junto a la foto y el nombre viene un aviso diciendo que necesita medicación. Incluyo una fotografía del letrero porque ya digo,  no deja de ser un consuelo ver que hay gente que se preocupa por sus mascotas y las busca cuando por un descuido se escapan y no las consiguen encontrar.

Gloria

Un comentario sobre “Parque canino Ponte Novo

  • el 16 de agosto, 2013 a las 17:57
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    «Las personas que conduzcan perros y otra clase de animales por la vía pública están obligadas a impedir que hagan sus deposiciones en las zonas públicas», establece su artículo 27. Las multas rondan entre los 75 y los 500 euros por incumplirlo.

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