Reciclado a jardinero

pu-yi.jpgA mediados de los años sesenta del siglo pasado, Alexéi Kosyguin, jefe de gobierno de la Unión Soviética, viajó a Pekín. Durante una visita al Jardín Botánico de la capital china observó que algunas personas saludaban con una reverencia a un anciano jardinero que trabajaba en unos parterres. “Es en consideración a su condición”, le explicaron. El gobernante se quedó atónito al conocer la identidad de aquel hombre. Se trataba de Pu Yi, el último emperador de China.

Tras permanecer preso durante más de un decenio (1945 a 1959) bajo la acusación de traicionar a su país, Pu Yi cuidó de aquellos jardines hasta su muerte el 17 de octubre de 1957.
Hª y Vida.

Hace unos años se estrenó la película. “ El último Emperador “, yo la vi cuando la pasaron por T.V. El lujo de la corte, todos los ritos y servilismo de los súbditos que estaban a su disposición, recuerdo también que en el palacio imperial vivía su abuela, la cual tenía un carácter insufrible. Las imágenes difusas de un jardín donde podía disfrutar de los olores de las numerosas plantas que allí había, y seguro de infinidad de aves canoras. Al final terminó cuidando esos hermosos rincones de los que antaño el disfrutó con unos pocos privilegiados como él.
Ángeles.