Espejito, espejito….

frine-2.jpgFriné fue una cortesana de la antigua Grecia tan guapa que una vez su belleza la salvó de la acusación de impía que pesaba sobre ella. Sin embargo, el paso del tiempo hizo estragos y la mujer se vio obligada a recurrir a toda clase de afeites y cosméticos para conservar su belleza legendaria. Aristófanes, comediógrafo de moda conocido por su ironía, proclamó: “ La bella Friné ha convertido su rostro en una botica”.

Hª y Vida.

Hace un tiempo ya relaté un episodio  sobre esa belleza griega que fue Friné, quizás ahora no nos parecería tan hermosa, pues los cánones sobre la hermosura de las féminas cambia de cuando en vez. También durante siglos las mujeres usaron cremas y demás mejunjes para sentirse más bellas. Personalmente no soy muy proclive a usar cosméticos, una crema de mañana y un toque de color en los labios pues con el frío se cuartean. Eso no quiere decir que sea norma entre las mujeres de hoy; a veces se ven algunas que parecen árboles de navidad, pero una mujer bien maquillada se encuentra más hermosa.
Todo es cuestión de escoger bien los productos adecuados y por supuesto saber usarlos con moderación. De vez en cuando salen en alguna revista fotografías de actrices que no se han maquillado y la verdad apenas se reconocen; les pasa como a nuestra heroína Friné, llevan la botica encima. En el término medio está el acierto.
Ángeles.