A la luz de un candil

diapositiva1.jpgQuizás, el nombre, proceda del latín vigilare que fue la denominación de las noches en vela, para vigilar la propiedad contra las intrusiones, aun hoy en día se llama “velar” cuando un trabajo extra se realiza en horas a partir del ocaso.
Se comenzaron a fabricar las velas con palos recubiertos de sebo o de cera de abeja, si bien su principio es incierto, algunos autores señalan las velas en varios siglos antes de Cristo y otros son tajantes al afirmar que, las velas, iniciaron su uso a partir de siglos bastante posteriores.
En la antigua Grecia se encontraron restos de velas entre las ofrendas que se hacían a candelabro3.jpgArtemis, diosa de la caza, el sexto día de cada mes, incluso el historiador Plinio nos recuerda que las velas se hacían de brea, con mechas de lino o a base de introducir repetidamente un junco en un recipiente con cera fundida . En otras zonas también las mechas se fabricaban torciendo juntos varios hilos de algodón, cortados luego a la medida prefijada y se estiraban para hacer desaparecer los nudos que provocaban crepitaciones al quemarse. El artesano colgaba varias mechas a una ramita y aguantándola por las extremidades sumergía las mechas en un baño de sebo fundido y las secaba antes de rehacer la operación varias veces, hasta obtener el grosor deseado.
presentacion11.jpgAntes de esas fechas, la luz para las veladas festivas se obtenía de grandes concentraciones de teas o con astillas resinosas de pino y otros artilugios, para esto se necesitaban los soportes, que fueron básicamente los veladores (soportes de velas), los candeleros (portadores de una sola candela), los candelabros (portadores de dos o más candelas).
En Roma y en la basílica de San Juan de Letrán, construida por Constantino el Grande, el número de puntos de luz (aún no eran velas entonces) que soportaban los lampadarios del templo, era de mas de 8000 unidades y ellos es que se necesitaba esa ingente cantidad de lámparas para dar algún esplendor por la noche a la basílica.
En Avignon (Francia), se encontraron velas de cera de abeja del siglo I A.C.; en el Medievo ya aparecen velas instaladas dentro de faroles fijos y portátiles, llego un momento en esta época que al no conseguir cera de abeja suficiente y con el fin de atender la demanda de Monasterios e Iglesias, principales demandantes, hubo de volver a utilizarse el sebo para construir velas.
Las velas destinadas al uso cotidiano eran de sebo de oveja, a veces se utilizaba grasa de cerdo, pero producía un humo negro peor y mas maloliente que el anterior. En el rural,las velas se fabricaban en las propias casas.En Inglaterra fue prohibida en 1709, este labor, por una ley del Parlamento, y no quedaba más remedio que comprarlas, pero en margen de la ley muchos campesinos las fabricaban para sus vecinos. Matar un buey significaba bastante grasa como para garantizar durante tres años las necesidades de alumbrado de una granja.

Marino Lamas Costa..

T.R.

Continuara