Via crucis de los pobres

via-crucis.jpgJuan Simarro
Vivimos en un país en donde hay personas que, en esta Semana Santa, se van a centrar más en el dolor que en la alegría de la resurrección. Parece que a la gente le gusta en España la celebración del dolor y del sufrimiento. Muchos cofrades celebrarán en España las catorce estaciones del Vía Crucis. Pasean en procesión todo el sufrimiento de Jesús. Es más, muchos quieren participar de él: se dan latigazos, andan de rodillas hasta que éstas sangran, se flagelan, lloran. Casi se recrean en la glorificación del dolor y del sufrimiento…, pero es posible que algunos cofrades y religiosos que pasean el sufrimiento de Jesús, se estén olvidando del dolor del hombre, del dolor de sus prójimos, de toda aquella parte, que es la humanidad, cuyo amor a ella Jesús la pone en relación de semejanza con el amor a Dios. Veamos las estaciones del vía crucis de los pobres.
Primera estación: Huerto de los Olivos. Ellos, los pobres, también se han angustiado en su Huerto de los Olivos, quizás muchos han tenido su alma triste hasta la muerte antes de tomar la decisión de subirse a una patera o a un cayuco… o a un avión. Es la primera estación del vía crucis de los pobres.
Cuarta estación: La negación del pobre. Cuando el hambre acucia, cuando no se tiene una vivienda digna, cuando no se tiene acceso a un trabajo capaz de sustentar a la familia, se sale de los países de origen y se emigra. Llegan a las sociedades ricas y éstas les reciben. Los necesitan, los usan… los explotan o se les rechaza con brotes xenófobos o racistas. Se les niega. Es la negación de Pedro, pero sin arrepentimiento. Es la cuarta estación de los sufrientes del mundo.
Quinta estación: El juicio. Los pobres son juzgados por los políticos, por los Pilatos de nuestro tiempo. Juzgan, condenan y, después, se lavan las manos. Hay políticos que hablan de los peligros de la inmigración, de la inseguridad, de expulsiones, de controles. Son los resultados de un juicio político… juzgados por el Pilatos de nuestro tiempo. Es la quinta estación. El juicio a los pobres y emigrantes del mundo.
Las demás estaciones al igual que estas, si las analizamos, dan mucho que pensar.
Si lo deseas, puedes leer todo el vía crucis pinchando aquí.

H. Pérez