A la luz de un candil 2ª Parte

661.jpgEn 1856, C. de Chancy experimento dos posibilidades: una hélice de platino en el aire y, posteriormente, un cilindro de carbono en el vacío. .  En julio de 1859, Moses G. Farmer iluminó su casa con la luz eléctrica. En 1875 instaló 42 lámparas incandescentes de filamento de platino alimentadas mediante un generador eléctrico, movido por una máquina de  vapor formado por una mina de carbón en la que redujo la sección del lugar destinado a formar el En 1873, Alexander M. Lodyguine construyó una lámpara, cuyo cuerpo incandescente estaba punto de luz, contenida en un vaso de vidrio cerrado herméticamente para que la combustión se efectuará lentamente. A pesar de esta precaución la varilla de carbón se consumía y, por ello, la lámpara llevaba un segundo conductor de carbón que se ponía en funcionamiento cuando el primero se destruía, a través de un conmutador exterior.

2jpg.jpgC En 1875, S.W.Konn construyó una lámpara, especialmente complicada, consistente  en un receptáculo de vidrio que contenía cinco pequeñas varillas verticales de carbón de

retorta. Mediante un sistema de levas, la alimentación eléctrica de cada una de estas varillas saltaba a la siguiente cuando la anterior dejaba de funcionar.
La lámpara de Bouliguine, materializada en 1876, era también notablemente complicada. Provista de contrapesos, electroimanes, etc., permitía un funcionamiento bastante largo, pero con interrupciones de corta duración, necesarias para reemplazar los elementos de carbón que se consumían.
Las lámparas de “contacto imperfecto” de S. Alfred Varley, Reynier, Wedermann, Ducretet se componían, básicamente  de una varilla de carbón de pequeño diámetro, una de cuyas extremidades se apoyaba sobre una pieza de carbón o de metal. La corriente eléctrica, al atravesar este 1852.jpgcontacto imperfecto, llevaba a la varilla a la incandescencia en la zona próxima a la del contacto, al tiempo que en el propio punto de contacto  entre las dos piezas se producía una pequeña llama.
En 1877, William E. Sawyer puso incandescente un cilindro de cal por medio de un conductor arrollado en forma de hélice, atravesado por una corriente eléctrica de suficiente intensidad.
En 1878, Hiram S. Maxim propuso una lámpara, cuyo iluminante era una barrita de grafito, llevada a la incandescencia en una atmósfera de hidrocarburos a baja presión.

Marino Lamas Costa.

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