Un café bien cargado

voltaire.jpgDe repente, el escritor y filósofo francés Voltaire (1694-1778) se sintió mareado y con todos los síntomas de haber bebido demasiado. Pero solo había tomado un café. Extrañado, le comentó al camarero, sirviente del rey Federico de Prusia, su malestar. Éste le contestó: “En efecto, señor, puede haberse embriagado con el café. Su majestad, que como sabéis, es un experto bebedor de café, nos obliga a prepararlo con whisky en lugar de con agua para intensificar su aroma”.

Hª y Vida.

No soy muy experta en café, suelo distinguir uno bueno de otro no tan bueno, por supuesto , seguro, seguro que no acertaría el lugar donde habría sido recolectado.Me encanta el café, cuando era mas joven le decía a mi marido que pusiera una cafetera al fuego cuando el viese que iba a hacer el “Gran Viaje” y cierto que no lo emprendería; cosas que se dicen…

Pero Siii, me gusta el café calentito, con su azucarillo, saborearlo poquito a poco la verdad que es un placer. Eres joven y te tomas las tazas de café que te apetezcan, y duermes tranquila y al día siguiente lo mismo y al otro. Hasta que una noche no pegas ojo y así unas cuantas más, y descubres que es el café el autor de ese cruel insomnio y le dices adios a todos los cafelitos que saboreabas por la tarde y noche y poco a poco te acostumbras al “descafeinado”y restas otro placer por culpa de los años.

Lo que nunca hice es ponerle whisky en vez de agua, ¿estará bueno?, habrá que hacer una prueba.

Ángeles.